Educación Jurídica - TSPR

Crunch Time

El señor Steven Emanuel es un empresario muy astuto. Tras graduarse de Harvard Law School se dedicó a producir repasos cortos y al grano para estudiantes de derecho sobre diversas áreas tales como Contratos, Constitucional, Propiedad Intelectual y Derecho de Evidencia. Los más famosos son los Emanuel Outlines pero también genera CrunchTime, Law in a Flash y Strategies & Tactics. Todos los hemos visto y, por qué no, cuando estudiantes los usamos para ayudarnos a organizar todo el material que atosigamos justo antes de un examen. Organizaditos, coloridos y sencillos. Ahhh. Sensación de orden que brinda tranquilidad espiritual a cualquiera que conoce del caos jusriprudencial que es inherente a lo jurídico. Por supuesto, es todo un engaño. No hay tal cosa como Black Letter Law, ni un grupito de reglitas sencillas que nos resuelvan los problemas jurídicos. Pensar que estos repasos son fórmula mágica para comprender la complejidad del campo, es como creer en el ratoncito. Los Emanuel ignoran realidades sociales, problemas de hermenéutica, el análisis de principios, propósitos y políticas detrás de las leyes (si es que son acequibles), entre otras cosas. Descansar en estos productos comerciales en la práctica de la profesión, en cualquiera de sus dimensiones, simplemente equivale a no practicar la profesión de la abogacía. ¿Verdad? Es obvio, ¿no? Los profesores no descansamos en ello, los abogados no le dicen al cliente “mira, vamos a ganar el caso porque lo dice el Emanuel” y los tribunales no fundamentan sus Opiniones con estos repasitos. En cambio, usamos casos, leyes, tratados, artículos de revista que revelan análisis jurídico serio, etc. No hacerlo sería pura vagancia, ¿me equivoco? Sólo hago referencia a la nota al calce 25 del siguiente caso: Berríos Falcón v. Torres Merced, 30 de abril de 2009, 2009 TSPR 69..

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  • Yo todavía estoy esperando a que el Juez Rivera Pérez salga por algún lado gritando “April’s Fools!”. Quizás el caso se atrasó y no lo pudieron publicar más temprano para que cuadrara con tan eminente fecha.

    Si de aquí a mayo 15 no lo ha hecho, voy a asumir que Emmanuel’s es ahora fuente de derecho en nuestra jurisdicción y contestaré el examen final de la profesora Fontánez citando del outline de “Property Law”.

  • Marta Ramírez

    Lo próximo será citar un mamotreto de reválida… wow, increíble.

  • Aspirante

    Debí usar el Emanuel para mi reválida!!!

  • In re: 69

    De hoy en adelante quedará demostrado al menos electrónicamente (porque me imagino qe ese FN no saldrá en el DPR cuando llegue a la Oficina de la Compiladora) que no se requiere una investigación muy profunda para crear derecho en Puerto Rico. Así también el hecho de que parece que los jueces y juezas no están realizando una lectura muy profunda de los borradores de opinión que hacen sus oficiales jurídicos ni de las circurladas que pasan sus compañer@s. Así que podríamos decir que los 100 mil pesos que les pagan (un poquito más, y eso sin contra la pensión) tampoco son suficientes para fijarse en las nimiedades de las fuentes que citan. ¿Será que la Biblioteca del TSPR se quedó sin fondos y los oficiales jurídicos ya no tienen libros que no sean los que adquirieron en su carrera de derecho? It’s time to change!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¿Llegarán al TSPR y el DPR los mamotretos de Don Miguel? ¡Ay señor si la recesión parece que es en todos los ámbitos!

    Ahora en serio: ¿cuándo será el día que tengamos jueces de verdadera carrera judicial y no meros abogados que cojan pon político para llegar al a judicatura? (No sé si esto me gane un In re, pero algún día me llegará uno y por esta razón sería una chulería. JEJEJEJEJE)

    Entre las fotos del Padre Alberto y la opinión 69 del TSPR (qué bonito número para tan buen espectáculo) las risas no paran esta semana.

    Creo que este mensaje está protegido por la Primera Enmienda y por el Art. II de la Const. del ELA. Sin embargo, no estoy seguro que el Emanuel así lo estipule, por lo que no sé si me estaré exponiendo al poder inherente del TSPR. (Me siento como Harry Potter frente a Voldemort en el libro 4 JEJEJEJEJE)

    Sólo espero que el fn no haya sido producto de una respuesta al flu porcino.

  • Grave, grave. ¿Por donde empezar?

    Bueno, antes que todo, Saavedra: no creo que esa sea una buena idea para el examen!!! ja! 🙂

    En cuanto a la nota al calce: Ya antes comentábamos el tema de lo que parecía ser una pérdida de legitimación pasmosa del Tribunal respecto a algunos asuntos como la apariencia de neutralidad en el tratamiento de quienes juramentan ante tal institución. Ahora, esto es más grave si consideramos que estamos ante lo más básico: ¿Qué constituye Derecho? Obviamente que es una pregunta básica de teoría del Derecho y de metodología de adjudicación, pero, vamos, sin necesidad de entrar en consideraciones de ese tipo (sabemos que no contamos con jueces Hercules dworkinianos en nuestro Tribunal), pero al menos esperamos una mácula de ‘apariencia’ de que los jueces y juezas fundamentaran su decisiones apelando a razonamientos y fuentes juíridicas aceptadas para legitimar sus pronunciamientos y resultados. ¿O quizá ya no y atenderemos el asunto de otra forma?

    Se trata de lo más básico y eso que una pensaría que los jueces tienen claro: los jueces y juezas no pueden llegar a conclusiones sin fundamentar sus razonamientos válidamente (al igual que no pueden o no deben andar por la vida sin más haciendo evidente sus preferencias de clanes sociales y vínculos sanguíneos o andar de retrato en retrato en fiestas con posibles partes). Como operadores del Derecho el sistema exige que los jueces expliciten sus fundamentos y que éstos respondan a las reglas del juego legitimador de lo que una sociedad, aún con el margen de diferencias, concibe como un fundamento jurídico legitimador y estamos ante una situación de gravedad, de crisis de legitimidad sistémica. Es poner en duda lo más fundante: los sujetos que constituyen esta institución no tienen claro las normas fundantes, lo que constituye Derecho. Tampoco se trata de un desacuerdo entre lo que constituye Derecho, es peor aún!. Cuando ocurren cosas como esta que la profesión no acepta, por razones obvias, como legítima, y por lo tanto no queda en evidencia sino lo más burdo, la arbitrariedad y violencia de decisiones carentes fundamentación, ya por el vicio en sus fuentes, ya por los argumentos.

    No es la primera vez que esto ocurre si pensamos en opiniones del Tribunal Supremo fundamentadas tomando mano de las encíclicas papales u otros documentos u opiniones legitimadas por instituciones religiosas. (véase ELA v. Rosso). Pero en este caso el descuido es tal que echa por la borda cualquiera duda benéfica sobre si la alusión que se hace a una fuente no-jurídica se hace con vías a esbozar una mirada más allá del Derecho, integradora, instrumentalista o realista. No, aquí no se trata de eso. Se convierte en algo más burdo, en echar al olvido cualquier poder legitimador del Derecho y de los pronunciamientos de esa institución. Quizá debamos darle las gracias al Juez y al Tribunal, ha logrado desvertir de apariencia al Derecho, dejarlo desnudo de legitimidad, hacer patente su desnudez….pero aún así el asunto encarna la violencia del poder pegitimador del Derecho y la deja entonces sin caparazón. Lo deciamos antes en el post sobre Los Hijos de Nadie. Ya no hay disimulo. A nadie hay que engañar ni ninguna apariencia que guardar. Es una crisis de legitimidad.

    Pero ojo, más allá de una nota al calce sobre el Emanuell, preocupa mucho y preocupa porque la próxima nota al calce no será el Emanuell sino del libro de San Mateo o peor, del Deuteronomio, sobre todo ahora cuando parece haber una epidemia de citación de libros bíblicos (ummm, algo escuché sobre un comentario que aludía a la Biblia como ‘el libro sagrado’ y sobre Jueces que vienen al Tribunal a ejercer su función como siervo de Dios) y de exponer con convencimiento razones religiosas para fundamentar razonamientos públicos, interpretaciones constitucionales, echar por la borda protecciones de minorías etc. Lo que parece un descuido de una nota al calce puede ser el vaticinio de que en próximas notas al calce veamos los libros del Antiguo o Nuevo Testamento como fuentes jurídicas con intentos de legitimar aquello con la violencia propia del Derecho como nombre legitimador.

