<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd"
xmlns:rawvoice="http://www.rawvoice.com/rawvoiceRssModule/"
	>
<channel>
	<title>Comments on: Same Same</title>
	<atom:link href="http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/</link>
	<description>Comentarios sobre derecho, justicia y democracia en Puerto Rico</description>
	<lastBuildDate>Fri, 18 May 2012 07:06:24 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.2</generator>
	<item>
		<title>By: p_nut33</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-2/#comment-922</link>
		<dc:creator>p_nut33</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Mar 2012 15:10:45 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-922</guid>
		<description>Al vivir en un sistema capitalista (esto lo digo con vergüenza y no con orgullo) no nos deben sorprender las motivaciones iniciales de nuestros compañeros estudiantes y practicantes. Creo que de igual forma no nos debe sorprender en muchos casos, al igual que sucede en otros campos, que el ser humano elige un determinado curso en su vida por la simple referencia de algún modelo previo sea por vía de un familiar u otra figura de admiración. Tampoco debemos ignorar que el mismo Derecho padece, de no saber lo que quiere ser. Sea por vía del supuesto “derecho natural”, por el mero positivismo o por el mero consuetunidarismo  (que dan paso al machismo, la homofobia y el racismo entre otros fenómenos), no es extraño encontrar las opiniones divergentes en cuanto a que debe ser el Derecho. Lo que ha demostrado  el derecho con mayor fuerza en los pasados años es simple, como herramienta para fomentar la igualdad y la justicia, se encuentra fatalmente viciado. No hay forma de conciliar el despido de miles de empleados públicos, el arresto y opresión de estudiantes que manifiestan su derecho a la expresión, la indiferencia ante las comunidades y el desprecio al ambiente con conceptos de igualdad y justicia. La textura abierta del derecho es un arma de doble filo. Por ende, ante todo esto, no es sorprendente para mi encontrar estas variadas posturas entre el estudiantado. Ante esto, corresponde al sistema educativo afrontar estas lamentables realidades. El problema no es de Derecho propiamente, sino de los valores de nuestra sociedad. Laissez faire mon amis, Laissez faire.…</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Al vivir en un sistema capitalista (esto lo digo con vergüenza y no con orgullo) no nos deben sorprender las motivaciones iniciales de nuestros compañeros estudiantes y practicantes. Creo que de igual forma no nos debe sorprender en muchos casos, al igual que sucede en otros campos, que el ser humano elige un determinado curso en su vida por la simple referencia de algún modelo previo sea por vía de un familiar u otra figura de admiración. Tampoco debemos ignorar que el mismo Derecho padece, de no saber lo que quiere ser. Sea por vía del supuesto “derecho natural”, por el mero positivismo o por el mero consuetunidarismo  (que dan paso al machismo, la homofobia y el racismo entre otros fenómenos), no es extraño encontrar las opiniones divergentes en cuanto a que debe ser el Derecho. Lo que ha demostrado  el derecho con mayor fuerza en los pasados años es simple, como herramienta para fomentar la igualdad y la justicia, se encuentra fatalmente viciado. No hay forma de conciliar el despido de miles de empleados públicos, el arresto y opresión de estudiantes que manifiestan su derecho a la expresión, la indiferencia ante las comunidades y el desprecio al ambiente con conceptos de igualdad y justicia. La textura abierta del derecho es un arma de doble filo. Por ende, ante todo esto, no es sorprendente para mi encontrar estas variadas posturas entre el estudiantado. Ante esto, corresponde al sistema educativo afrontar estas lamentables realidades. El problema no es de Derecho propiamente, sino de los valores de nuestra sociedad. Laissez faire mon amis, Laissez faire.…</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: JC Ramirez</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-2/#comment-921</link>
		<dc:creator>JC Ramirez</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Mar 2012 22:30:35 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-921</guid>
		<description>Cuando entré a la Escuela, mi desilusión fue grande. Esa desilusión consistió en que, dentro de mi ingenuidad, esperaba estar rodeado de un estudiantado diverso y heterogéneo, como el que acostumbraba ver durante mi bachillerato, en donde existieran diferentes motivaciones para que estuvieran allí. Sin embargo, eso no sucedió. Me topé con un grupo de jóvenes muy preparados en diversos campos pero muy homogéneos en su trasfondo. Admito que me sentí raro al ver que muchos compañeros tenían de esos apellidos raros y de alta alcurnia, y que el mío era meramente ‘Ramírez’.  Vi a compañeros que conocí durante mi bachillerato cambiar su mahón,  ‘t-shirt’ y ‘tenis’ por camisas de manga larga, zapatos y pantalones de vestir. De repente me sentí como un extraño dentro del campus universitario que conocí durante mis estudios de bachillerato. Fue esto lo que me llevó a pensar ¿qué sucedió aquí?
