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La religiosidad del juez Kolthoff Caraballo

por jreydiaz

Las expresiones del Juez, en la que según reporta la prensa “reclama han mayor activismo de las iglesias en los tribunales”, han ocasionado controversia, reflexiones y diversas reacciones dentro y fuera del mundo jurídico. El tema puede verse desde muchas perspectivas y Márquez nos presenta dos que dan lugar a mucha reflexión.

Vea la nota del periódico que reseña las expresiones del Juez Kolthoff en el contexto de su participación en el Segundo Congreso de la Conferencia Nacional de Líderes Cristianos Hispanos (NHCLC), Capítulo de Puerto Rico,  y las reacciones del Presidente del Colegio de Abogados y Abogadas y de otros portavoces de organizaciones de la sociedad civil.

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La religiosidad del juez Kolthoff Caraballo

José Bernardo Márquez

Estudiante de Derecho UPR

Las expresiones recientes del juez asociado Kolthoff Caraballo nos colocan ante uno entre múltiples conflictos de derechos.

Por un lado, el Juez goza de su derecho constitucional a la libertad expresión. Según discutió recientemente el reconocido constitucionalista Erwin Chemerinsky en la Escuela de Derecho de la UPR, los jueces no renuncian a este derecho al recibir sus nombramientos. Por otro lado, la ciudadanía tiene derecho a un debido proceso ley, el cual se espera sea garantizado por jueces imparciales regidos por una Constitución que reconoce la separación entre Iglesia y Estado. ¿Cómo armonizar estas dos aspiraciones?

El caso más citado en asuntos de separación de Iglesia y Estado, Lemon v. Kurtzman, fue resuelto por el Tribunal Supremo federal en 1971. Allí se estableció el requisito de que las acciones gubernamentales deben estar basadas en propósitos seculares. Según se ha interpretado este requisito, el mismo no impide que una decisión gubernamental coincida con una idea o postura religiosa, siempre y cuando exista un propósito secular válido y suficiente que sostenga tal decisión.

Desde esta perspectiva, no me parece inconstitucional que el juez asociado Kolthoff exprese en un evento privado su visión personal sobre el rol de los sectores religiosos en la discusión pública y la importancia de ciertos valores cristianos en la sociedad. La infracción constitucional ocurre cuando utiliza su visión religiosa para adjudicar un caso ante su consideración. Así ocurrió, por ejemplo, en el caso Ex parte AAR, cuando al inicio de su opinión de conformidad para negar el derecho de adopción a una pareja del mismo sexo este mismo Juez aludió a la sabiduría de la “Creación”.

Ciertamente, las expresiones del Juez ante la Conferencia Nacional de Líderes Cristianos, aunque protegidas constitucionalmente, generan la apariencia de que un voto suyo ante una controversia con implicaciones religiosas puede estar influenciado por sus convicciones. Eso, si bien no viola la Constitución en sí, afecta la confianza pública en su esfuerzo de imparcialidad al interpretarla. Cual de las dos más importante.

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  • Mariana Iriarte

    ¡Saludos! Me gustaría saber tu opinión sobre si los cánones de ética judicial de alguna manera limitan el derecho a la libre expresión de los jueces y de las juezas del Tribunal Supremo o si ‘de facto’ estarían exentos y exentas de la aplicación de los mismos y entonces sus comparecencias públicas estarían reguladas solamente por la autolimitación. ¡Qué bueno leerte!

  • APB

    Como bien señala el autor, las expresiones del juez asociado están protegidas por la Constitución. Sin embargo, planteas una pregunta legítima: ¿Si tiene más importancia el derecho de Kolthoff o el interés apremiante (en este momento particularmente) de que la ciudadanía tenga confianza en la rama judicial y no se favorezca a priori el reclamo de determinado sector de la sociedad? El problema que presenta formular la pregunta de esa manera es que parece indicar que aunque protegida constitucionalmente, quizás no deba estarlo. Es decir, la pregunta que te haces no es si está protegida sino si debería estarlo a la luz de la cláusula de establecimiento y la posibilidad imparcialidad. A mi entender, la cantidad de comentarios, columnas y discusiones productos de sus expresiones son ejemplo claro de la teoría de intercambio de ideas, uno de los fundamentos detrás de la libertad de expresión. De esta manera, aunque no simpaticemos con las expresiones de Kolthoff, queda evidente la importancia de proteger su derecho, sin sus expresiones no se hubiese generado esta columna que plantea preguntas importantes que usualmente no nos hacemos.