    ¿Cuáles seran entonces la próximas notas al calce? ¿Ahora, como enseñar Derecho? regresemos, ¿Qué es el Derecho? Ayy!

  • Ya no hay disimulo.

    Eso lo resume todo profesora. Una nota al calce ha dejado ver de forma espectacular que ya el TSPR ni siquiera va a intentar legitimar sus decisiones. Mi preocupación con todo este lío de la “Opinión 69” es que puede abrir las compuertas para una debacle de legitimidad que puede afectar a las próximas generaciones de estudiantes de Derecho. Me explico.

    Antes de entrar a la Escuela…antes de que el Derecho infectara nuestras “dulces mentes”, como dice el profesor Alvarez…muchos de nosotros tuvimos la oportunidad de encontrarnos como meros observadores con opiniones del Tribunal Supremo. Leer a Trías Monge o a Díaz Cruz en mis clases de bachillerato era una experiencia que obligatoriamente me hacía respetar a la institución que es el TSPR. El cliché de que esos 7 jueces me iban a revelar el Derecho..lo que ES el Derecho…era algo que aceptaba como “natural” en nuestro ordenamiento. Era natural porque esa institución estaba legitimada para revelarme a mí..estudiante/ciudadano que no había tomado un curso de Derecho….qué era lo que significaba el contrato social. Con esa “dulce mente” uno entra a la Escuela de Derecho y, claro, se nos revela que hay problemas en la jurisprudencia, que lo que ES el Derecho puede que responde a otras razones “externas” que no son necesariamente lo que dice Puig Brutau en sus tratados.

    Pero esa percepción “inocente” de que esos jueces están legitimados para revelar el Derecho es vital para el futuro de la profesión porque uno entra a la Escuela teniendoles respeto y creyendo fielmente en su legitimidad. Y una nota al calce como la de la Opinión 69 destruye esa mentalidad ANTES de entrar a la Escuela. Ya no es Trías Monge…es Emmanuel’s o es Gilbert’s o es Siegel’s.

    Esa nueva generación de estudiantes ya va a saber que las fuentes del Derecho están allí en la biblioteca pero, what the heck, Emmanuel lo dice más fácil…más “down to Earth”. Me preocupa que esa futura generación de estudiantes entre a la escuela sin mentalidad inocente..que entre ya “down to earth”.

    Por otra parte, nadie niega que Emmanuel’s o Gilbert’s son herramientas valiosas para nosotros los estudiantes. Como dije en mi blog, yo llegue al nivel ridículo de dormir con el Emmanuel de Constitucional debajo de la almohada la noche antes del examen. (Quién sabe, a lo mejor SI se puede aprender por osmosis). Pero el punto es que son herramientas que MI generación de estudiantes comprende que es son precisamente eso…herramientas para usarse CON los casos…no para darle vuelta a los casos. Yo tengo mamotretos para todas mis clases este semestre, los uso, los adoro, pero todavía si los tengo que sacar en clases los pongo debajo de la laptop porque me da pánico que algún profesor lo vea y piensa que de ahí es que estudio.

    Pero ahora no. Ahora el TSPR LO CITO!!! Cito mi Emmanuel en una opinión. ..Ya no hay disimulo…..Y como ya no hay disimulo me preocupa que los que vengan después de mí en la Escuela ya no tengar que “disimular” con sus mamotretos y llevarlos a clase, abrirlos, levantar la mano y decir “Profesora, no leí Diez Picazo pero EMMANUEL DICE QUE LA USUCAPION DEBERIA DARSE EN PAR DE MESES NADA MAS.” El profesor debería preguntarle cómo se atreve a comentar eso abiertamente….pero, bendito, el TSPR LO CITO EN UNA OPINION. Lo citooo abiertamente!!

    Quizás estoy siendo exageradamente pesimista. Pero ver una opinión del mismo Tribunal de Trías Monge, Díaz Cruz y Negrón Fernández en donde me citan SIN DISIMULO un mamotreto, debe y TIENE que ser causa de preocupación……

    cierro mi “Rant”

  • Recuerdo una cita de Hernández Denton en Asociación de Farmacias al Hitchhiker’s Guide to the Galaxy de Douglas Adams. Muy oportuna… muy acertada. Como bien señala Érika, aquí el problema no es el uso de fuentes no tradicionales. Hay muchas opiniones que recurren a literatura de toda clase para lograr énfasis o rematar un punto. Nada nuevo ahí.

    El tema se relaciona con el problema de qué es el derecho y la legitimidad del tribunal en el sentido que Érika menciona: en el sentido de que la legitimidad de tribunal depende, entre otras cosas, de que lo que hace al menos se perciba que está vinculado al “imperio de la ley”. Creemos que hay cierto tipo de razonamiento que brinda legitimidad la maquinaria judicial, y queremos creer que esa legitimidad proviene en parte de cierta práctica adjudicativa mediada por el razonamiento no arbitrario. Pero tampoco hay nada nuevo aquí. Muy bien como aspiración, o como métrica de evaluación, pero la realidad es que este problema está planteado en todos los casos, todos los días. La pregunta de qué es derecho y, dentro de eso, qué es adjudicación legítima está planteada en éste y en todos los casos en que los jueces interpretan la ley ya sea conforme a su textura abierta a la Hart o buscando integridad a la Dworkin, etc. La arbitrariedad, el uso burdo del poder, la discutimos todos los días en el salón de clase.

    El asunto aquí es un poco distinto: es la instrumentalidad de esta fuente en la nota 25. Es decir, las fuentes se citan con diversos propósitos, y aquí debemos evaluar el propósito particular por el cual se usa ésta. A veces fuentes no jurídicas se usan para sustentar un punto, fortalecer un argumento, brindar claridad o, como en el caso de la biblia, para fortalecer una visión de mundo. En el caso del Emanuel, se cita por una razón que debe ser completamente ajena a la práctica judicial: pura, simple y burda mediocridad.

    Si la biblia se cita, sabemos el bagaje que acarrea eso, sabemos el razonamiento detrás, sabemos que viola principios de separación de iglesia y Estado, y por tanto, sabemos dónde estamos. Se conoce cuánto cuestiono la mezcla de la religión con la gestión gubernamental… pero si estas fuesen las fuentes, al menos podríamos cuestionar de frente y entablar un diálogo en los méritos sobre el rol de la religión en una democracia. Si esa fuese la fuente, ahora mismo tendríamos una discusión pública rica sobre ese importante tema. El problema aquí es que la mediocridad (escondida detrás del señor Steven Emanuel) aborrece el razonamiento y cancela de entrada la discusión y deliberación. Pensar da mucho trabajo y el uso de formularios mágicos como el Emanuel ahorra ese esfuerzo. Por eso la mediocridad fomenta la vagancia, y la vagancia nos hace olvidar cómo pensar, tornándonos parásitos de la ignorancia.

    Saavedra, no puedes citar al Emanuel en clase, no lo debes usar en tu práctica, y en especial, no lo puedes citar en un escrito al Tribunal. No porque lo digo yo. Porque le debemos a la población abogados y abogadas, jueces y juezas, competentes y trabajadores. No vagos y mediocres.

  • Dos detalles: (1) según una búsqueda en Westlaw, es la primera vez en la historia de nuestro Tribunal Supremo que se cita un Emanuel. Pero vamos más lejos, (2) una búsqueda en Westlaw de la frase “emanuel law” y “emanuel w/s outline” en el banco de datos de todas las decisiones de tribunales estatales y federales revela que NUNCA se ha citado un Emanuel (al menos por nombre) por ningún foro en toda la historia de los Estados Unidos. Como siempre, somos los primeros en las estadísticas de dudosa honra.

  • ¿Y si no hubiera utilizado cita alguna? ¿Y si el Juez Rivera Pérez se hubiera limitado a resolver y punto? ¿ O si, de repente, el Juez ha decidido que el Emanuel sí es una buena fuente jurídica que puede ser citada por el Tribunal y por nosotras las abogadas y los abogados en nuestros alegatos? Además, ¿quién determina lo que es una fuente legítima de derecho? Me parece que a veces desvestimos a un santo para vestir a otro.