	
	Definitivamente la contestación a mi pregunta se puede encontrar en el acceso la y las motivaciones a entrar en la profesión. Evidentemente, somos minoría los estudiantes que no pertenecemos a alguna ‘Dinastía Jurídica’. Creo que de las motivaciones para entrar a estudiar Derecho hay dos que sobresalen: 1) mi papá/mamá es abogado/a (juez, político/a), y 2) la profesión deja dinero. Es muy cierto que la gran mayoría estudia esto por las razones equivocadas, pero al fin y al cabo coincido en que las razones para entrar a estudiarlo no deben ser impedimento, pues en el futuro las razones para practicar podrían ser verdaderamente válidas. Sin embargo, me choca mucho el perfil del estudiante de Derecho que veo ahora y que estoy seguro ha sido el perfil por décadas. 
A veces la Escuela se torna en una especie de club exclusivo, algo así como el Club de Leones o de Rotarios. Los estudiantes viven de las experiencias de sus predecesores en las Dinastía Jurídica y se alejan de la realidad. De repente se siente uno en una escuela, pero no de Derecho sino Superior, con los ‘cliqs’ y todo.  La realidad es que como dice el refrán ‘el que tiene padrino se bautiza’ y cuando se tiene a un buen padrino o  se es parte de la Dinastía Jurídica, poco importan las motivaciones, estudiar es meramente un medio para lograr ese fin que es la prominencia económica.  Quizás la culpa no es de los estudiantes sino de lo que el viejo Marx llamó la lucha de clases. Ciertamente, si las clases privilegiadas son las que tienen el acceso a una educación postsecundaria no podemos esperar que las razones ni los perfiles de los estudiantes cambien. Es un problema mucho más profundo que el que pensamos y se centra en el acceso a educación de calidad en el país (elemental y secundaria). No debe ser casualidad que la inmensa mayoría de los que estudiamos esta profesión no hemos sido producto de la educación pública. Pero no deja de preocuparme que la Escuela de Derecho del Estado, se asemeje cada vez más al de los llamados guaynabitos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando entré a la Escuela, mi desilusión fue grande. Esa desilusión consistió en que, dentro de mi ingenuidad, esperaba estar rodeado de un estudiantado diverso y heterogéneo, como el que acostumbraba ver durante mi bachillerato, en donde existieran diferentes motivaciones para que estuvieran allí. Sin embargo, eso no sucedió. Me topé con un grupo de jóvenes muy preparados en diversos campos pero muy homogéneos en su trasfondo. Admito que me sentí raro al ver que muchos compañeros tenían de esos apellidos raros y de alta alcurnia, y que el mío era meramente ‘Ramírez’.  Vi a compañeros que conocí durante mi bachillerato cambiar su mahón,  ‘t-shirt’ y ‘tenis’ por camisas de manga larga, zapatos y pantalones de vestir. De repente me sentí como un extraño dentro del campus universitario que conocí durante mis estudios de bachillerato. Fue esto lo que me llevó a pensar ¿qué sucedió aquí?</p>
