<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	>
<channel>
	<title>Comments on: Same Same</title>
	<atom:link href="http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/</link>
	<description></description>
	<pubDate>Wed, 10 Mar 2010 03:35:04 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.6.1</generator>
		<item>
		<title>By: Aníbal Núñez</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-643</link>
		<dc:creator>Aníbal Núñez</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Oct 2009 13:12:24 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-643</guid>
		<description>Se hace un poco tarde así que intentaré ser lo más sucinto posible, mis disculpas adelantadas.  El problema que plantéa Rebollo es en cierta medida cierto.  Muchos estudiantes carecemos de sustancia cuando se trata de por qué estudiamos derecho, sin embargo no creo que falten las discusiones rigurosas de la materia.  He tenido la dicha de presenciar (y hasta en video la tengo) una ardiente y reciente discusión sobre el interdicto posesorio entre dos de mis compañeros una tarde cualquiera en el jardín de la escuela, por ejemplo.  Además, dice Rebollo que no hace generalizaciones injustas y creo que dice la verdad, no obstante es díficil no sentirse aludido, o picado, por los argumentos expuestos.  Personalmente creo que: a) la profesión no paga como algunos creen (y tampoco me la pagan); b) no me molesta la sangre, pero ser médico c)es la mayor tela da para cortar pues puede ser bueno que la gente vea al derecho como una herramienta esencial para ejercer otras funciones; y d)mi papá no es juez así que tampoco.  En fin, estoy de acuerdo en cierta medida con Rebollo, en que lo que subyace este problema es el sistema completo académico que requiere un BA, buen inglés y hasta matemáticas (para salir bien en el PAEG) para estudiar derecho y todo esto es ajeno o extraño para muchos y muchas puertorriqueñas.  También, muchas personas que pueden estar genuinamente llamadas a la vocación jurídica no pueden hacer un BA para luego hacer un JD por limitaciones económicas, entre otras (sacando cuentas, convertirse en abogado en PR cuesta un mínimo de 17,000+gastos, libros, etc., a través de 7 años de estudio).  No obstante no se le debe restar méritos a las intenciones individuales del presente, cualesquiera que sean, pues existen particularidades que desconocemos o personalidades tímidas que no se dejan oir pero seguramente cargan fuertes convicciones, entre otras.  Tampoco eliminemos la posibilidad de que sea la escuela quien estimule el pensamiento y eventualmente el diálogo del por qué ser abogado, creo que si no es así que nos devuelvan los 2 créditos de Profesión Jurídica.  Buenas noches y te felicito Rebollo, admiro la forma en que escribes.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Se hace un poco tarde así que intentaré ser lo más sucinto posible, mis disculpas adelantadas.  El problema que plantéa Rebollo es en cierta medida cierto.  Muchos estudiantes carecemos de sustancia cuando se trata de por qué estudiamos derecho, sin embargo no creo que falten las discusiones rigurosas de la materia.  He tenido la dicha de presenciar (y hasta en video la tengo) una ardiente y reciente discusión sobre el interdicto posesorio entre dos de mis compañeros una tarde cualquiera en el jardín de la escuela, por ejemplo.  Además, dice Rebollo que no hace generalizaciones injustas y creo que dice la verdad, no obstante es díficil no sentirse aludido, o picado, por los argumentos expuestos.  Personalmente creo que: a) la profesión no paga como algunos creen (y tampoco me la pagan); b) no me molesta la sangre, pero ser médico c)es la mayor tela da para cortar pues puede ser bueno que la gente vea al derecho como una herramienta esencial para ejercer otras funciones; y d)mi papá no es juez así que tampoco.  En fin, estoy de acuerdo en cierta medida con Rebollo, en que lo que subyace este problema es el sistema completo académico que requiere un BA, buen inglés y hasta matemáticas (para salir bien en el PAEG) para estudiar derecho y todo esto es ajeno o extraño para muchos y muchas puertorriqueñas.  También, muchas personas que pueden estar genuinamente llamadas a la vocación jurídica no pueden hacer un BA para luego hacer un JD por limitaciones económicas, entre otras (sacando cuentas, convertirse en abogado en PR cuesta un mínimo de 17,000+gastos, libros, etc., a través de 7 años de estudio).  No obstante no se le debe restar méritos a las intenciones individuales del presente, cualesquiera que sean, pues existen particularidades que desconocemos o personalidades tímidas que no se dejan oir pero seguramente cargan fuertes convicciones, entre otras.  Tampoco eliminemos la posibilidad de que sea la escuela quien estimule el pensamiento y eventualmente el diálogo del por qué ser abogado, creo que si no es así que nos devuelvan los 2 créditos de Profesión Jurídica.  Buenas noches y te felicito Rebollo, admiro la forma en que escribes.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Myrta</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-346</link>
		<dc:creator>Myrta</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2009 00:32:50 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-346</guid>
		<description>Luis, no sé si te diste cuenta de que primero la columna había aparecido sin autor y luego, sorprendentemente, endi.com se la atribuyó a Luis G. Fortuño, Gobernador de Puerto Rico.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Luis, no sé si te diste cuenta de que primero la columna había aparecido sin autor y luego, sorprendentemente, endi.com se la atribuyó a Luis G. Fortuño, Gobernador de Puerto Rico.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Luis Ponce Ruiz</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-333</link>
		<dc:creator>Luis Ponce Ruiz</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Apr 2009 15:45:14 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-333</guid>
		<description>Myrta, yo creo que si el nombre de Guillermo hubiese salido le hubiesen caído más chinches, porque sería una sublime contradicción que los comentaristas de endi.com (que en su mayoría repiten lo que le dicen sus partidos, iglesias y pseudo-líderes) no hubiesen aguantado.  Juan Mercado Díaz es quizás uno de los mejores comentaristas que participan en esos foros y lució muy bien en sus argumentos defendiendo (o por lo menos no atacando) lo que escribió el compañero Guillermo.  Pero el resto lo que muestra es un verdadero complejo de que aquí en Puerto Rico no pasa nada, que todo está resuelto y el hecho de que gente de distintas "tonalidades" vivan en urbanizaciones es el fin de nuestra historia diez años más tarde de lo que Hiram escribía en Boricuas Bestiales.