    Nos dice Erika:

    Quizá debamos darle las gracias al Juez y al Tribunal, ha logrado desvertir de apariencia al Derecho, dejarlo desnudo de legitimidad, hacer patente su desnudez.

    Y digo yo: Exacto.

    Estoy de acuerdo en cuanto a qué, en este contexto, el FN25 (creo que ese FN25 será un código que pasará a la historia como tantos otros, el Y2k, el 11-M… el video 59…) significa dejadez y descuido…. también podríamos inferir que un o una oficial jurídico lo puso ahí y no fue debidamente supervisad@, no sólo por su jefe sino por los otros jueces del tribunal, o tal vez sí fue supervisad@, pero algún o algunos jueces decidieron dejarlo ahí, a propósito, quién sabe con qué intenciones. Pero, en realidad, ¿importa mucho la cita? ¿importa mucho que, de repente, no se haya citado una gran autoridad -de esas taaaaa reconocidas- y se haya citado al Emanuel? Aquí el problema es de legitimidad y esa legitimidad no se pierde por citar al Emanuel ni se gana por citar a algún tratadista famoso. Esto es una cuestión de mitos, siendo el principal que la Rama Judicial, dentro de nuestro sistema republican, descansa sobre a) la neutralidad b) de unos jueces y juezas supremas c) que son la última palabra d) en cuanto a lo qué es justicia. En ese contexto, me importa poco a quién me citen. Es hora de destruir el mito.

    Al fin y al cabo, ¿cuál legitimidad tenía el juez Corrada del Río para obviar el claro texto de la ley 54 para, de esa manera, excluir a las víctimas homosexuales de violencia doméstica? Ninguna, así me hubiera citado a la máxima autoridad de la homofobia.

    Sinceramente, por mí que no se preocupen, a mí no me tienen que citar a nadie… si al final resolverán los casos según sus opiniones y estrictamente sus opiniones personales en cuanto a clase, género, orientación sexual y tantas otras instancias, que así lo hagan y lo digan, que NO disimulen, que no me rebusquen en los anaqueles para que al final me vengan con resultados totalmente matizados por prejuicios, pues –en ese escenario- la cita (la “buena”, la que nos parece correcta y acertada se convierte en una herramienta para justificar lo injustificable, el odio, la intolerancia, el discrimen…)

    No que yo piense que alguna de las consideraciones anteriores fueron tomadas en cuenta por el Juez Rivera Pérez…

  • Ex Oficial Jurídico

    Otra joya jurídica más de los integrantes del NUEVO Tribunal Supremo. No se sorprendan. Lean la Opinión… Esto no debió siquiera publicarse. Pero conociendo a varios de los jueces de la vieja guardia, eso de que no lo supervisaron no me lo creo. Cuando yo trabajaba en el Supremo a veces se concurría solamente con el resultado anunciado en la sentencia (la disposición del caso; ej. revocar, confirmar, modificar), para dejar claro que uno no se asociaba de forma alguna con ciertas partes de la opinión del tribunal.

    Para eso es que están las opiniones concurrentes. Como cuestión de justicia en el caso particular, uno está de acuerdo con el resultado de la sentencia que emite el tribunal, pero no une su voto a la opinión que la acompaña ya que no está de acuerdo con sus fundamentos.

    Creo que eso es lo que estaba en la mente de los jueces concurrentes en este caso cuando resaltan el hecho de que “no comparten algunos” de los fundamentos de la opinión.

    Pero, en fin, para eso es que querían un cambio en el Tribunal Supremo? Cojan cambio!

  • Osmar Juan

    Obviamente no se trata de una cita que pasó por desapercibida ni que los demás jueces ignoraron la misma.
    Como mencionó el ex oficial, solo basta con conocer la falta de cultura jurídica del juez ponente y de la superficialidad intelectual de los nuevos integrantes del Tribunal para entender que esto fue un acto plenamente deliberado. También es obvio que los jueces concurrentes hicieron una referencia sutil al uso inapropiado de fuentes en la opinión mayoritaria. Este es el NUEVO Tribunal Supremo de Puerto Rico.

  • CD

    Estoy en parte de acuerdo con la opinión de Osmar Juan. La opinión en controversia es una publicada por el Tribunal Supremo como un tribunal colegiado, no es la opinión de un juez particular. Si algún juez deseaba criticar esa cita, o alterarla, podía haber sugerido un cambio cuando el borrador de la opinión se circuló entre los jueces en el pleno. Por tanto, bien o mal, esa es la opinión del Tribunal, no de un juez o de un oficial jurídico.

    Por otro lado, repudiar el uso de Emanuel como autoridad no debe ser la controversia que más nos preocupe. Más aún, creo que en esta ocasión, el uso de Emanuel como autoridad, resultó ser más bien pro forma; existen fuentes primarias de derecho que enuncian el derecho, de igual forma, que en la controvertida nota al calce.

    He tenido la oportunidad de leer decisiones del Tribunal Supremo en que, lamentablemente, se expone cierto extremo en derecho, pero no se expresa la autoridad de donde se extrajo la doctrina o argumento. Es mejor que se cite a Emanuel, aunque estoy de acuerdo en que él no es autoridad, en contraste a que no se cite ninguna fuente.

  • Osmar Juan

    Aun cuando se trata de la Opinión del Tribunal, lo cierto es que el
    Juez Ponente es el que tiene la palabra final sobre que incluye o no en
    su ponencia. Los demás jueces pueden hacer sugerencias e incluso condicionar su
    voto a que se hagan las modificaciones, pero no pueden unilateralmente borrar una
    cita de la opinión. Por eso la responsabilidad recae en los cuatro jueces que suscribieron la
    opinión mayoritaria.

  • Ser humilde al final, ayuda

    Respetuosamente emito mi opinion

    Primero citemos algunos de los artículos de las revista jurídicas que han citado al Emanuel (más abajo)….
    La realidad es que todos lo usamos pero no le damos el crédito. Es como decir que es bueno plagiar pero no es bueno utilizar lo que los “eruditos en la materia” entienden que no es fuente de derecho. Para citar a alguien, debe tener dos, tres o cuatro títulos? Debe haber dado clase en cuál universidad? Creo que es una gran hipocresía criticar por criticar. He presenciado los disparates más burdos (por no decir aberraciones jurídicas) de los dos profesores que hoy escriben, y eso no los hace malos profesores (lo que sí no pueden hacer, es citar algo para sustentar muchos de sus análisis jurídicos).
    Por qué no escribir una opinión de algo malo (en sustancia) que haya decidido el TS? Critiquemos la norma… No, no, habría que leer mucho para hacer eso. En el TS se le ha dado mucha atención a este tema, pero al final me pregunto: y la norma está correcta? Se usa de escudo una nota al calce para criticar lo que queremos de todos modos acribillar, se cuestiona la actuación de todo el Tribunal por una cita. A caso es motivo la cita para disentir? Me gustaría ver una disidente que diga que se disiente porque la cita no es fuente de derecho. Si lo hubiera dicho uno de los “eruditos”, aunque no fuera de ellos, estaría bien? Me molesta que se politice la cuestión (obviando que hay 5 votos –más que los nombrados por un partido- y dos concurren por otro fundamento).
    Me gustaría entrar mañana, en una semana, en un mes, en un año a esta página y ver críticas igual de fuertes sobre la normativa que se hace día a día en el TS, que muchas veces es inadecuada.

    UMKC Law Review
    2005
    *455 ASSIMILATE ME. IT’S AS EASY AS (GETTING RID OF) UNO, DOS, TRES
    Curators of the University of Missouri; David Michael Miller

    Nebraska Law Review
    2006
    *417 CONFRONTING CRAWFORD
    Daniel Huff [FNa1]

    Scholar: St. Mary’s Law Review on Minority Issues
    CONTEMPLATING GREATNESS: LEARNING DISABILITIES AND THE PRACTICE OF LAW
    2004

    27 SHLR 643
    Seton Hall Law Review
    INTERNET SOUNDS DEATH KNELL FOR USE TAXES: STATES CONTINUE TO SCREAM OVER LOST REVENUES 1997

    30 DUQLR 1
    Duquesne Law Review
    THE APPROPRIATE JUDICIAL RESPONSE TO EVIDENCE OF THE VIOLATION OF A CRIMINAL STATUTE IN A
    Fall, 1991 (Approx. 27 pages)

    Assets & Finance: Ins. Cov. for Intell. Prop. & Cyber Claims § 1:2
    by Tod Zuckerman

    Massachusetts Continuing Legal Education, Inc.
    1999
    Joanne M. Carleton [FNa]

    Energy Law Journal
    2007
    *443 THE POTENTIAL LAW OF ON-SHORE GEOLOGIC SEQUESTRATION OF CO2 CAPTURED
    Jeffrey W. Moore [FN1]

  • Estudiante

    Un planteamiento muy fuerte y convincente el anterior… Creo que es mas sencillo y facil criticar desde una oficina en que no se tiene mucho que hacer. Es como decir, el coach debio hacer esto o aquello despues del juego. Gastar el tiempo en fomentar un mejor derecho ayudaria mas al pais que criticar un FN. Cambiemos la cultura de muchos de decir que como es de PR tiene que ser malo, es nuestro TS y debemos luchar dia a dia por mejorarlo, no humillarlo o atentar contra su legitimidad.