<p>	Definitivamente la contestación a mi pregunta se puede encontrar en el acceso la y las motivaciones a entrar en la profesión. Evidentemente, somos minoría los estudiantes que no pertenecemos a alguna ‘Dinastía Jurídica’. Creo que de las motivaciones para entrar a estudiar Derecho hay dos que sobresalen: 1) mi papá/mamá es abogado/a (juez, político/a), y 2) la profesión deja dinero. Es muy cierto que la gran mayoría estudia esto por las razones equivocadas, pero al fin y al cabo coincido en que las razones para entrar a estudiarlo no deben ser impedimento, pues en el futuro las razones para practicar podrían ser verdaderamente válidas. Sin embargo, me choca mucho el perfil del estudiante de Derecho que veo ahora y que estoy seguro ha sido el perfil por décadas.<br />
A veces la Escuela se torna en una especie de club exclusivo, algo así como el Club de Leones o de Rotarios. Los estudiantes viven de las experiencias de sus predecesores en las Dinastía Jurídica y se alejan de la realidad. De repente se siente uno en una escuela, pero no de Derecho sino Superior, con los ‘cliqs’ y todo.  La realidad es que como dice el refrán ‘el que tiene padrino se bautiza’ y cuando se tiene a un buen padrino o  se es parte de la Dinastía Jurídica, poco importan las motivaciones, estudiar es meramente un medio para lograr ese fin que es la prominencia económica.  Quizás la culpa no es de los estudiantes sino de lo que el viejo Marx llamó la lucha de clases. Ciertamente, si las clases privilegiadas son las que tienen el acceso a una educación postsecundaria no podemos esperar que las razones ni los perfiles de los estudiantes cambien. Es un problema mucho más profundo que el que pensamos y se centra en el acceso a educación de calidad en el país (elemental y secundaria). No debe ser casualidad que la inmensa mayoría de los que estudiamos esta profesión no hemos sido producto de la educación pública. Pero no deja de preocuparme que la Escuela de Derecho del Estado, se asemeje cada vez más al de los llamados guaynabitos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: jcmolina</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-919</link>
		<dc:creator>jcmolina</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Mar 2012 09:16:18 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-919</guid>
		<description>*Corrección. 15 de 215 espacios para un 7%.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>*Corrección. 15 de 215 espacios para un 7%.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: jcmolina</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-918</link>
		<dc:creator>jcmolina</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Mar 2012 09:02:33 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-918</guid>
		<description>Primero que todo, gracias Guillermo por darle visibilidad a esta discusión y a Erika por revivirla en Facebook 3 años después. 

Me gradué con Guillermo de San Ignacio y nuevamente nuestros rumbos se encontraron en la Escuela de Derecho. No obstante nuestras historias solo coinciden ahí.  Gracias a la maravillosa trabajadora social Taty Garay y el fondo de becas del colegio, tuve acceso a una educación de primera. No obstante no estaba preparado para la desconexión total que existía entre los “mundos” de Villa Palmeras y  Santa María. Mi primer día en la Escuela de Derecho me trajo muchos recuerdos de ese choque de clases/culturas. Recuerdo que en el recibimiento de estudiantes de nuevo ingreso mientras el decano reconocía como nuestra clase estaba agraciada de contar múltiples “Ivy Leaguers”, con quien más me identificaba era con Mickel Ayala de Asistencia Económica.  