Y es precisamente por esto que no todo "freakin anybody can be a cultural critic" (como Guillermo identifica al comentario en su blog):  hay mucha gente que no le gusta ni el más inofensivo asomo de crítica y más bien se escuda detrás de su carrito y los poderes mágicos de la ciudadanía estadounidense que le permite ir a Disney World sin visa.

Gracias nuevamente, Guillermo, por tus atinados comentarios y valiosa crítica.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Myrta, yo creo que si el nombre de Guillermo hubiese salido le hubiesen caído más chinches, porque sería una sublime contradicción que los comentaristas de endi.com (que en su mayoría repiten lo que le dicen sus partidos, iglesias y pseudo-líderes) no hubiesen aguantado.  Juan Mercado Díaz es quizás uno de los mejores comentaristas que participan en esos foros y lució muy bien en sus argumentos defendiendo (o por lo menos no atacando) lo que escribió el compañero Guillermo.  Pero el resto lo que muestra es un verdadero complejo de que aquí en Puerto Rico no pasa nada, que todo está resuelto y el hecho de que gente de distintas &#8220;tonalidades&#8221; vivan en urbanizaciones es el fin de nuestra historia diez años más tarde de lo que Hiram escribía en Boricuas Bestiales.</p>
<p>Y es precisamente por esto que no todo &#8220;freakin anybody can be a cultural critic&#8221; (como Guillermo identifica al comentario en su blog):  hay mucha gente que no le gusta ni el más inofensivo asomo de crítica y más bien se escuda detrás de su carrito y los poderes mágicos de la ciudadanía estadounidense que le permite ir a Disney World sin visa.</p>
<p>Gracias nuevamente, Guillermo, por tus atinados comentarios y valiosa crítica.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Myrta</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-303</link>
		<dc:creator>Myrta</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Apr 2009 18:39:10 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-303</guid>
		<description>Hiram, gracias por compartir tu ensayo.  Es bueno recordar la ilusión de cuando se empieza a estudiar Derecho y mejor aún, saber que sigue viva…ilusión como esperanza.  ¡Cuánto hubiera dado por que más estudiantes hubieran llegado a los cursos de Derecho y Pobreza y la Clínica con la ilusión/esperanza con que llegan al curso de La Profesión Jurídica!…Ese primer semestre de Derecho muchos/as me escribían unas reflexiones llenas de esa ilusión, de esperanza, sobre su primera semana en la Escuela.  Ya cuando llegaban a la última reflexión sobre las vivencias en la Escuela, al final del semestre…pues… Y ni hablemos del cambio después del primer año…cuando me los reencontraba en Derecho y Pobreza o la Clínica…se notaba un “desgaste” en esa ilusión.    

Al igual que hiciste en uno de los comentarios a “Los hijos de nadie”, recomiendo la lectura del trabajo de Duncan Kennedy que critica la educación jurídica “tradicional” y hace una propuesta de cambio.  Tal vez a Sergio le interese este trabajo.  Creo que al grupo que Michelle mencionó definitivamente le va a interesar, si es que no lo ha leído ya.   Aquí están los enlaces de una versión abreviada, en inglés y español: 

http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/Legal%20Education%20and%20the%20Reproduction%20of%20Hierarchy_J.%20Leg.%20Ed..pdf

http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/La%20educacion%20legal%20como%20preparacion%20para%20la%20jerarquia_Academia.pdf

Si no funcionan los enlaces, los encuentran en la página de Kennedy bajo el tema "legal education".  Lean las partes en que se trata el tema de los/as profesores/as… ¿La habrá leído el/la creador/a del "quiz" en Facebook?  : )

