Constitucional - Teoría

Del lenguaje jurídico y su efecto social

La Jueza Sonia Sotomayor sigue innovando. En una nota publicada ayer por el NY Times se señala que en una reciente opinión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos suscrita por Sotomayor (Mohawk Industries, Inc. v. Carpenter No. 08-678), Sotomoyaor utiliza por primera vez en la historia de dicho tribunal el término “undocumented immigrant”. Si bien el vocablo “undocumented” está bien utilizado en el contexto de la referida opinión, la realidad es que el angloparlante norteamericano suele utilizar, en la alternativa, el término “illegal immigrant”. De hecho, la nota periodística señala que este último sí ha sido utilizado por el Tribunal en una docena de casos.

A mi juicio, la distinción entre los términos refleja algo más que una diferencia cultural. Se trata, en el fondo, del juicio valorativo que se hace de la persona que se categoriza como inmigrante y que se describe como “indocumentado” o “ilegal”. El término “indocumentado” conlleva un juicio valorativo del inmigrante distinto al que puede conllevar el término “ilegal”. En el primero se implica que la falta cometida se refiere a un asunto administrativo que podría ser subsanado una vez se complete la “documentación” de la persona. En el segundo se ubica al inmigrante al margen de la ley, y al así hacerlo, se enfatiza la gravedad de la falta cometida, y por ende, en sus consecuencias.

Las palabras en los escritos jurídicos no son meros accidentes. El lenguaje cumple un fin jurídico fundamental en la medida que sirve para construir o destruir identidades, fomentar o desalentar prejuicios, y reproducir la visión de la realidad que el interlocutor quiere presentar. No sabemos si la Jueza Sotomoyor introdujo este nuevo término por inadvertencia cultural o por diseño, pero a juzgar por su probada capacidad intelectual, no sería irrazonable pensar que éste podría ser un esfuerzo por iniciar un proceso de cambio social que ciertamente tomará tiempo y requerirá muchas más sutilezas en el uso del lenguaje.

PrintFriendlyFacebookTwitterStumbleUponMySpaceBlogger PostLinkedInDeliciousShare/Bookmark
  • A mi no me cabe duda de que la frase fue escrita muy a propósito. Después de todo, “ningún ser humano es ilegal”.

  • Es importante la disyuntiva expresiva en la medida que implica un cambio en enfoque sobre una realidad de hechos: las personas a la que se relaciona son de tal X o Y realidad, materia de definir justamente las clasificaciones pertinentes, lo que puede variar (sin haber cambiado dichas clasificaciones son el trato o los significados que de las mismas se desprende).

    Ciertamente el ‘illegal’ de acuerdo al diccionario Websters es adjetivo (“(adjective) not according to or authorized by law”) pero igual es sustantivo (“(noun)  an illegal immigrant”). El empleo de Sotomayor de ‘undocumented’ (“lacking documents required for legal immigration or residence “) lo que puede interpretarse significativamente es como la sugerencia de un cambio de enfoque en lo que respecta a relaciones sociales imnplicadas (materia de enfoque procesal).

    El ejercicio muestra la importancia de decidir la manera de analizar el lenguaje y sus subsistemas (el llamado lenguaje jurídico en términos estrictos no es un lenguaje (un empleo figurado), es un subsistema idiomático , un argot (lenguaje especial entre personas de un mismo oficio o actividad)). Para esos fines coexisten la gramátiva normativa y la lingüística. La primera es una ordenación reglamentaria y reglamentada (valga la redundancia) mientras que la segunda se ocupa de los problemas que el lenguaje plantea como medio de relación social.

  • Biased Barrister

    The term “undocumented immigrant” isn’t in the statutes. The correct term is “alien” not “illegal alien”. This blog needs to spruce-up its research. Sotomayor, as all other justices’ on that Court, is biased.

  • La última crítica no me parece seria. ¿Qué tiene que ver que el término usado en un fallo de la USSC no corresponda con el texto de alguna ley? Todos saben de qué estaba hablando Sotomayor, y claramente reconoce y utiliza el lenguaje jurídico como herramienta constructora de los sujetos.