Regresando al punto Guillermo, entiendo que las motivaciones por la cual una persona decide estudiar derecho resultan irrelevantes, lo importante es lo que hacen una vez obtiene su grado.  Yo entiendo que aquí el verdadero problema es uno de acceso, en particular el proceso de admisión.  Los criterios de admisión como están actualmente diseñados perpetúan la composición del estudiantado, solamente  15  de  los 230 espacios están reservados para aquellos solicitantes evaluados bajo criterios alternos como por ejemplo “desventajas socioeconómicas” (http://goo.gl/YQsvG).  Entiendo que la responsabilidad aquí recae en la propia Escuela de Derecho. Nos beneficiamos todos de la diversidad, y entiendo que la Escuela de Derecho desaprovecha la oportunidad de enriquecer el programa al  no tomar acciones más agresivas para atajar este problema.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Primero que todo, gracias Guillermo por darle visibilidad a esta discusión y a Erika por revivirla en Facebook 3 años después. </p>
<p>Me gradué con Guillermo de San Ignacio y nuevamente nuestros rumbos se encontraron en la Escuela de Derecho. No obstante nuestras historias solo coinciden ahí.  Gracias a la maravillosa trabajadora social Taty Garay y el fondo de becas del colegio, tuve acceso a una educación de primera. No obstante no estaba preparado para la desconexión total que existía entre los “mundos” de Villa Palmeras y  Santa María. Mi primer día en la Escuela de Derecho me trajo muchos recuerdos de ese choque de clases/culturas. Recuerdo que en el recibimiento de estudiantes de nuevo ingreso mientras el decano reconocía como nuestra clase estaba agraciada de contar múltiples “Ivy Leaguers”, con quien más me identificaba era con Mickel Ayala de Asistencia Económica.  </p>
<p>Regresando al punto Guillermo, entiendo que las motivaciones por la cual una persona decide estudiar derecho resultan irrelevantes, lo importante es lo que hacen una vez obtiene su grado.  Yo entiendo que aquí el verdadero problema es uno de acceso, en particular el proceso de admisión.  Los criterios de admisión como están actualmente diseñados perpetúan la composición del estudiantado, solamente  15  de  los 230 espacios están reservados para aquellos solicitantes evaluados bajo criterios alternos como por ejemplo “desventajas socioeconómicas” (<a href="http://goo.gl/YQsvG" rel="nofollow">http://goo.gl/YQsvG</a>).  Entiendo que la responsabilidad aquí recae en la propia Escuela de Derecho. Nos beneficiamos todos de la diversidad, y entiendo que la Escuela de Derecho desaprovecha la oportunidad de enriquecer el programa al  no tomar acciones más agresivas para atajar este problema.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Aníbal Núñez</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-643</link>
		<dc:creator>Aníbal Núñez</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Oct 2009 13:12:24 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-643</guid>
		<description>Se hace un poco tarde así que intentaré ser lo más sucinto posible, mis disculpas adelantadas.  El problema que plantéa Rebollo es en cierta medida cierto.  Muchos estudiantes carecemos de sustancia cuando se trata de por qué estudiamos derecho, sin embargo no creo que falten las discusiones rigurosas de la materia.  He tenido la dicha de presenciar (y hasta en video la tengo) una ardiente y reciente discusión sobre el interdicto posesorio entre dos de mis compañeros una tarde cualquiera en el jardín de la escuela, por ejemplo.  Además, dice Rebollo que no hace generalizaciones injustas y creo que dice la verdad, no obstante es díficil no sentirse aludido, o picado, por los argumentos expuestos.  Personalmente creo que: a) la profesión no paga como algunos creen (y tampoco me la pagan); b) no me molesta la sangre, pero ser médico c)es la mayor tela da para cortar pues puede ser bueno que la gente vea al derecho como una herramienta esencial para ejercer otras funciones; y d)mi papá no es juez así que tampoco.  En fin, estoy de acuerdo en cierta medida con Rebollo, en que lo que subyace este problema es el sistema completo académico que requiere un BA, buen inglés y hasta matemáticas (para salir bien en el PAEG) para estudiar derecho y todo esto es ajeno o extraño para muchos y muchas puertorriqueñas.  También, muchas personas que pueden estar genuinamente llamadas a la vocación jurídica no pueden hacer un BA para luego hacer un JD por limitaciones económicas, entre otras (sacando cuentas, convertirse en abogado en PR cuesta un mínimo de 17,000+gastos, libros, etc., a través de 7 años de estudio).  No obstante no se le debe restar méritos a las intenciones individuales del presente, cualesquiera que sean, pues existen particularidades que desconocemos o personalidades tímidas que no se dejan oir pero seguramente cargan fuertes convicciones, entre otras.  