Y sobre el último comentario de Guillermo…Me resultaron curiosos los comentarios a la columna que publicaste en El Nuevo Día…la de los “blanquitos”.  En la versión de endi.com no sale identificado el autor.  Te tildan de “envidioso”, “racista”, “estudiante acomplejado”, dicen que tienes un “complejo de inferioridad”… Me pregunto si hubieran hecho los comentarios si tu nombre hubiera aparecido...si supieran tu trasfondo.  El otro día me comentaba una amiga que no entendía por qué tanto revuelo con lo que habías escrito…que otra persona pudiera haber escrito sobre la falta de diversidad socioeconómica en la Escuela…y no hubiera llamado tanto la atención.  Mi respuesta fue…¡claro que causa revuelo!  Llama la atención que escribas tú…debido a tu "extreme privilege" y tu relación particular con “el mundo del Derecho” en Puerto Rico.  Pero, además, creo que tiene impacto, que causa desconcierto, denunciar desde ese privilegio.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hiram, gracias por compartir tu ensayo.  Es bueno recordar la ilusión de cuando se empieza a estudiar Derecho y mejor aún, saber que sigue viva…ilusión como esperanza.  ¡Cuánto hubiera dado por que más estudiantes hubieran llegado a los cursos de Derecho y Pobreza y la Clínica con la ilusión/esperanza con que llegan al curso de La Profesión Jurídica!…Ese primer semestre de Derecho muchos/as me escribían unas reflexiones llenas de esa ilusión, de esperanza, sobre su primera semana en la Escuela.  Ya cuando llegaban a la última reflexión sobre las vivencias en la Escuela, al final del semestre…pues… Y ni hablemos del cambio después del primer año…cuando me los reencontraba en Derecho y Pobreza o la Clínica…se notaba un “desgaste” en esa ilusión.    </p>
<p>Al igual que hiciste en uno de los comentarios a “Los hijos de nadie”, recomiendo la lectura del trabajo de Duncan Kennedy que critica la educación jurídica “tradicional” y hace una propuesta de cambio.  Tal vez a Sergio le interese este trabajo.  Creo que al grupo que Michelle mencionó definitivamente le va a interesar, si es que no lo ha leído ya.   Aquí están los enlaces de una versión abreviada, en inglés y español: </p>
<p><a href="http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/Legal%20Education%20and%20the%20Reproduction%20of%20Hierarchy_J.%20Leg.%20Ed..pdf" rel="nofollow">http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/Legal%20Education%20and%20the%20Reproduction%20of%20Hierarchy_J.%20Leg.%20Ed..pdf</a></p>
<p><a href="http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/La%20educacion%20legal%20como%20preparacion%20para%20la%20jerarquia_Academia.pdf" rel="nofollow">http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/La%20educacion%20legal%20como%20preparacion%20para%20la%20jerarquia_Academia.pdf</a></p>
<p>Si no funcionan los enlaces, los encuentran en la página de Kennedy bajo el tema &#8220;legal education&#8221;.  Lean las partes en que se trata el tema de los/as profesores/as… ¿La habrá leído el/la creador/a del &#8220;quiz&#8221; en Facebook?  : )</p>
<p>Y sobre el último comentario de Guillermo…Me resultaron curiosos los comentarios a la columna que publicaste en El Nuevo Día…la de los “blanquitos”.  En la versión de endi.com no sale identificado el autor.  Te tildan de “envidioso”, “racista”, “estudiante acomplejado”, dicen que tienes un “complejo de inferioridad”… Me pregunto si hubieran hecho los comentarios si tu nombre hubiera aparecido&#8230;si supieran tu trasfondo.  El otro día me comentaba una amiga que no entendía por qué tanto revuelo con lo que habías escrito…que otra persona pudiera haber escrito sobre la falta de diversidad socioeconómica en la Escuela…y no hubiera llamado tanto la atención.  Mi respuesta fue…¡claro que causa revuelo!  Llama la atención que escribas tú…debido a tu &#8220;extreme privilege&#8221; y tu relación particular con “el mundo del Derecho” en Puerto Rico.  Pero, además, creo que tiene impacto, que causa desconcierto, denunciar desde ese privilegio.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Hiram Meléndez Juarbe</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-242</link>
		<dc:creator>Hiram Meléndez Juarbe</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2009 01:42:33 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-242</guid>
		<description>Cuando entré a la Escuela de Derecho, allá para el 1997, extintos los meta-relatos y cuando la historia se había acabado, escribí un ensayo que, para mi sorpresa, todavía está publicado en la página de los amigos de &lt;a href="http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/" rel="nofollow"&gt;Boricuas Bestiales&lt;/a&gt;.  El sitio, activo y sin cambios desde fines de los 90s, sigue tan irreverente como entonces. El ensayito es "&lt;a href="http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/derecho.htm" rel="nofollow"&gt;El Derecho y su Potencial Democrático&lt;/a&gt;" y me recordó las razones por las que estudié Derecho. Resulta, pues, que a pesar de aquellas cosas que hoy no escribiría igual, las razones de entonces son esencialmente las que mantienen vinculado al derecho hoy. Por eso estudié derecho... recuerdos que sacan una sonrisa.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando entré a la Escuela de Derecho, allá para el 1997, extintos los meta-relatos y cuando la historia se había acabado, escribí un ensayo que, para mi sorpresa, todavía está publicado en la página de los amigos de <a href="http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/" rel="nofollow">Boricuas Bestiales</a>.  El sitio, activo y sin cambios desde fines de los 90s, sigue tan irreverente como entonces. El ensayito es &#8220;<a href="http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/derecho.htm" rel="nofollow">El Derecho y su Potencial Democrático</a>&#8221; y me recordó las razones por las que estudié Derecho. Resulta, pues, que a pesar de aquellas cosas que hoy no escribiría igual, las razones de entonces son esencialmente las que mantienen vinculado al derecho hoy. Por eso estudié derecho&#8230; recuerdos que sacan una sonrisa.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Sergio</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-144</link>
		<dc:creator>Sergio</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Mar 2009 11:09:31 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-144</guid>
		<description>Los motivos para estudiar derecho ciertamente repercuten en  algún grado son en la práctica del derecho y la abogacía.  Pero la situación general de dicha práctica no puede simplificarse atribuyéndola a uno de  varios elementos involucrados en la formación de los abogados y en el estado de la práctica legal.

