Editorial

Tragedia Nacional

En el día de hoy se anuncia el despido permanente de 16,470 empleados públicos puertorriqueños como medida primaria para atender la crisis económica.

Nos conmueve la insensibilidad de aquellos en quienes el Pueblo confió la gestión colectiva. Nos conmueve que las necesidades de los puertorriqueños y puertorriqueñas se tornen invisibles. Nos conmueve que ello ocurra cuando hay quien vive en abundancia a costa del erario. Nos conmueve, pero también también nos indigna. Se trata de mujeres y hombres que hoy se suman al creciente contingente humano cuya dignidad se ve amenazada y cuya estabilidad personal (emocional y material) se tambalea. Puerto Rico no es una corporación privada en la que impera el análisis de costo beneficio; es un País que existe en función de seres humanos cuya dignidad sirve de razón de ser a la gestión gubernamental. Hoy, ese elemento básico de nuestro gobierno es maltratado.

En días como hoy nuestra solidaridad es la mejor apuesta. Es confundirse en un abrazo compatriota, compartir un grito amable e indignarse hermanados. Especialmente indignarse… pacífica y enérgicamente, pero siempre con la consciencia de un futuro en que la justicia de la que tanto hablamos se convierta en realidad.

Ante esta tragedia nacional, no podemos sino brindar nuestro abrazo, fuerte y fraternal, a todas las familias afectadas; con la promesa de nuestro continuo compromiso por hacer de ésta una sociedad más justa, desde nuestras diferentes trincheras.

Editores Derechoalderecho

PrintFriendlyFacebookTwitterStumbleUponMySpaceBlogger PostLinkedInDeliciousShare/Bookmark