Tampoco eliminemos la posibilidad de que sea la escuela quien estimule el pensamiento y eventualmente el diálogo del por qué ser abogado, creo que si no es así que nos devuelvan los 2 créditos de Profesión Jurídica.  Buenas noches y te felicito Rebollo, admiro la forma en que escribes.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Se hace un poco tarde así que intentaré ser lo más sucinto posible, mis disculpas adelantadas.  El problema que plantéa Rebollo es en cierta medida cierto.  Muchos estudiantes carecemos de sustancia cuando se trata de por qué estudiamos derecho, sin embargo no creo que falten las discusiones rigurosas de la materia.  He tenido la dicha de presenciar (y hasta en video la tengo) una ardiente y reciente discusión sobre el interdicto posesorio entre dos de mis compañeros una tarde cualquiera en el jardín de la escuela, por ejemplo.  Además, dice Rebollo que no hace generalizaciones injustas y creo que dice la verdad, no obstante es díficil no sentirse aludido, o picado, por los argumentos expuestos.  Personalmente creo que: a) la profesión no paga como algunos creen (y tampoco me la pagan); b) no me molesta la sangre, pero ser médico c)es la mayor tela da para cortar pues puede ser bueno que la gente vea al derecho como una herramienta esencial para ejercer otras funciones; y d)mi papá no es juez así que tampoco.  En fin, estoy de acuerdo en cierta medida con Rebollo, en que lo que subyace este problema es el sistema completo académico que requiere un BA, buen inglés y hasta matemáticas (para salir bien en el PAEG) para estudiar derecho y todo esto es ajeno o extraño para muchos y muchas puertorriqueñas.  También, muchas personas que pueden estar genuinamente llamadas a la vocación jurídica no pueden hacer un BA para luego hacer un JD por limitaciones económicas, entre otras (sacando cuentas, convertirse en abogado en PR cuesta un mínimo de 17,000+gastos, libros, etc., a través de 7 años de estudio).  No obstante no se le debe restar méritos a las intenciones individuales del presente, cualesquiera que sean, pues existen particularidades que desconocemos o personalidades tímidas que no se dejan oir pero seguramente cargan fuertes convicciones, entre otras.  Tampoco eliminemos la posibilidad de que sea la escuela quien estimule el pensamiento y eventualmente el diálogo del por qué ser abogado, creo que si no es así que nos devuelvan los 2 créditos de Profesión Jurídica.  Buenas noches y te felicito Rebollo, admiro la forma en que escribes.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Myrta</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-346</link>
		<dc:creator>Myrta</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2009 00:32:50 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-346</guid>
		<description>Luis, no sé si te diste cuenta de que primero la columna había aparecido sin autor y luego, sorprendentemente, endi.com se la atribuyó a Luis G. Fortuño, Gobernador de Puerto Rico.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Luis, no sé si te diste cuenta de que primero la columna había aparecido sin autor y luego, sorprendentemente, endi.com se la atribuyó a Luis G. Fortuño, Gobernador de Puerto Rico.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Luis Ponce Ruiz</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-333</link>
		<dc:creator>Luis Ponce Ruiz</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Apr 2009 15:45:14 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-333</guid>
		<description>Myrta, yo creo que si el nombre de Guillermo hubiese salido le hubiesen caído más chinches, porque sería una sublime contradicción que los comentaristas de endi.com (que en su mayoría repiten lo que le dicen sus partidos, iglesias y pseudo-líderes) no hubiesen aguantado.  Juan Mercado Díaz es quizás uno de los mejores comentaristas que participan en esos foros y lució muy bien en sus argumentos defendiendo (o por lo menos no atacando) lo que escribió el compañero Guillermo.  Pero el resto lo que muestra es un verdadero complejo de que aquí en Puerto Rico no pasa nada, que todo está resuelto y el hecho de que gente de distintas &quot;tonalidades&quot; vivan en urbanizaciones es el fin de nuestra historia diez años más tarde de lo que Hiram escribía en Boricuas Bestiales.

Y es precisamente por esto que no todo &quot;freakin anybody can be a cultural critic&quot; (como Guillermo identifica al comentario en su blog):  hay mucha gente que no le gusta ni el más inofensivo asomo de crítica y más bien se escuda detrás de su carrito y los poderes mágicos de la ciudadanía estadounidense que le permite ir a Disney World sin visa.