Las propias escuelas de derecho tienen una dosis mayor de responsabilidad. Que hacen las escuelas para afinar  dichas motivaciones y contribuir a que el alumno defina si esa es su vocación. La impericia académica de las escuelas de derecho  desemboca en desastrosos resultados de reválida.  Dicha impericia toma muchas formas y una de ellas es la ausencia de una orientación vocacional que se traduzca en una vocación clara en propósitos y en deberes, ducha en la misión y las consecuencias de la práctica legal y  éticamente fundamentada.  Ciertamente hay motivos banales y hasta ridículos entre los aspirantes a la profesión legal.  Pero también la intrascendencia, la ineptitud  y el mero lucro importunan  la función educativa de las instituciones llamadas a formar los abogados.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Los motivos para estudiar derecho ciertamente repercuten en  algún grado son en la práctica del derecho y la abogacía.  Pero la situación general de dicha práctica no puede simplificarse atribuyéndola a uno de  varios elementos involucrados en la formación de los abogados y en el estado de la práctica legal.</p>
<p>Las propias escuelas de derecho tienen una dosis mayor de responsabilidad. Que hacen las escuelas para afinar  dichas motivaciones y contribuir a que el alumno defina si esa es su vocación. La impericia académica de las escuelas de derecho  desemboca en desastrosos resultados de reválida.  Dicha impericia toma muchas formas y una de ellas es la ausencia de una orientación vocacional que se traduzca en una vocación clara en propósitos y en deberes, ducha en la misión y las consecuencias de la práctica legal y  éticamente fundamentada.  Ciertamente hay motivos banales y hasta ridículos entre los aspirantes a la profesión legal.  Pero también la intrascendencia, la ineptitud  y el mero lucro importunan  la función educativa de las instituciones llamadas a formar los abogados.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Michelle</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-142</link>
		<dc:creator>Michelle</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Mar 2009 15:34:57 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-142</guid>
		<description>A mí me apasiona el cambio social, los procesos comunitarios, las organizaciones sin fines de lucro que proveen servicios a poblaciones que no son servidas por el estado.  Clasificadas como ‘problemáticas’, probablemente por falta de dinero suficiente para ser servidas sin mirar sus ‘actividades’ que pueden ser legalizadas por cualquier médico de la ‘claque’; según diría Mayra Santos Febres en “Cada miércoles soy tuya”.   

No me atraía en exceso el derecho, a pesar de varias experiencias en el sistema, hasta el buen día, que a muchos/as nos llega, donde el derecho se interesó en mí.  Dos días antes de la presentación de un documental sobre la historia del VIH/SIDA en PR, con el fin de provocar una reflexión social, me emplazan.  Injunction.  ¿Qué diache es esto?  Qué importa.  ¡No puedo hacer nada!  Iré a estudiar derecho.  Dos años y medio más tarde, sigo en el tribunal, por derecho propio, opción odiada por cualquier abogado/a interesado en cobrar.  Nadie ha visto el documental; nunca hubo reflexión.  Simplemente ya no es posible la justicia.  Ni todo el dinero del mundo paga una reflexión que nunca llegó y que, debido a los dos años y medios, ha perdido mucha de su vigencia. 

Entro al 2L con la ayuda de Dios y con sed de cambio.  Cambio en un sistema que no responde a la necesidad de los/as muchos, de la mayoría.  Y creo que sí, Myrta, tenemos la responsabilidad de trabajar para mejorar el país.  Cada uno/a de nosotros/as elegirá en qué manera aportará a ese cambio.  Quizás algunos/as lo hagan desde el Capitolio, desde la judicatura, desde el ejecutivo, quizás otros, desde la academia.  ¿Cómo podemos lograr que la Escuela promueva este tipo de puesta en discurso?  ¿Cómo nos movemos del positivismo al cuestionamiento, a una visión de posibilidad, al yes we can de Obama?  No importa ser idealistas, si logramos reconocer que no va a suceder en un sólo día, que probablemente sean otras generaciones las que vean los frutos de lo que hagamos hoy.  Quedarnos inmóviles ante la injusticia, simplemente, no puede ser una opción.  Para nadie.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>A mí me apasiona el cambio social, los procesos comunitarios, las organizaciones sin fines de lucro que proveen servicios a poblaciones que no son servidas por el estado.  Clasificadas como ‘problemáticas’, probablemente por falta de dinero suficiente para ser servidas sin mirar sus ‘actividades’ que pueden ser legalizadas por cualquier médico de la ‘claque’; según diría Mayra Santos Febres en “Cada miércoles soy tuya”.   </p>
<p>No me atraía en exceso el derecho, a pesar de varias experiencias en el sistema, hasta el buen día, que a muchos/as nos llega, donde el derecho se interesó en mí.  Dos días antes de la presentación de un documental sobre la historia del VIH/SIDA en PR, con el fin de provocar una reflexión social, me emplazan.  Injunction.  ¿Qué diache es esto?  Qué importa.  ¡No puedo hacer nada!  Iré a estudiar derecho.  Dos años y medio más tarde, sigo en el tribunal, por derecho propio, opción odiada por cualquier abogado/a interesado en cobrar.  Nadie ha visto el documental; nunca hubo reflexión.  Simplemente ya no es posible la justicia.  Ni todo el dinero del mundo paga una reflexión que nunca llegó y que, debido a los dos años y medios, ha perdido mucha de su vigencia. </p>
<p>Entro al 2L con la ayuda de Dios y con sed de cambio.  Cambio en un sistema que no responde a la necesidad de los/as muchos, de la mayoría.  Y creo que sí, Myrta, tenemos la responsabilidad de trabajar para mejorar el país.  Cada uno/a de nosotros/as elegirá en qué manera aportará a ese cambio.  Quizás algunos/as lo hagan desde el Capitolio, desde la judicatura, desde el ejecutivo, quizás otros, desde la academia.  ¿Cómo podemos lograr que la Escuela promueva este tipo de puesta en discurso?  ¿Cómo nos movemos del positivismo al cuestionamiento, a una visión de posibilidad, al yes we can de Obama?  No importa ser idealistas, si logramos reconocer que no va a suceder en un sólo día, que probablemente sean otras generaciones las que vean los frutos de lo que hagamos hoy.  Quedarnos inmóviles ante la injusticia, simplemente, no puede ser una opción.  Para nadie.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: guillermo</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-140</link>
		<dc:creator>guillermo</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Mar 2009 03:40:32 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-140</guid>
		<description>Son of a Preacher Man (1LS)