  • José Bernardo

    Saludos Mariana. Entiendo que los cánones de ética judicial solo limitan las expresiones de los jueces sobre casos que puedan estar ante su consideración (canon 19) y sobre asuntos de índole estrictamente político-partidista (canon 28). Me parece que, por lo menos esos dos, pueden superar el escrutinio estricto al que estarían sujetos por los intereses apremiantes en juego. No obstante, me convence el planteamiento de Chemerinsky de que limitaciones mucho más allá de eso pueden afectar demasiado la libertad de expresión de los jueces y, por lo tanto, ser inconstitucionales. Él plantea que el hecho de que conozcamos las visiones de los jueces sobre ciertos temas no es suficiente para derrotar la imparcialidad de un juez, pues de lo contrario los jueces tendrían que inhibirse cada vez que enfrenten un caso sobre un asunto sobre el cual ya han emitido una opinión. Además, plantea que lo que intenta garantizar el debido proceso de ley es la “imparcialidad” del juez, no así la “apariencia” de imparcialidad. Por eso es problemático el canon 8 cuando establece que “[l]a conducta de las juezas y de los jueces ha de excluir la posible apariencia de que son susceptibles de actuar por influencias de personas, grupos, partidos políticos o instituciones religiosas, por el clamor público, por consideraciones de popularidad o notoriedad, o por motivaciones impropias”. “Posible apariencia” puede abarcar demasiado y, por lo tanto, incluir expresión protegida por la libertad de expresión. Por eso me inclino a pensar que, en efecto, expresiones como estas solo deberían estar sujetas a la auto-limitación de los jueces, la cual ciertamente podría estar influenciada por una reacción
    pública fuerte a las mismas. Se trata de un asunto de prudencia que difícilmente se puede imponer jurídicamente por lo ya dicho. Gracias por el comentario 🙂

  • José Bernardo

    Alvin, no diría que lo que intento cuestionar es si debe estar protegida constitucionalmente una expresión como esa. Creo que está protegida y debe estarlo. Como le comento a Mariana, el único remedio que veo es la auto-limitación, por lo que colocaría la disyuntiva entre libertad de expresión y confianza pública sobre el juez mismo que se lanza a emitir expresiones como estas, no sobre el sistema legal en sí. Es decir, si bien es cierto que probablemente pesa más la libertad de expresión de un juez particular que una
    parcialidad hipotética a la cual pueda enfrentarse la ciudadanía en general, ¿significa eso que el juez debe ejercer ese derecho e incluso llevarlo hasta el límite? Es una interrogante distinta porque va dirigida al juez que, reconociendo sus derechos y facultades, puede decidir no ejercerlos por razones de prudencia. (Para mantener el tono religioso diría: “todo me es lícito, mas no todo me conviene”, 1 Corintios 10:23). Si la “apariencia” de imparcialidad no es una garantía del debido proceso de ley, el juez puede procurar que en su caso lo sea. O mejor aun, la ciudadanía podría exigir que así sea, como imperativo ético, aunque no constitucional. Agradezco también el comentario.

  • Mariana Iriarte

    Gracias por tu respuesta. Definitivamente, me inclino a favorecer la expresión de los jueces y de las juezas en la esfera pública ante un canon tan amplio como lo es el canon 8. Me entusiasma lo que planteas sobre el imperativo ético, le agregaría ético-político. Reconozco que la “imparcialidad” o “neutralidad” que se le exige a los jueces y juezas es producto de una construcción política, el estado liberal, y que no son otra cosa que un mito. Expresiones como las de Kolthoff contribuyen a desmantelar ese mito, sin duda. Sin embargo no dejan de preocuparme, en el mismo sentido que lo planteas en tu escrito, porque a priori pueden no considerarse inconstitucionales pero que podrían estar adelantando su criterio en casos donde el Tribunal tenga que interpretar la cláusula de separación.

    • José Bernardo

      De acuerdo. Que siga la conversación.

  • JAR

    Una actividad privada, en predios públicos que utiliza recursos como la energía q los paga el pueblo…