Constitucional - Teoría - TSPR

El Nuevo Tribunal Supremo

El gobernador electo Luis Fortuño tiene una oportunidad única durante este cuatrienio para nombrar una plana de jueces que, sin lugar a dudas, definirá el carácter — no sólo la composición — del Tribunal Supremo de Puerto Rico.

No hay duda que esta es una prerrogativa constitucional legítima, tanto del Gobernador como de la Asamblea Legislativa. Sin embargo, como en todo proceso público, nos toca estar alerta a los criterios que se tienen en mente para nominar candidatos. Es decir, aunque le debemos deferencia al Primer Ejecutivo, no debemos olvidar que se trata de un proceso político público en el que debemos intervenir para asegurarnos que se tomen en cuenta los intereses de una sociedad pluralista y heterogénea y no, como se ha sugerido,  de grupos ideológicos particulares. Como en todo nombramiento, hay que ser exigente. Pero cuando se trata de nombramientos que acarrean independencia casi absoluta por periodos prolongadísimos de tiempo, debemos ser sumamente críticos.

Hemos tenido experiencia con jueces con un trasfondo pronunciado de activismo político-partidista. Eso, entiendo, no es particularmente negativo. Es importante que la judicatura esté compuesta por personas de diversos trasfondos de manera que éstos, a su vez, enriquezcan la visión de mundo de ese cuerpo. ¿Podemos decir lo mismo de jueces con un trasfondo igualmente activo en el ámbito religioso? ¿Es más o menos peligroso? Personalmente creo que es más amenazante tener un activista religioso que un activista político-partidista. La contestación convencional es, por supuesto, que no debe importar si ese juez es o no religioso si mantiene imparcialidad. Pero, como la religión toca tantos aspectos de la vida y del derecho (por ejemplo derecho de familia) se puede argumentar que las preconcepciones morales provenientes de la religión tienen más oportunidad de aflorar que las preconcepciones político-partidistas. La misma pregunta se puede hacer con relación a aspectos ideológicos en cuanto a afinidad con determinada ideología económica (neoliberalismo económico, por ejemplo), en lugar de religión. Para ser claro, el problema no es tener jueces con creencias religiosas; el problema es tener jueces activistas en el ámbito religioso. Ello, porque el activismo y el fanatismo (religioso o de cualquier tipo), cuando se ejercen, son difíciles de separar del ámbito público en que se desempeñan los jueces.

Así, y porque una sociedad democrática requiere una protección vigorosa contra la intromisión de la religión en los asuntos del Estado, debemos rechazar la sugerencia de que el Gobernador electo de Puerto Rico, Luis Fortuño, nomine al Juez del Tribunal de Apelaciones Jorge Lucas Escribano Medina como Juez del Tribunal Supremo de Puerto Rico. El señor Gobernador, así como la Asamblea Legislativa, deben entender que Puerto Rico es un país muy heterogéneo compuesto por personas de diversas religiones o no creyentes cuyos intereses no se verían representados en el Tribunal si esa silla es ocupada por un fundamentalista religioso. Una cosa es que sus valores religiosos sean seguidos por su feligresía; otra, muy distinta, es que la ciudadanía puertorriqueña venga obligada a someterse a ellos si sus Opiniones judiciales se convierten en la ley del país.

Encaramos la posibilidad de un Nuevo Tribunal, con todo lo positivo y negativo que eso acarrea. Sólo esperamos que sea nuevo de verdad; nuevo en ideas, nuevo en actitudes y nuevo en visión. Lo peor que nos puede ocurrir en este renglón de nuestra vida pública es que este Nuevo Tribunal sea, en realidad, representante de las antiguas actitudes que debemos dejar atrás. De lo contrario, no habrá nada nuevo más allá de la novedad..

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  • Rafael

    Bueno,… el activismo politico en nuetra isla es otra religion mas y pienso que deberian prohibir a los jueces del Supremo cualquier tipo de activismo al igual que deberian tomar en concideracion ese activismo para colgar su nominacion.

  • Aida J.

    Estoy de acuerdo en que en su designación por el Gobernador electo y su confirmación por el Senado no debe favorecerse a candidatos activistas en la religión, cultos o patidos. Ello no quiere decir que aunque no sean activistas, no puedan, en sus opiniones reflejar una filsofía social o moral, lo cual es inevitable. Cabe recordar que en nuestra judicatura en sus distintos niveles, han estado presentes jueces y juezas favorecedores de religiones o sectas que no son de las de mayor adeptos en PR (ej.: espiritismo, Opus Dei)lo cual ha incidido en su función judicial.

  • Ismael Torres

    Bueno…se ha dicho por ahi que el Hon. TSPR es un “comite popular”; sin embargo, en varios ocasiones sus decisiones dieron al traste con posturas del PPD. Siendo estadista, no voy a reclamar aqui que no me gustaria ver que la inclinacion ideologica (en materia politica) del TSPR se vuelva un poco hacia ese lado. Los jueces no son mas que personas de su tiempo y seres humanos al fin, perfectos no son. Pero el balance emocional, conocimiento juridico y temperamento judicial debe prevalecer; si la persona tiene esas cualidades debe ser confirmado por encima de su postura ideologica en materia politica.

  • Anónimo

    El Sr. Escribano es actualmente en el apelativo. ¿Sus opiniones están revertidas de fundamentalismo religioso? Creo que ese sería un buen análisis antes de hacer conjeturas. Si lo son, no hay mas que discutir. Si no lo son, entonces ¿es tan fanático y fundamentalista como dicen?

  • Ismael Torres

    Bueno…se ha dicho por ahi que el Hon. TSPR es un “comite popular”; sin embargo, en varios ocasiones sus decisiones dieron al traste con posturas del PPD. Siendo estadista, no voy a reclamar aqui que no me gustaria ver que la inclinacion ideologica (en materia politica) del TSPR se vuelva un poco hacia ese lado. Los jueces no son mas que personas de su tiempo y seres humanos al fin, perfectos no son. Pero el balance emocional, conocimiento juridico y temperamento judicial debe prevalecer; si la persona tiene esas cualidades debe ser confirmado por encima de su postura ideologica en materia politica.

  • El SR. Juez Escribano. estando en el Tribunal Apelativo ha confirmado sentencias de jueces corruptos, como lo era el ahora ex-juez del Tribunal Supremo de Guayama Eduardo Grau Acosta, botado como bolsa de m… y desaforado de abogado, por el Tribunal Supremo de P.R. el dia 20 de Sept. de 2007.
    NO puede pertenecer al Supremo.