Mi relación con el Derecho empieza en Caparra con el alguacil de turno dándole un quick once over con un pañito al carro oficial en la mañana. Empieza con dos hombres engavanados caminando a no más de cinco pasos detrás de mi. Empieza conmigo atemorizando automovilistas en el expreso porque el carro del viejo tenía chicharra, altoparlante y sirena, y uno tiene que desahogarse de alguna manera cuando efectivamente tienes dos hombres armados a tu disposición siempre. (Extreme privilege can be tiresome like that sometimes).

Mi relación con el Derecho es mi relación con un puñado de abogados y funcionarios públicos de renombre. Es saber siempre con quien hablar al momento de hacer una declaración jurada, o tener un accidente, o bien cuando necesite entrada para juegos de béisbol invernal, o entrevistas de trabajo, o una cartita de recomendación/visto bueno/ lo que sea. 

Mi relación con el Derecho queda evidenciada en fotos con Carlos y Pedro; en el hecho de que los conozco como Carlos y Pedro, a diferencia de los alguaciles de turno quienes misteriosamente carecían de nombres propios, o nunca los supe a pesar de tenerlos a mi disposición siempre. (Extreme privilege can be ironic like that sometimes). 

Mi relación con el Derecho se resume en no haber tenido necesidad de entrar a una corte o cuartel porque muchos de los problemas con el Derecho se solucionan con el directorio telefónico de mi asociación de vecinos. Muchos de los problemas con el Derecho se pueden quedar entre nos (en familia), porque el Derecho en gran parte es Carlos y Pedro, y Tono y Víctor, y el viejo, sobre todos. (At least for me).

Yo entro al L-2 y respondo a mis apellidos cuando las profesoras pasan lista, y atiendo a la discusión de los casos, y recuerdo a mi viejo sentado frente a una paca de papeles de pleno, y noto a los muchachos y muchachas nerviosas cuando discuten sus opiniones frente a mi, y me paseo por los pasillos extrañado, consciente de que comparto un espacio con él luego de tanto tiempo sin tener nada en común fuera del privilegio extremo, vulgar de contar con un sistema jurídico a nuestra disposición. (Extreme privilege can bring people back together like that sometimes). Lo cual quiere decir que mi relación con el Derecho permanece intacta y por eso debe ser punto de partida forzado para cualquier análisis crítico de la Escuela, la profesión y la disciplina.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Son of a Preacher Man (1LS)</p>
<p>Mi relación con el Derecho empieza en Caparra con el alguacil de turno dándole un quick once over con un pañito al carro oficial en la mañana. Empieza con dos hombres engavanados caminando a no más de cinco pasos detrás de mi. Empieza conmigo atemorizando automovilistas en el expreso porque el carro del viejo tenía chicharra, altoparlante y sirena, y uno tiene que desahogarse de alguna manera cuando efectivamente tienes dos hombres armados a tu disposición siempre. (Extreme privilege can be tiresome like that sometimes).</p>
<p>Mi relación con el Derecho es mi relación con un puñado de abogados y funcionarios públicos de renombre. Es saber siempre con quien hablar al momento de hacer una declaración jurada, o tener un accidente, o bien cuando necesite entrada para juegos de béisbol invernal, o entrevistas de trabajo, o una cartita de recomendación/visto bueno/ lo que sea. </p>
<p>Mi relación con el Derecho queda evidenciada en fotos con Carlos y Pedro; en el hecho de que los conozco como Carlos y Pedro, a diferencia de los alguaciles de turno quienes misteriosamente carecían de nombres propios, o nunca los supe a pesar de tenerlos a mi disposición siempre. (Extreme privilege can be ironic like that sometimes). </p>
<p>Mi relación con el Derecho se resume en no haber tenido necesidad de entrar a una corte o cuartel porque muchos de los problemas con el Derecho se solucionan con el directorio telefónico de mi asociación de vecinos. Muchos de los problemas con el Derecho se pueden quedar entre nos (en familia), porque el Derecho en gran parte es Carlos y Pedro, y Tono y Víctor, y el viejo, sobre todos. (At least for me).</p>
<p>Yo entro al L-2 y respondo a mis apellidos cuando las profesoras pasan lista, y atiendo a la discusión de los casos, y recuerdo a mi viejo sentado frente a una paca de papeles de pleno, y noto a los muchachos y muchachas nerviosas cuando discuten sus opiniones frente a mi, y me paseo por los pasillos extrañado, consciente de que comparto un espacio con él luego de tanto tiempo sin tener nada en común fuera del privilegio extremo, vulgar de contar con un sistema jurídico a nuestra disposición. (Extreme privilege can bring people back together like that sometimes). Lo cual quiere decir que mi relación con el Derecho permanece intacta y por eso debe ser punto de partida forzado para cualquier análisis crítico de la Escuela, la profesión y la disciplina.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Myrta</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-139</link>
		<dc:creator>Myrta</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Mar 2009 00:36:39 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-139</guid>
		<description>Mariana, estoy totalmente de acuerdo en que la gente del Caño Martín Peña es espectacular.  