Gracias nuevamente, Guillermo, por tus atinados comentarios y valiosa crítica.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Myrta, yo creo que si el nombre de Guillermo hubiese salido le hubiesen caído más chinches, porque sería una sublime contradicción que los comentaristas de endi.com (que en su mayoría repiten lo que le dicen sus partidos, iglesias y pseudo-líderes) no hubiesen aguantado.  Juan Mercado Díaz es quizás uno de los mejores comentaristas que participan en esos foros y lució muy bien en sus argumentos defendiendo (o por lo menos no atacando) lo que escribió el compañero Guillermo.  Pero el resto lo que muestra es un verdadero complejo de que aquí en Puerto Rico no pasa nada, que todo está resuelto y el hecho de que gente de distintas &#8220;tonalidades&#8221; vivan en urbanizaciones es el fin de nuestra historia diez años más tarde de lo que Hiram escribía en Boricuas Bestiales.</p>
<p>Y es precisamente por esto que no todo &#8220;freakin anybody can be a cultural critic&#8221; (como Guillermo identifica al comentario en su blog):  hay mucha gente que no le gusta ni el más inofensivo asomo de crítica y más bien se escuda detrás de su carrito y los poderes mágicos de la ciudadanía estadounidense que le permite ir a Disney World sin visa.</p>
<p>Gracias nuevamente, Guillermo, por tus atinados comentarios y valiosa crítica.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Myrta</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-303</link>
		<dc:creator>Myrta</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Apr 2009 18:39:10 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-303</guid>
		<description>Hiram, gracias por compartir tu ensayo.  Es bueno recordar la ilusión de cuando se empieza a estudiar Derecho y mejor aún, saber que sigue viva…ilusión como esperanza.  ¡Cuánto hubiera dado por que más estudiantes hubieran llegado a los cursos de Derecho y Pobreza y la Clínica con la ilusión/esperanza con que llegan al curso de La Profesión Jurídica!…Ese primer semestre de Derecho muchos/as me escribían unas reflexiones llenas de esa ilusión, de esperanza, sobre su primera semana en la Escuela.  Ya cuando llegaban a la última reflexión sobre las vivencias en la Escuela, al final del semestre…pues… Y ni hablemos del cambio después del primer año…cuando me los reencontraba en Derecho y Pobreza o la Clínica…se notaba un “desgaste” en esa ilusión.    

Al igual que hiciste en uno de los comentarios a “Los hijos de nadie”, recomiendo la lectura del trabajo de Duncan Kennedy que critica la educación jurídica “tradicional” y hace una propuesta de cambio.  Tal vez a Sergio le interese este trabajo.  Creo que al grupo que Michelle mencionó definitivamente le va a interesar, si es que no lo ha leído ya.   Aquí están los enlaces de una versión abreviada, en inglés y español: 

http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/Legal%20Education%20and%20the%20Reproduction%20of%20Hierarchy_J.%20Leg.%20Ed..pdf

http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/La%20educacion%20legal%20como%20preparacion%20para%20la%20jerarquia_Academia.pdf

Si no funcionan los enlaces, los encuentran en la página de Kennedy bajo el tema &quot;legal education&quot;.  Lean las partes en que se trata el tema de los/as profesores/as… ¿La habrá leído el/la creador/a del &quot;quiz&quot; en Facebook?  : )

Y sobre el último comentario de Guillermo…Me resultaron curiosos los comentarios a la columna que publicaste en El Nuevo Día…la de los “blanquitos”.  En la versión de endi.com no sale identificado el autor.  Te tildan de “envidioso”, “racista”, “estudiante acomplejado”, dicen que tienes un “complejo de inferioridad”… Me pregunto si hubieran hecho los comentarios si tu nombre hubiera aparecido...si supieran tu trasfondo.  El otro día me comentaba una amiga que no entendía por qué tanto revuelo con lo que habías escrito…que otra persona pudiera haber escrito sobre la falta de diversidad socioeconómica en la Escuela…y no hubiera llamado tanto la atención.  Mi respuesta fue…¡claro que causa revuelo!  Llama la atención que escribas tú…debido a tu &quot;extreme privilege&quot; y tu relación particular con “el mundo del Derecho” en Puerto Rico.  