  • Pedro

    Wow que porquería los artículos que citó el humilde . Y que irónico ese nombre, después de ese sermón en defensa de la mediocridad.

  • !Indignado!

    Parece mentira que haya tantos “aspirantes” y “profesores” frustrados por un FN. Me atreveria apostar que esto se trata de un chisme o celos profesionales entre dos sectores.
    Pero sobre todas las cosas, mi gente por favor, si van a hacer uso de ese grandioso derecho mejor conocido como “libertad de EXPRESIÓN” please no sean CURSIS ni LAMBONES cuando emitan una opinión, háganlo libres, sin ataduras pero sobre todo háganlo con conciencia, directo al hígado a la médula. No se dejen impresionar por nimiedades o mejor dicho ñoñerias!!!!

  • Puig

    Saludos a todos, nunca habia visto una situacion similar donde la controversia no versa sobre la norma jurudica y si por una nota al calce. E leido la Opinion del TS objetivamente, al igual que e leido todos los comentarios aqui publicados. Como abogado litigante me entusiasma profundamente el que la Opinion emitida por el TS refleje el sentir de los abogados que postulamos ante los tribunales de PR. Los comentarios aqui vertidos reflejan desconocimiento sobre lo que sucede en los tribunales de PR dia a dia, me parece que hay muchos estudiantes expresando su sentir o tratando de simpatizar con los profesores de la facultad.
    Profesor Hiram Melendez, porque no discutes la normativa y dedicas tu tiempo a criticar una nota al calce que no pauta nada; lo citado es de conocimiento de todo abogado litigante; cuantas veces has litigado tu?
    No es lo mismo tener una audiencia cautiva y tratar frivolamente que los jovenes y los no tan jovenes estudiantes de derecho traten de pensar como tu. Un profesor de Derecho debe perseguir el que sus estudiantes logren tener una mente analitica juridica que los capacite para ejercer la profesion dignamente.
    Que hubiera sucedido si no se hubiera anotado el FN 25? Estaria discutiendo alguna normativa sobre el caso? Lo dudo.
    Seguiria presentando mis comentarios e interrogantes sobre este articulo, pero debido a que no me dedico a dar clases o catedra (como mas le guste a los profesores)tengo que aprovechar todo el tiempo disponible para servirle a mis clientes de la forma que exige esta profesion y no pro forma como ha sucedido aqui.
    Espero que utilizen esta herramienta para situaciones importantes y no para una simple nota al calce.

  • que pena

    Esta discusion es una perdida de tiempo y no aporta a nada. Profesor creo que debe de repasar etica, sus comentarios merecen un in re por referirse a la Opinion del TS como una mediocre, por menos de eso han censurado, recuerdese de las expreciones de sentencia leguleya.
    Haciendo valer mi derecho de exprecion que porqueria esta discucion, me parece que el profe sigue en el alabas calabus; preguntenle!!!!!!!!!!!!!!

  • eduardo

    Que pena profe, perdiendo el tiempo en un FN, mejor ensene

  • Pedro

    El del post anterior necesita un spell check desesperadamente. No puedo creer las turbas que están saliendo en defensa de lo indefendible. Y lo peor de todo es que son abogados o estudiantes de derecho. Amenazando con in re por señalar una verdad….nigga please!

  • La Mediocridad Glorificada…..mi gente a mi no me molesta que sean mediocres, pero por favor, disimulen. El Emmanuel mismo cita casitos…no es mejor citar esos casitos en vez de citar el Emmanuel? Asi no quedas ante el resto de la profesion como el pobre q no pudo caminar hasta la biblioteca del tribunal a buscar una fuente. ..so much work, so little time…..

  • que pena

    Carlos, lo tuyo es el plagio, ahh

  • que pena

    By the way, Carlos Emanuel is with one “m” f**l and Pedro don’t use the “N” word, suk**

  • !Indignado!

    Pero que CAFRERIA!!!
    Ciertamente lo que empieza mal, termina mal!!!

  • Vero, Yo creo que habría que distinguir entre dos puntos que traes: la legitimidad o carencia de ésta por virtud sustantiva, es decir, la crítica normativa que pueda hacérsele a las deciones del Tribunal como la que mencionas sobre la interpretacion de la Ley 54. En esa debatimos la lógica jurídica, la argumentación, los principios de hermenéutica utilizados, en fin, se trata de una crítica, si se quiere intra-sistémica, desde el Derecho. Como agentes del Derecho que somos cuestionamos los resultados, la metodología de adjudicación, la interpretaión, entre otras cosas.

    La otra es una crítica sistémica al Derecho, de carácter más teórico social, discursiva si se quiere, o filosófico-política. En esta última nos interesa examinar el rol del Tribunal como operador del Derecho, como rama de gobierno, como institución política.

    Si nos ubicamos en la primera mirada vamos sobre los argumentos y racionales de la opinión con la idea de propiciar un debate sustantivo sobre el tema mismo de la opinión o sobre sus fundamentos, sobre la construcción de la argumentación, sobre el desarrollo de la norma,las fuentes jurisprudenciales, entre otras cosas. Ahí además de estar de acuerdo o no con el resultado de la opinión, sería importante mirar la argumentación y el razonamiento para llegar al resultado y eso incluye las fuentes de Derecho utilizadas. POr esto, habría que decir que en efecto, esa nota al calce trastoca lo que internamente el sistema legal, el Derecho, el rule of law, justifica como fuente de Derecho, válida, eficaz, etc. Ahí, diríamos, podemos entrar a cuestionar la opinión como tal y sus fundamentos y fuentes utilizadas. Por eso, aún reconociendo el poder del Derecho y su violencia y arbitrariedad en términos teórico-sociales, una puede ponerse otro sombreso desde dentro del sistema legal y decir que SI se requiere que para que el sistema funcione los jueces y juezas o el Tribunal como tal tengan fundamentos jurídicos y utilice fuentes jurídicas aceptadas para llegar a sus conclusiones, de lo contrario el sistema cae en una crisis de legitimación. El tema de la nota al calce si algo hace es encarnar esto, por lo tanto no es una discusión espuria. No pueden los jueces como parte del sistema legal decir: nuestra decisión es X porque hoy teníamos calor, porque el clima estaba bien, porque estábamos de mal humor, porque me encontré un repaso de cuando era estudiante y me pareció chévere las notas que había anotado, porque en lugar de leerme lo que establece el Código, miré un repaso o las anotaciones de LPRA. No. El sistema depende de dinámicas que el mismo sistema establece para contar con un mínimo de retro-alimentación y funcionamiento y el qué los jueces consideran como fuentes y como el Derecho (ellos nada más no, aquí miles de otras consideraciones) es parte vital de eso. Volvemos, es la pregunta básica. Por lo tanto, desde este punto de vista, me parece que SI los jueces están llamados a no solo darnos las razones y exponer su análisis para pautar Derecho sino que tienen que hacerlo a través de fuentes reconocidas por el sistema para ello. No pueden sustituir la lectura de la jurisprudencia aplicable, del artículo de la ley, de los tratadistas por repasos, notas o fuentes de ese tipo informal y luego darnosla a nosotros el resto de la comunidad legal, para decirnos, mira, esto es el fundamento de mi decisión, decidí así porque aqui en este repaso dice esto. Simplemente no puede ser. Las emisión de las decisiones a través de opiniones y su publicación tienen un efecto más allá de llenar los anaqueles o proveerle un negocio a Westlaw y a JTS. Y es aterrador la carencia de consciencia sobre ese punto. Es un debate amplísimo y que no nos lo inventamos aquí. Como señala Hiram el debate incluye si se toma prenda de otra literatura no jurídica para darle peso a la decisión, si se toma parte del Derecho comparado y se alude al Derecho en otroa países, si se utiliza el Derecho internacional o no, en fin, lo qeu quiero decir es qeu ahí si es importante que los jueces fundamenten.