Estaba comentándole a Érika que pienso que no es casualidad que los dos “posts” que más comentarios tienen en este blog son el de “Los hijos de nadie” y éste.  Eso podría demostrar tal vez la falta de espacio y necesidad de mayor discusión en cuanto al tema de la poca diversidad socioeconómica en la composición del estudiantado de la Escuela de Derecho y de la profesión en general.  Los “libros chiquititos” también han tenido mucho que ver.  : )

Las discusiones que hemos tenido muestran lo difícil que es tratar el tema de la desigualdad socioeconómica en Puerto Rico.  

Me parece que en la Escuela se tiene que todavía discutir mucho más la desigualdad socioeconómica existente en nuestro país.  Me dejo llevar aquí por Boaventura De Sousa Santos cuando nos señala que la posmodernidad ha ampliado las luchas progresistas/de izquierda al valorar otros bienes, extra económicos o post materialistas, tales como el medioambiente, la diversidad y la paz.  De Sousa Santos nos recuerda que la izquierda no debe abandonar la lucha moderna de redistribución de bienes económicos.

Estos tiempos posmodernos parecen haber tenido el resultado de disminuir la discusión sobre el tema de la desigualdad en términos económicos.  Además, hablar de la desigualdad económica existente en Puerto Rico resulta incómodo para muchos/as en la Escuela.  Cada cual tiene sus razones.

La izquierda ha diversificado sus luchas…A todo esto, del otro lado han estado claros: …cero divisiones, bien unidos, con una metanarrativa.   Está el famoso ejemplo de la Coca Cola…a la que le convino mucho aquel anuncio de los años 70’s que alababa la diversidad racial y cultural, cuya canción era:  “I’d like to teach the world to sing in perfect harmony…”  Hmmm…

Y en cuanto a la situación particular de Puerto Rico….En la clase de Derecho y Pobreza tuvimos una discusión  muy caldeada un día en que discutimos una columna de Mayra Montero.  Yo catalogaría a Montero como feminista, ambientalista e independentista…y escribió una columna llena de estereotipos problemáticos sobre personas de escasos recursos económicos.  Hablaba de una pareja que pagaba su compra con cupones de alimentos.   En otra ocasión mencioné que me parecía que era más fácil movilizar a gente para protestar frente a Paseo Caribe que frente a Las Gladiolas.   Los comentarios resultaban antipáticos para muchos/as.  

Otros comentarios que generaban mucha controversia eran mis críticas a gobiernos “de izquierda” que violan derechos conocidos como “derechos civiles y políticos”, aunque en los “derechos socioeconómicos” están muy por delante de los EEUU, por ejemplo. 

Para los estadistas o estadolibristas que tienen como modelo supremo a los EEUU, resultaban antipáticas las críticas al pobre desempeño de los EEUU cuando discutíamos los subtemas de la clase, relacionados a los conocidos como “derechos socioeconómicos”.  Y claro, tampoco agradaban las referencias a violaciones de “derechos civiles y políticos” por parte de los EEUU.

Toda esa discusión en Puerto Rico se hace muy, muy dura…Es como si solamente existieran Cuba y los EEUU…también Venezuela….el resto del mundo…no entra en la discusión.  

Todos los años teníamos estudiantes que comentaban el primer día de clase, a la pregunta de qué experiencia, si alguna, habían tenido con la pobreza…que la pobreza “de verdad” estaba en Haití, la República Dominicana, África, en otros países latinoamericanos…Por ello era importante tratar de hacer visible la pobreza en Puerto Rico, hablar sobre distintos tipos de pobreza…cuestionar las definiciones de pobreza…como primer paso…antes de poder discutir otros temas.

Para tratar de ampliar la visión, después de cada tema (“acceso a la justicia”, vivienda, educación, salud, y “bienestar social”)…teníamos mesas redondas para discutir el trato dado a estos asuntos en 10 países…de distintas partes del mundo.