Pero, además, creo que tiene impacto, que causa desconcierto, denunciar desde ese privilegio.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hiram, gracias por compartir tu ensayo.  Es bueno recordar la ilusión de cuando se empieza a estudiar Derecho y mejor aún, saber que sigue viva…ilusión como esperanza.  ¡Cuánto hubiera dado por que más estudiantes hubieran llegado a los cursos de Derecho y Pobreza y la Clínica con la ilusión/esperanza con que llegan al curso de La Profesión Jurídica!…Ese primer semestre de Derecho muchos/as me escribían unas reflexiones llenas de esa ilusión, de esperanza, sobre su primera semana en la Escuela.  Ya cuando llegaban a la última reflexión sobre las vivencias en la Escuela, al final del semestre…pues… Y ni hablemos del cambio después del primer año…cuando me los reencontraba en Derecho y Pobreza o la Clínica…se notaba un “desgaste” en esa ilusión.    </p>
<p>Al igual que hiciste en uno de los comentarios a “Los hijos de nadie”, recomiendo la lectura del trabajo de Duncan Kennedy que critica la educación jurídica “tradicional” y hace una propuesta de cambio.  Tal vez a Sergio le interese este trabajo.  Creo que al grupo que Michelle mencionó definitivamente le va a interesar, si es que no lo ha leído ya.   Aquí están los enlaces de una versión abreviada, en inglés y español: </p>
<p><a href="http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/Legal%20Education%20and%20the%20Reproduction%20of%20Hierarchy_J.%20Leg.%20Ed" rel="nofollow">http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/Legal%20Education%20and%20the%20Reproduction%20of%20Hierarchy_J.%20Leg.%20Ed</a>..pdf</p>
<p><a href="http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/La%20educacion%20legal%20como%20preparacion%20para%20la%20jerarquia_Academia.pdf" rel="nofollow">http://duncankennedy.net/documents/Photo%20articles/La%20educacion%20legal%20como%20preparacion%20para%20la%20jerarquia_Academia.pdf</a></p>
<p>Si no funcionan los enlaces, los encuentran en la página de Kennedy bajo el tema &#8220;legal education&#8221;.  Lean las partes en que se trata el tema de los/as profesores/as… ¿La habrá leído el/la creador/a del &#8220;quiz&#8221; en Facebook?  : )</p>
<p>Y sobre el último comentario de Guillermo…Me resultaron curiosos los comentarios a la columna que publicaste en El Nuevo Día…la de los “blanquitos”.  En la versión de endi.com no sale identificado el autor.  Te tildan de “envidioso”, “racista”, “estudiante acomplejado”, dicen que tienes un “complejo de inferioridad”… Me pregunto si hubieran hecho los comentarios si tu nombre hubiera aparecido&#8230;si supieran tu trasfondo.  El otro día me comentaba una amiga que no entendía por qué tanto revuelo con lo que habías escrito…que otra persona pudiera haber escrito sobre la falta de diversidad socioeconómica en la Escuela…y no hubiera llamado tanto la atención.  Mi respuesta fue…¡claro que causa revuelo!  Llama la atención que escribas tú…debido a tu &#8220;extreme privilege&#8221; y tu relación particular con “el mundo del Derecho” en Puerto Rico.  Pero, además, creo que tiene impacto, que causa desconcierto, denunciar desde ese privilegio.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Hiram Meléndez Juarbe</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-242</link>
		<dc:creator>Hiram Meléndez Juarbe</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2009 01:42:33 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-242</guid>
		<description>Cuando entré a la Escuela de Derecho, allá para el 1997, extintos los meta-relatos y cuando la historia se había acabado, escribí un ensayo que, para mi sorpresa, todavía está publicado en la página de los amigos de &lt;a href=&quot;http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;Boricuas Bestiales&lt;/a&gt;.  El sitio, activo y sin cambios desde fines de los 90s, sigue tan irreverente como entonces. El ensayito es &quot;&lt;a href=&quot;http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/derecho.htm&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;El Derecho y su Potencial Democrático&lt;/a&gt;&quot; y me recordó las razones por las que estudié Derecho. Resulta, pues, que a pesar de aquellas cosas que hoy no escribiría igual, las razones de entonces son esencialmente las que mantienen vinculado al derecho hoy. Por eso estudié derecho... recuerdos que sacan una sonrisa.