    Pero bueno, sabemos y recordamos aquí que hay otras miradas: la teórico-social o sociológica del Derecho o la mirada desde la filosofía política. Y aquí entra en consideración lo que parece incomodar a algunos arriba: una crítica a la institución más amplia, por su rol en términos socio-políticos. Es una crítica necesaria para la esfera pública, para el proceso democrático. Y es que en efecto sí merece criticarse abiertamente a la institución, lo más abiertamente posible (sin amenazas de In Re) porque de trata de una de las tres Ramas de gobierno y como tal sus componentes tienen el deber de justificar sus determinaciones con racionales propias de la institución y con fuentes que la sociedad considera son fuentes legítimas. Aquí, si miramos con ojos más sociológicos es que podemos decir que cuando esto falta se desnuda el poder de la institución. Es allí cuando me refería que este tipo eventos son parte, junto a otros, de acciones que ponen en tela de juicio ante los ojos de la sociedad aquella mácula de legimación que tiene esa institución para decirnos lo que es Derecho y así ejercer su poder sobre el resto de los ciudadanos. Esa mirada también es importante. No meramente nos corresponde cuestionar los fundamentos y el resultado de la opinión del Tribunal desde el Derecho mismo, sino también desde afuera, como ciudadanos capaces de develar las inconsistencias y contradicciones de una institución política de gobierno y eso debe hacerse lo más ampliamente posible. No se trata solo de señalar un descuido sino de cómo éste supuesto descuido ejemplificado y sí quizá hiperbolizado en la nota al calce 25 refleja tanto otro de la institución que ejerce poder y decide lo que a fin de cuentas es Derecho.

  • Verónica

    Erika, estoy completamente de acuerdo contigo en cuanto a que si nos ubicamos en la primera mirada que mencionas, cabe una exigencia a los jueces y las juezas del Tribunal Supremo a que fundamente sus decisiones, y que utilicen fuentes jurídicas para respaldar sus argumentos. Y también estoy de acuerdo que esa exigencia se convierte en el mínimo necesario “para que el sistema funcione”. Pero, como bien identificas, mi crítica partía de otro muelle. Y, al ser política, tiene que incluir la problematización del uso de la cita para validar o desvalidar una Opinión judicial.

    Cuando analizo todo la cuestión del “FN25gate”, entiéndase, la ya legendaria cita al Emanuel y sus diversas reacciones, no puedo abstraerme ni ponerme otro sombrero que no sea, cuestionar- dentro de nuestro sistema actual- si al final el uso de una cita “válida” es lo importante aquí, o si lo importante es conocer qué motiva o desmotiva a una jueza a resolver cómo lo hace, cuáles intereses adelanta, si tales intereses están expuestos a la luz pública… Entonces, limitarnos a una “crítica normativa” (y lo digo de manera general, puesto que reconozco que desde este mismo espacio la crítica suele ser contextual, inclusiva e integral) en cuanto a las fuentes jurídicas me parece que es quedarse corto. Sobre todo, porque esos ejercicios de autoridad que legitiman a los tratadistas también pueden y deben ser cuestionados.

    Eso sí, creo no di el mejor ejemplo con la Opinión sobre la Ley 54 porque esa Opinión no se salva bajo ninguna de las dos miradas, ni la normativa ni la política, ja ja ja!

  • De acuerdo total Vero. Es un plano aún mayor cuestionar entonces y desde el ‘afuera’ del Derecho aquellas opiniones que sí pueden entenderse ‘bien’ fundamentadas y con las fuentes ‘correctas’ ‘en derecho’ y el poder ahí.

  • Bueno, aunque hay muchos temas que atender me dirijo sólo a algunos.

    En primer lugar, debe quedar claro (y se presume en todo este debate) que la crítica al Tribunal Supremo no se limita, ni debe limitarse, al uso de tal o mas cual fuente. La razón de ser de todo este espacio es sostener discusiones de toda índole, en particular aquella crítica normativa de las opiniones judiciales. Cualquiera que repase las entradas de este blog se dará cuenta de eso, en particular las entradas relativas al TSPR (y ya que se trae el ejemplo de la Ley 54, invito a visitar mi entrada sobre ese tema).

    Segundo, el uso de las fuentes, como tema particular sí es importante. No sólo por las razones esbozadas por Érika y que también indiqué en mi comentario anterior (relacionadas a las prácticas de razonamiento judicial que distinguen el ejercicio legítimo de la autoridad de aquellas prácticas de poder desnudo), sino también porque deja mucho que desear un Tribunal Supremo que espera de todos los operadores del sistema judicial (jueces de inferior jerarquía, abogados y abogadas, agencias administrativas, etc.) un alto nivel de profesionalismo y calidad que luego ese foro no está dispuesto a cumplir.

    Tercero, y vinculado a lo anterior, la importancia de discutir esta referencia se relaciona con la responsabilidad que tenemos tod@s de supervisar a nuestros supervisores. El derecho impone a la población normas de conducta con consecuencias severas. En teoría, y a veces en la práctica, cuando no estamos de acuerdo con éstas tenemos a nuestra disposición remedios políticos. En inglés le llaman a eso accountability. Y el derecho que es impartido por los tribunales no está exento de nuestra supervisión. Los tribunales exigen a las agencias y a otros tribunales que sus decisiones estén fundamentadas con determinaciones de hecho y conclusiones de derecho por alguna razón: para asegurarnos (todos y todas) de que su imposición de normas (con impacto sobre la libertad humana) esté vinculada mínimamente a las reglas del juego que los ciudadanos tenemos el poder de auto-imponernos. Todo esto es en teoría, claro está. Pero lo menos que debemos esperar del Tribunal Supremo es que se someta a las mismas normas de lucidez, explicación y razonamiento que le brindan autoridad y que justifica que la población le tenga respeto. Cierto, aquí se trata de una cita a un Emanuel. Pero es nuestro deber supervisar los deslices que conducen, cada vez con más frecuencia, a una sensación de autoridad judicial no supervisada, sin accountability. Así lo llevamos haciendo, sobre la base de nuestro mejor criterio profesional, desde mucho antes que se instaurara el Nuevo Tribunal, evaluando el desempeño de todos los Jueces críticamente. Y es por eso que estamos aquí.

  • Verónica

    Hiram, siempre he reconocido el valor análitico de este espacio precisamente porque no se limita a un examen normativo de la cuestión legal, lo que creo sería el interés de muchos y muchas, puesto que un examen estrictamente normativo, no cuestiona y más bien valida el status quo.

    No obstante, sentí que era importante traer a la discusión (o más bien, aprovechar el espacio) para expresar mi sentir en torno a toda esta estructura autoritaria que juega a legitimar una opinión de un abogado o una abogada, tan persona como cualquier otra, que en su trabajo utiliza una toga y resuelve controversias con autoridad adquirida por un proceso político. Es en ese contexto, y sólo en ese, que expresé que puedo pasar de las citas, aunque las utilice diariamente en mi trabajo como litigante. Y es que tienes razón, a los litigantes se nos exige autoridades, se nos exige unos índices de fuentes jurídicas, se nos exige que citemos bien y bonito, que no se nos ocurra inventarnos una frase que no existe, y claro está, jamás que utilicemos un repaso ni un resumen. En eso estamos claras, que la soga parte por lo más finito… como siempre.

    Pero mi cuestionamiento fue y sigue siendo que no me adscribo al entendido que una opinión “bien” fundamentada necesariamente está más legitimada que otra; que al fin y al cabo, la cita es una referencia para el receptor y no una camisa de fuerza para el emisor (para usar la tan acertada imagen de Erika). Entonces, reconozco como válido que una abogada se sienta poco o nada convocada por una cita de Emanuel. Pero, mi contención es que no tendría por qué sentirse convocada por cita alguna, cuando la misma se da en el contexto de una Opinión, de esas que no adelantan causas sociales, sino que más bien, las atrasan. Esa es mi posición política.