Es importante no dejar atrás la discusión sobre la desigualdad socioeconómica existente en Puerto Rico.  En ese sentido me parece importantísimo que ANDA sea de la vertiente de organizaciones dedicadas a luchar por la “justicia ambiental” y no una organización de corte exclusivamente conservacionista.   

También es importante tratar el tema de la pobreza como problema colectivo…no meramente como un problema de la persona…Por ello las iniciativas dedicadas a ayudar a grupos y comunidades son extremadamente importantes.  Coincido con Luis y Daniel en la importancia de apoyar las iniciativas que existen en la Escuela. Y me alegré cuando Michelle comentó que hay un grupo que se reúne a discutir estos temas.

En cuanto a las clínicas de asistencia legal, el profesor Sameer Ashar, director de la Clínica de Asistencia Legal de la Escuela de Derecho de CUNY escribió un artículo, titulado “Law Clinics and Collective Mobilization”, que resulta de mucha utilidad.  Fue publicado en el “Clinical Law Review”.  Se consigue haciendo una búsqueda en Google.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Mariana, estoy totalmente de acuerdo en que la gente del Caño Martín Peña es espectacular.  </p>
<p>Estaba comentándole a Érika que pienso que no es casualidad que los dos “posts” que más comentarios tienen en este blog son el de “Los hijos de nadie” y éste.  Eso podría demostrar tal vez la falta de espacio y necesidad de mayor discusión en cuanto al tema de la poca diversidad socioeconómica en la composición del estudiantado de la Escuela de Derecho y de la profesión en general.  Los “libros chiquititos” también han tenido mucho que ver.  : )</p>
<p>Las discusiones que hemos tenido muestran lo difícil que es tratar el tema de la desigualdad socioeconómica en Puerto Rico.  </p>
<p>Me parece que en la Escuela se tiene que todavía discutir mucho más la desigualdad socioeconómica existente en nuestro país.  Me dejo llevar aquí por Boaventura De Sousa Santos cuando nos señala que la posmodernidad ha ampliado las luchas progresistas/de izquierda al valorar otros bienes, extra económicos o post materialistas, tales como el medioambiente, la diversidad y la paz.  De Sousa Santos nos recuerda que la izquierda no debe abandonar la lucha moderna de redistribución de bienes económicos.</p>
<p>Estos tiempos posmodernos parecen haber tenido el resultado de disminuir la discusión sobre el tema de la desigualdad en términos económicos.  Además, hablar de la desigualdad económica existente en Puerto Rico resulta incómodo para muchos/as en la Escuela.  Cada cual tiene sus razones.</p>
<p>La izquierda ha diversificado sus luchas…A todo esto, del otro lado han estado claros: …cero divisiones, bien unidos, con una metanarrativa.   Está el famoso ejemplo de la Coca Cola…a la que le convino mucho aquel anuncio de los años 70’s que alababa la diversidad racial y cultural, cuya canción era:  “I’d like to teach the world to sing in perfect harmony…”  Hmmm…</p>
<p>Y en cuanto a la situación particular de Puerto Rico….En la clase de Derecho y Pobreza tuvimos una discusión  muy caldeada un día en que discutimos una columna de Mayra Montero.  Yo catalogaría a Montero como feminista, ambientalista e independentista…y escribió una columna llena de estereotipos problemáticos sobre personas de escasos recursos económicos.  Hablaba de una pareja que pagaba su compra con cupones de alimentos.   En otra ocasión mencioné que me parecía que era más fácil movilizar a gente para protestar frente a Paseo Caribe que frente a Las Gladiolas.   Los comentarios resultaban antipáticos para muchos/as.  </p>
<p>Otros comentarios que generaban mucha controversia eran mis críticas a gobiernos “de izquierda” que violan derechos conocidos como “derechos civiles y políticos”, aunque en los “derechos socioeconómicos” están muy por delante de los EEUU, por ejemplo. </p>
<p>Para los estadistas o estadolibristas que tienen como modelo supremo a los EEUU, resultaban antipáticas las críticas al pobre desempeño de los EEUU cuando discutíamos los subtemas de la clase, relacionados a los conocidos como “derechos socioeconómicos”.  Y claro, tampoco agradaban las referencias a violaciones de “derechos civiles y políticos” por parte de los EEUU.</p>
<p>Toda esa discusión en Puerto Rico se hace muy, muy dura…Es como si solamente existieran Cuba y los EEUU…también Venezuela….el resto del mundo…no entra en la discusión.  </p>
<p>Todos los años teníamos estudiantes que comentaban el primer día de clase, a la pregunta de qué experiencia, si alguna, habían tenido con la pobreza…que la pobreza “de verdad” estaba en Haití, la República Dominicana, África, en otros países latinoamericanos…Por ello era importante tratar de hacer visible la pobreza en Puerto Rico, hablar sobre distintos tipos de pobreza…cuestionar las definiciones de pobreza…como primer paso…antes de poder discutir otros temas.</p>
<p>Para tratar de ampliar la visión, después de cada tema (“acceso a la justicia”, vivienda, educación, salud, y “bienestar social”)…teníamos mesas redondas para discutir el trato dado a estos asuntos en 10 países…de distintas partes del mundo.</p>
<p>Es importante no dejar atrás la discusión sobre la desigualdad socioeconómica existente en Puerto Rico.  En ese sentido me parece importantísimo que ANDA sea de la vertiente de organizaciones dedicadas a luchar por la “justicia ambiental” y no una organización de corte exclusivamente conservacionista.   </p>
<p>También es importante tratar el tema de la pobreza como problema colectivo…no meramente como un problema de la persona…Por ello las iniciativas dedicadas a ayudar a grupos y comunidades son extremadamente importantes.  Coincido con Luis y Daniel en la importancia de apoyar las iniciativas que existen en la Escuela. Y me alegré cuando Michelle comentó que hay un grupo que se reúne a discutir estos temas.</p>
<p>En cuanto a las clínicas de asistencia legal, el profesor Sameer Ashar, director de la Clínica de Asistencia Legal de la Escuela de Derecho de CUNY escribió un artículo, titulado “Law Clinics and Collective Mobilization”, que resulta de mucha utilidad.  Fue publicado en el “Clinical Law Review”.  Se consigue haciendo una búsqueda en Google.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Luis Ponce Ruiz</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/#comment-136</link>
		<dc:creator>Luis Ponce Ruiz</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Mar 2009 18:36:41 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-136</guid>
		<description>Ay, ay, ay, Myrta, la gran pregunta.  Yo quiero pensar que sí, que los abogados/as tienen la responsabilidad de trabajar para mejorar el país.  Que todo el que salga de una escuela de derecho sepa cuestionar las ideologías, las mismas leyes, los tabúes y lo políticamente correcto.  Análisis crítico, vastedad de perspectivas y sueños.