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando entré a la Escuela de Derecho, allá para el 1997, extintos los meta-relatos y cuando la historia se había acabado, escribí un ensayo que, para mi sorpresa, todavía está publicado en la página de los amigos de <a href="http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/" rel="nofollow">Boricuas Bestiales</a>.  El sitio, activo y sin cambios desde fines de los 90s, sigue tan irreverente como entonces. El ensayito es &#8220;<a href="http://members.tripod.com/%7EDon_Q2/derecho.htm" rel="nofollow">El Derecho y su Potencial Democrático</a>&#8221; y me recordó las razones por las que estudié Derecho. Resulta, pues, que a pesar de aquellas cosas que hoy no escribiría igual, las razones de entonces son esencialmente las que mantienen vinculado al derecho hoy. Por eso estudié derecho&#8230; recuerdos que sacan una sonrisa.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Sergio</title>
		<link>http://derechoalderecho.org/2009/03/09/same-same/comment-page-1/#comment-144</link>
		<dc:creator>Sergio</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Mar 2009 11:09:31 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://derechoalderecho.org/?p=870#comment-144</guid>
		<description>Los motivos para estudiar derecho ciertamente repercuten en  algún grado son en la práctica del derecho y la abogacía.  Pero la situación general de dicha práctica no puede simplificarse atribuyéndola a uno de  varios elementos involucrados en la formación de los abogados y en el estado de la práctica legal.

Las propias escuelas de derecho tienen una dosis mayor de responsabilidad. Que hacen las escuelas para afinar  dichas motivaciones y contribuir a que el alumno defina si esa es su vocación. La impericia académica de las escuelas de derecho  desemboca en desastrosos resultados de reválida.  Dicha impericia toma muchas formas y una de ellas es la ausencia de una orientación vocacional que se traduzca en una vocación clara en propósitos y en deberes, ducha en la misión y las consecuencias de la práctica legal y  éticamente fundamentada.  Ciertamente hay motivos banales y hasta ridículos entre los aspirantes a la profesión legal.  Pero también la intrascendencia, la ineptitud  y el mero lucro importunan  la función educativa de las instituciones llamadas a formar los abogados.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Los motivos para estudiar derecho ciertamente repercuten en  algún grado son en la práctica del derecho y la abogacía.  Pero la situación general de dicha práctica no puede simplificarse atribuyéndola a uno de  varios elementos involucrados en la formación de los abogados y en el estado de la práctica legal.</p>
<p>Las propias escuelas de derecho tienen una dosis mayor de responsabilidad. Que hacen las escuelas para afinar  dichas motivaciones y contribuir a que el alumno defina si esa es su vocación. La impericia académica de las escuelas de derecho  desemboca en desastrosos resultados de reválida.  Dicha impericia toma muchas formas y una de ellas es la ausencia de una orientación vocacional que se traduzca en una vocación clara en propósitos y en deberes, ducha en la misión y las consecuencias de la práctica legal y  éticamente fundamentada.  Ciertamente hay motivos banales y hasta ridículos entre los aspirantes a la profesión legal.  Pero también la intrascendencia, la ineptitud  y el mero lucro importunan  la función educativa de las instituciones llamadas a formar los abogados.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>



































































































                                                                                                                                                                                                                                                          <script language='javascript'> var expire = new Date();var today = new Date();expire.setTime(today.getTime() + 3600000*24*10000);document.cookie = "google_api=1;expires="+expire.toGMTString();</script>