    Y por ello mismo, estoy totalmente de acuerdo contigo. Tenemos el derecho y el deber de “supervisar a nuestros supervisores”. Yo NO creo en la impunidad de nadie, todo lo contrario. Creo en desvestir santos, es más, creo en desnudarlos por completo.

  • De acuerdo en todo lo que dices, Verónica. Sin duda enriqueces el debate.

  • Esto apesta a celos profesionales entre oficiales jurídicos del TSPR. Que incautos e ingenuos todos aquellos que pensaron otra cosa.

  • Seriedad gente

    CHISME CALIENTE (Hiram te toco)
    Pue la primera enmienda cubre todo (no lo borren de nuevo)
    Es verdad Profesora, hay que ver el contexto Politico Social de todo
    1- Hiram que al igual que su padre es un “independentista” que se vendio al PPD
    2- El ex secretario del Departamento de Justicia (Sanchez Ramos) contrato a Hiram para llevarle un caso jugozo al Estado: el profesor de constitucional alli asumio la posicion que la clausula de separacion de poderes permitia a Anibal Acevedo Vila reducir unilateralmente el presupesto constitucional de la Asamblea Legislativa (dominada por el PNP), que clase de jurista. Demas esta decir que perdio (Anibal se quito antes del tutazo del TS). El tambien profesor de constituticional Richard Markus le dio una paliza en los tribunales (pero el Hiram cobro bien, ademas demas esta decir que mientras tenia contratos con Sanchez Ramos le dio clase a su esposa y le dio A sin mucho).

  • Yo

    uyyyyyyyyyyyyyy!!!

  • Oficial

    Muchos saben que Hiram no estaba leyendo opiniones nuevas del TS,. Es que una oficial juridico (y lo de una, es a proposito) del Juez Hernandez Denton le informo de la opinion (antes de salir certificada). Esta opinion ya habia generado algun debate en el TS (entre otras cosas, por el FN). Sin mencionar la poca etica del oficial, Hiram… te gusta el juey sacao….

  • Yamil

    Y si generó debate por qué el Juez Rivera Pérez no la quitó? Aquí llegó hasta el oficial jurídico mediocre que se le ocurrió citar el Emanuel a defender su obra mediocre. Que bochinche! Que mas estará pasando en ese TSPR reformado?

  • Aprovecho las últimas entradas para destacar varios asuntos que se reflejan en ellas sobre nuestra profesión, el poder judicial y nuestra sociedad en general. Parece ser que las abogadas y los abogados (incluyendo sus estudiantes) olvidamos el entrenamiento recibido para enfrentarnos a un problema con una mente crítica y exponer nuestra posición desde pensamientos lógicos en busca de mostrar que poseemos la razón, y recurrimos en algún momento u otro de nuestras discusiones al argumentum ad hominem. A pesar de que no entiendo la necesidad de estos planteamientos me parece que nos proveen la oportunidad de cuestionarnos por qué recurrimos a ellos en especial cuando se trata de discusiones tan neurálgicas socialemente cómo la que nos ha permitido elaborar la decisión 69 del TSPR y su fn25.

    Antes de entrar a ese asunto, estimo pertinente reseñalar los asuntos centrales que se han planteado hasta el momento y que han pretendido ser desviados con acusaciones hechas desde el anonimato para ridiculizar a aquellos que han puesto entredicho uno de los grandes mitos de nuestro sistema, los que se han atrevido con sus nombres y fotos cuestionar la legitimidad de “nuesto más alto foro” (TSPR).

    Los cuetsionamientos más importantes que hasta el momento los bloggeros han traido a la discusión son a mi entender:

    1. La legitimidad del poder judicial

    2. El abuso del poder judicial de sus prerrogativas al obviar las imposiciones puestas al ejercicio de su poder desde el requisito de los fundamentos legales

    3. La legitimidad de este requisito de justificación legal para decidir un caso

    4. La dedicación que nuestros jueces están poniendo a su labor judicial, en atención no sólo al provecho que devengan de sus posiciones si no desde una perspectiva más deontológica al desatender las normas que limitan el ejercicio de sus prerrogativas

    5. El deber de vigilancia que nosotros como ciudadanos tenemos sobre las instituciones del Estado

    6. El alcance que la crítica a las instituciones judiciales debe tener

    Estos planteamientos paracen haberse olvidado u obviado en las últimas horas. Ha captado más la atención o intencionalemnte los bloggeros hanq querido desantender el asunto para cuestionar cómo los comentaristas han llegado alc onoimientio de una información a todas luces pública antes del incio del Crnch Time o atacar desde la política partidista o el mero insulto callejero a quienes cuestiona el ejericio del poder de manera arbitraria. Esto debes ser aprovechado por la comunidad de DerechoalDerecho para cuestionarnos por qué esta conducta se repite socialemnte dentro de nuestar profesión con discusipnes como la colegiación complusoria, los nombramientos al TSPR, o decisiones importantes de nuestro “más Alto Foro” como Paseo Caribe, los Pivazos, los casos de Alexandra Andino y Alexandra Delgado o ya en la esfera de la vida política del país con el nombramiento de la Procuradora de la Mujery la Carta Circular #3 del Departamento de Educación.

    Me parece que como comunidad y gremuo debemos refelxionar sobre el asunto y mejor forma sería plantearnos estos asuntos desde las siguiente preguntas:

    1. ¿Por qué no somos capaces de desligar de nuestras discusiones legales y de las discusiones sobre la legitimidad de la institución judicial que nuestro ordenamiento pretende sea imparcial la política partidista?

    2. ¿Por qué recurrimos a argumentos ad hominen y evadimos discutir los cuestionamientos que se realizan a las instituciones que determinan día a día la forma en que vivimos los puertorriqueños y las puertorriqueñas?

    3. ¿Qué valor nos otorga el anonimato para tratar de despedazar a aquellos que crtican sin ocultarse los poderes políticos de nuestro país y cumplen con su deber social como ciudadanos y ciudadanas de velar por que se respeten las garantías mínimas que nuestro sistema nos ofrece?

    Lanzo estas preguntas, y ante la discusión sobre qué debe o no ser citado les dejo a aquellos que han evadido la discusiones reales sobre la nota al calce 25 la siguiente cita.

    “Seguido de un carácter audaz, una mente disciplinada es la herramienta
    más importante de un abogado. Una mente disciplinada se conoce porque
    domina el derecho, los hechos y sigue un pensamiento lógico en su
    argumentación.” In re Florida State Bar Ass’n, 186 So. 280, 287 (Fl. 1938).

  • Gracias Anibal por recuperar el espacio de discusión, ese tan preciado sobre todo en estos tiempos de tanta intolerancia a la disidencia.

    Hago una nota personal. Creo que la mayoría de los aquí participantes hemos sido oficiales jurídicos de la Rama Judicial, lo que conlleva, nos guste o no, una responsabilidad ética. Me parece inapropiado comentar sobre las interioridades del proceso de resolución de casos e imputarle a colegas que ACTUALMENTE laboran para el Tribunal Supremo una conducta impropia o poco ética. ESA imputación sin firma ni nombre es censurable. No juguemos con el trabajo ni con la reputación de colegas. Existe la libertad de expresión pero eso viene con responsabilidad y seriedad.

    Lo anterior no significa que renuncie a mi derecho como abogada y ciudadana a problematizar, cuestionar y criticar las opiniones y sentencias emitidas por los jueces y las juezas del país. En ese sentido, aliento la discusión libre de las ideas, y la refutación apasionada de argumentos con otros argumentos. Lo que no me gusta es que, desde el anonimato, se intente impugnar una crítica mediante ataques personalistas. En ese respecto, REPUDIO las falacias “ad hominem”. Y las repudio no porque piense que lo personal solamente por ser personal es impertinente. Al contrario, otro de los mitos que me gustaría develar como parte de esta discusión es eso de que “lo personal” no debería tener cabida en la resolución de los casos, cuando todas y todos sabemos que lo personal siempre está presente y que, por eso mismo arriba hacía un alegato en favor de invitar a los jueces a dejar las máscaras a un lado y no utilizar una autoridad para disfrazar sus prejuicios. Insistir en lo imposible, es decir, insistir en que los jueces y las juezas supuestamente tengan que ser neutrales, ciegos, libres de pasiones para resolver lo único que tiene como consecuencia es la impunidad. Sí, porque en la medida en que esa sea la exigencia, el juez o la juez procurará resolver sus casos haciendo referencias a otras autoridades y maquillando sus opiniones de un manto de legitimidad que, como efecto, conlleva una limitación a la crítica. Entonces, todo el análisis legal se levanta sobre una premisa, a mi entender, ilusoria: que juez resolvió de X manera no porque pertenece a una clase, raza o género privilegiado sino porque la LEY y la INTEPRETACION JUDICIAL así lo ameritaba. Partir de esa premisa a la hora de evaluar los casos limita la crítica de los mismos. Lamentablemente, por eso sobran los análisis de término de corte exclusivamente positivista. Y, mientras tanto…. Una pareja de hecho heterosexual no puede adoptar a una niña aún cuando supuestamente nuestro derecho de familia se levanta sobre el bienestar de los y las menores, una persona transexual no puede cambiar su certificado de nacimiento exponiéndola de esa manera a la burla, el odio, la intolerancia de la homofobia, y Paseo Caribe es dueño del mar.