No sé cuánto de eso sea real; las claques -es evidente- persisten y, para desgracia colectiva, aumentan sus filas.  Además está el debate inescapable que todo abogado construiría:  qué es "lo mejor" para nuestro país.  Hay convergencias y divergencias en distintos niveles.  Para mí, no hay duda, el bien de un país se construye de adentro hacia afuera.  Hay que darle la facilidad a la mayoría de nuestra población, a esos conciudadanos aplastados por los de arriba, de crear, formarse y progresar.  Hay muchos ejemplos como Mariana ha comentado, ejemplos de colaboración, de hacer cosas juntos.  Como dije en unos de mis comentarios que ha enojado a algunos, "Hacer y dejar hacer".  Creo que el trabajo que se hace en los programas de pro-bono apuntan hacia esa meta y hay que seguir apoyándolos.  Son trabajos que se salen del ruedo eleccionario, que tienen continuidad y que responden a las necesidades inmediatas de todos, tantos los de arriba como los de abajo.

Esa mentalidad de abrir las puertas, de no creerse más ni menos que nadie, creo que es importante a la hora de descargar nuestra responsabilidad como futuros abogados/as o como profesionales que a lo mejor no se dediquen al derecho como tal, pero que tengan esa sensibilidad, esa ternura (oh, palabra maldita) consigo mismos y con los demás.  Esa responsabilidad de la ternura (como acertadamento anticipó Guillermo), ese excedente que deberíamos obtener por la dicha de estudiar creo que es esencial y sin eso los abogados (o cualquier otro profesional) no podrán ayudar a construir un mejor país.

O bueno a lo mejor todo esto es muy idealista y, para detrimento de los filósofos entre nosotros, nada teórico.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Ay, ay, ay, Myrta, la gran pregunta.  Yo quiero pensar que sí, que los abogados/as tienen la responsabilidad de trabajar para mejorar el país.  Que todo el que salga de una escuela de derecho sepa cuestionar las ideologías, las mismas leyes, los tabúes y lo políticamente correcto.  Análisis crítico, vastedad de perspectivas y sueños.</p>
<p>No sé cuánto de eso sea real; las claques -es evidente- persisten y, para desgracia colectiva, aumentan sus filas.  Además está el debate inescapable que todo abogado construiría:  qué es &#8220;lo mejor&#8221; para nuestro país.  Hay convergencias y divergencias en distintos niveles.  Para mí, no hay duda, el bien de un país se construye de adentro hacia afuera.  Hay que darle la facilidad a la mayoría de nuestra población, a esos conciudadanos aplastados por los de arriba, de crear, formarse y progresar.  Hay muchos ejemplos como Mariana ha comentado, ejemplos de colaboración, de hacer cosas juntos.  Como dije en unos de mis comentarios que ha enojado a algunos, &#8220;Hacer y dejar hacer&#8221;.  Creo que el trabajo que se hace en los programas de pro-bono apuntan hacia esa meta y hay que seguir apoyándolos.  Son trabajos que se salen del ruedo eleccionario, que tienen continuidad y que responden a las necesidades inmediatas de todos, tantos los de arriba como los de abajo.</p>
<p>Esa mentalidad de abrir las puertas, de no creerse más ni menos que nadie, creo que es importante a la hora de descargar nuestra responsabilidad como futuros abogados/as o como profesionales que a lo mejor no se dediquen al derecho como tal, pero que tengan esa sensibilidad, esa ternura (oh, palabra maldita) consigo mismos y con los demás.  Esa responsabilidad de la ternura (como acertadamento anticipó Guillermo), ese excedente que deberíamos obtener por la dicha de estudiar creo que es esencial y sin eso los abogados (o cualquier otro profesional) no podrán ayudar a construir un mejor país.</p>
<p>O bueno a lo mejor todo esto es muy idealista y, para detrimento de los filósofos entre nosotros, nada teórico.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