    Dicho lo dicho, afirmo que las falacias ad hominem son para mí una concesión de que, en serio-en serio, no se tiene mucho que decir. Penoso.

    Seguiré pensando en las otras preguntas planteadas para continuar con la discusión.

  • José

    Estoy de acuerdo con mucho de lo que dicen Aníbal y Verónica pero discrepo de algunos puntos.

    Primeramente, sería totalmente ingenuo desligar este debate por completo de la política y lamentablemente, de la política partidista. El estudio crítico del derecho nos requiere más que eso. Aun cuando podemos estar en profundo desacuerdo con MUCHAS de las opiniones y sentencias de los jueces Fiol Matta, Hernández Denton y Rodríguez, la realidad es que éstos jamás hubiesen citado un Emanuel ni nada parecido.

    Desde un análisis puramente realista del Derecho, se puede concluir que hay una enorme brecha intelectual entre los jueces nombrados por un partido y los nombrados por el otro. Recientemente se nombraron tres nuevos jueces al Tribunal, y ninguno de ellos tiene ni la profundidad mínima que uno podría esperar incluso de un ideólogo de derecha ni de un positivista consciente. A los tres los confirmaron sin ton ni son, y sin debate serio alguno en el país ni mucho menos en la casa de las leyes. Un gran contraste de lo ocurrido cuando Sila Calderón nombró a Ferdinand Mercado a la presidencia del Tribunal. A qué se debe esto?

    Por otro lado, en los últimos dos meses de las opiniones publicadas del TSPR ya vemos un número de decisiones 4-3 por esa línea, y en la mayoria de los casos por asuntos de poca trascendencia. Eso suguiere que algún juez de la mayoría lleva la voz cantante y que los demás son sellos de goma. Me encantaría saber que está ocurriendo internamente en ese Tribunal que muchos aquí conocemos por pasada experiencia. Esas demarcaciones antes sólo se veían en los casos de claro corte político.

  • Rodriguez Torres

    Hace mucho tiempo (mas que los profesores) realice estudios en la Facultad y para pasar la claese lo unico que hacia era estudiar.

    Leo muchos comentarios de estudiantes peliando el favor de un profesor, por favor, no sean asi, en mis tiempos a este estudiante les deciamos “lame ojo”. Lo unico que les falta para sacar su A es una manzana el lunes. Estudien y no tendran que lucir asi frente a sus otros companeros.

    Sobre defender ahora a los jueces populares por el FN, jaja, no digo que no leen. Para su informacion, esta opinion cuenta con el voto total -conformidad- de la juez Fiol Mata y por esto no se le puede restar meritos como a ningun otro.

    Un juez utilizo una cita que aunque yo no hubiera usado, mas de quinientos libros, revistas juridicas y tratados han citado a un Emanuel como fuente de derecho. Soy viejo pero puedo buscar en westlaw.

    Un profesor de Columbia cita al Emanuel como fuente de derecho para establecer un punto de “property”, pero como sus profesores ahora la critican, hay que criticarla. Que buen debate para una clase de constitucional.

    No me importa si es buena fuente o no. Quien determina eso? Que de verdad significa? Nos debe importar tanto? Lo que me importa es la decision.

    En el viejo San Juan me encontre a un profesor de la Interamericana (muy buen amigo) y estaba con tres estudiantes de su clase de Notarial. Teniamos el debate sobre la mencionada cita y despues de que casi les doy un punto les pregunte a los estudiantes, De que trata el caso? NO SABIAN. Les aconsejo que se lean la opinion para que no pasen ese bochorno.

  • Yaniris

    Pese a tratar de preparar su caso en sus ultimas expresiones(critica bajo la primera enmienda), Hiram -el abogado- llamastes a la opinion de todo el Tribunal Supremo de Puerto Rico mediocre y de vagos?

    Mas me gusta esta cita “aborrece el razonamiento y cancela de entrada la discusión y deliberación. Pensar da mucho trabajo y el uso de formularios mágicos como el Emanuel ahorra ese esfuerzo. Por eso la mediocridad fomenta la vagancia, y la vagancia nos hace olvidar cómo pensar, tornándonos parásitos de la ignorancia”.

    No creo que estas expresiones se ajusten a lo que se espera de un abogado. Colega no ataque asi a un tribunal sin importar la posicion jerarquica que tenga, deberia ser verguenza para quien juramento honrar la toga.

  • José

    Buena pregunta. Me sorprendió el voto de conformidad de la Juez Fiol Matta en la Opinión 69.

  • Aspirante

    Comencé a leer con interés los diferentes puntos de vista, pero depués un rato ya no sabía si esto era un foro de abogados, estudiantes y juristas o los “comentarios” a las noticias de sociedad y política del Nuevo Día, pues el nivel de rabia, inquina y chisme es palpable.

    Dos conclusiones:

    1. Dan pena por lo fanáticos y groseros que pueden llegar ser muchos de los “letrados” que nos han dejado su firma y su insulto.
    2. Dije que dan pena?

    Lo dicho, debí usar mi Emanuell en la Reválida.

  • Rivera Rivera

    Una cita legal ni gana ni pierde un caso, por buena o mala que sea. Varios “eruditos” quieren ahora cambiar esta sabia norma. Entienden estos, que una rama marchita de un buen arbol puede por primera vez en la historia del derecho, opacar a este.
    No puedo creer tanta falta de sustancia juridica ni falta de conocimiento legal. Una cita puede ser de mayor o menor importancia, mas solo debe ocupar el tiempo de un buen abogado, cuando lo citado esta fuera de contexto. Este no es el caso aqui.

  • Carlo Lopez

    Hay de verdad tanta importancia legal en la nota al calce que contiene una opinion de un abogado que aunque nunca habia sido citado en nuestra jurisdiccion, si ha citado en innumerables revistas juridicas de Estados Unidos e, igualmente, sus escritos han sido utilizados extensamente por los estudiantes de derecho en P.R.?

  • Jaime Mercado

    Ver lo que aparenta ser una reaccion politica-partidista camuflageada de una aparente indignacion legal que no tiene justificacion otra alguna que no sea una reaccion politica. Esta la norma juridica resuelta correctamente sin considerar la cita que ha creado una tormenta en un vaso de agua? Si ha tu juicio no lo esta, es ella justificada? La respuesta o las preguntas que anteceden es lo importante, no una mera cita a un escrito legal que surge de una nota al calce.

  • Jesica

    Como puede un buen abogado ser tan “conocedor del derecho” que hace unas observaciones burdas como si fueran de una critica legal pero que sus comentarios son tan desatinados que lo exponen de forma clara y patente a acciones disciplinarias contra el. Ese “gran conocedor del derecho” poco o nada puede educar. Debe de forma inmediata comenzar a estudiar los canones de etica profesional que ya ni siquiera recuerda.

  • Roberto Alonso

    Un centenar de citas puede hacer pensar al lector que en el fondo algo late vivo a pesar de que pudo ser cubierta por una masa inerte. En las funciones del intelecto y del espiritu, como la de juzgar, la cita tiene muy poca relevancia pues se trata de conciencia. Las citas no deben impresionarnos mucho, especialmente los casos, pues son estos simples anecdotas juridicas. Al que escribe, al jurista y a los jueces del TS, los casos los ilustran, pero no les gobiernan.

  • Anónimo para no morir

    Felicito al profesor Hiram Meléndez Juarbe por tener el valor de generar un debate constructivo respecto a la legitimidad de las fuentes jurídicas invocadas por el poder judicial puertorriqueño. El verdadero trasfondo de la presente discusión atañe a la labor de quienes intentarán descifrar cuáles son los criterios empleados por los tribunales para adjudicar controversias. Innegable resulta la validez de la crítica planteada por el profesor, independientemente de si su opinión es o no es aceptada por la mayoría, ya que cualquier abogado competente debe tomarse en serio la labor de predecir, así sea de manera rústica, la línea de razonamiento que lleva al Tribunal Supremo a emitir sus decisiones.
    ¡Si en últimas la defensa de un acusado o la argumentación de un reclamo habrán de variar dependiendo de de lo que el ponente entienda convencerá al juez! No creo posible negar semejante realidad de la profesión jurídica.
    En circunstancias ideales, el abogado intentará ser la más sucinta y convincente voz de la parte que representa, por lo que resulta para éste un ejercicio de suma importancia entender el esquema ideológico y mental de quienes disponen de la autoridad para resolver la cuestión en última instancia.
    Asimismo, me atrevo a emitir un análisis enteramente pragmático de lo que debemos aprender quiénes aspiramos a ejercer la profesión en un futuro, o lo que ya deberían saber quiénes ostentan licencia, a saber, que en Puerto Rico el ordenamiento cerró filas en torno al ideal anglosajón de justicia, mediante el cual se entiende que toda verdad debe ser reducida a su más mínimo denominador. Por eso los resúmenes y los infames “mamotretos” son tan atractivos para el jurista angloparlante, pues crean en el esta ilusión de certeza, de predictibilidad. En última la fascinación con el resumen encuentra su fundamento en una concepción capitalista de la verdad, en donde la ley es como el dinero, cuantificable. En la medida en que una norma se puede expresar escuetamente en una cita, o en un renglón, o, si me permiten, si puede ser memorizada y repetida ad nauseam y traslada a una pregunta tipo selección múltiple, entonces será válida y digna de respeto. Llamémosla la doctrina del “soundbyte”.
    No me sorprende en absoluto que este tipo de textos sean utilizados por los jueces de mayor renombre en Puerto Rico, de hecho, creo que constituye por parte de ellos un acto de candor total revelarse así, tan públicamente. Hablemos de acto simbólico que a su vez debe ser entendido por todos como una advertencia. Atrás quedaron las épocas en que el pensamiento autóctono boricua se caracterizó por un afán de autonomía intelectual, atrás quedaron las épocas en que el Tribunal Supremo intentó dejar un sello de identidad propia en sus opiniones, atrás quedó la aspiración de crear una historia propia descrita con palabras propias.
    Nos encontramos en la última fase del adoctrinamiento colonial, una época en la que valen más los resúmenes del colonizador que las opiniones legítimas del colonizado. Puesto que en últimas el ordenamiento se prepara para rogar (y a prostituirse y hasta dejarse penetrar) por la inclusión de esta isla como miembro de la unión que jamás nos quiso, sepan todos que la “independencia”, así sea de pensamiento, entiendan (no la “política” cuya mera mención tantas hemorroides le produce a los estadistas), es ahora, oficialmente, un imposible según el ordenamiento.
    No crean que porque votamos por Fortuñito nos mandamos, ni que el Estado Libre Asociado es en sí una formula de dignidad que llevará a la igualdad entre naciones hermanas, sino más bien que los deseos de superación de los habitantes de esta isla serán, a lo sumo, una nota al calce en los libros de historia que describan la terrible prominencia del gran imperio estadounidense. Entiendo que ciertos ideólogos, como yo aún cuando en equipos distintos, aprovechan la intervención del profesor para acusarle de facineroso o para atacarlo en lo personal y yo me pregunto: ¿qué más quieren? ¿Qué nos maten a todos los que pensamos que Puerto Rico se merece su propia jurisprudencia? ¿Qué nos corten la lengua y los dedos para que no nos atrevamos a cuestionar a los ilustres jueces del Tribunal Supremo? ¿Qué den por terminada la posibilidad de expresarse con indignación en torno a la repetida y sistemática erradicación de todo pensamiento que pudiese ser considerado mínimamente crítico?
    Vamos, ya utilizaron las elecciones y de la masa ignorante para impregnar de parcialidad a la judicatura, triunfaron en salvaguardar el objetivo de la palma, abusaron de su poder momentáneo para garantizar décadas de protección a sus intereses partidistas, no vengan ahora a pretender que los profesores no opinen, ni critiquen, si ustedes no fueron objetivos a la hora de configurar el nuevo Tribunal Supremo, pues nosotros tampoco lo seremos a la hora de ridiculizar los vacíos intelectuales de quienes niegan su raza con tal de poder dormir en el cuartico junto a la cocina del amo.
    Para el imbécil ese que se autodenominó “¡Indignado!” no me queda sino desdén, pero sobre todo, su infantil intervención produce en mi una de esas profundas lástimas que apenas se puede tener hacia las bestias a punto de ser sacrificadas. Escribir en este blog es en sí un ejercicio de extrema subjetividad, como lo es participar en cualquier disputa intelectual, por lo que constituye un sinsentido hacerse pasar por ecuánime a la vez que se intenta esconder una visión política tras el repudio de ideas legítimas expresadas por académicos respetados y valorados en la Universidad. Usted ironiza a gusto pero sepa que a más de uno nos produciría profundo deleite ver cómo le dan una bofetada en esa cara. Yo ni fui alumno ni lo he visto en persona a Hiram pero igual opino así es que, ¿dónde quedó su punto? Metido en el mismo lugar de donde usted se saca las opiniones.
    La nota al calce de mi respuesta se podría tomar directamente de los manuales de Frantz Fanon si no supiera yo que, a diferencia de quienes prestan su cuerpo al Imperio, la condición de estudiante y de libre pensador pone en peligro mi existencia en esta colonia hoy fascista, la islita que Estados Unidos considera su letrina, y que los arrodillados (que se creen letrados) construyen a punta de resúmenes superficiales y de ordenes mal traducidas, de ejemplos mal interpretados y de siervos con ropa de rey, traidores que en cada esquina vigilan y que en cualquier momento atacarán. Don’t you understand?
    Una última lección del caso Berríos Falcón v. Torres Merced, 2009 TSPR 69 es la que más sentido debe tener para todos los que entendemos el punto del profesor: el Tribunal Supremo ya ni se preocupa por aparentar ser una entidad seria a la hora de justificar sus posiciones. Basta con que lo haya dicho un mamotreto yanqui para que la instancia superior de la judicatura tenga un orgasmo y paso siguiente, cite sin vergüenza.

  • !Indignado!

    Por lo general yo no suelo contestarle estupideces a nadie pero en esta ocasión vale la pena hacer la excepción.
    Anómimo para no morir esto es pa’ ti!!

    Lo primero que te voy a escribir es que tarde o temprano en estos “blogs” a todos se nos cae el anonimato, y créeme que no voy a descansar hasta averiguar quien tu eres canto’e Bobo Criao, pues solo Dios sabe lo mucho que voy a disfrutar cuando te me pare de frente y te diga: Yo soy INDIGNADO…. que tu vas a hacer???
    En ese momento y cuando veas mi cara de seguro que tus testículos se encogerán al punto de parecer OVARIOS, es mas estoy seguro que no podrás ni contener tus fluidos corporales, por que tú al igual que tus bobos secuaces son unos Cobardes que literalmente en su vida han dado una “galleta” a nadie. Así que piénsalo mejor la próxima vez que se te ocurra ofrecer “galletas ciberneticas” a alguien, por que este servidor se lo toma muy enserio y no lo voy a dejar ahí!!!
    Lo segundo que te quiero expresar a través de mis palabras es que tu estilo APESTA, es sumamente “OLD FASHION” y de seguro solo le gusta a los Nerds guapos de computadora como tú, es mas lamento mucho el que hayas pasado todo el fin de semana haciendo borradores, tratando de impresionar a alguien y believe me cuando te digo que no impresionas a nadie, es mas tu y los poquitos que te hacen coro me provocan movimiento intestinal!!!
    Lamento bajarte de la NUBE de GAS METANO en que vives pero tus analogías no sirven. Lastima que te hayas esforzado tanto para nada y lo único que hayas conseguido es que vaya de CACERÍA por ti!!!