Educación Jurídica - Teoría

¿Qué pasó en el L-2? Por: José Coss Charriez

Nota Editorial: A petición del estudiante de segundo año de la Escuela de Derecho de la UPR, José Coss Charriez, publicamos esta entrada de su autoría. La misma responde a un evento ocurrido en el día de hoy en la Escuela en ocasión del día de examen final del curso Teoría General del Derecho.

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¿Qué pasó en el L-2?

José Coss Charriez

19 de diciembre de 2016

Son los pequeños actos de valentía los que lanzan un efecto en cadena, así como un pequeño toque al primer dominó de una fila.

Nos repartieron el examen. Habían bolígrafos, lápices, marcadores y borra en las mesas del salón L-2 donde se impartiría el último documento evaluativo del semestre. Debo mencionar que lo que determina la nota en la Escuela de Derecho de la UPR es regularmente un solo examen en un periodo de seis meses. La nota… En una sociedad que busca homogenizar al sujeto, un sistema de calificar el conocimiento se percibe inminente para poder cumplir con un sistema de méritos. Para esto, el punto de partida es decir que nacemos con los mismos derechos y por ende tenemos un poder de decisión absoluta sobre nuestros actos y finalmente sobre nuestras vidas.

En ese contexto, la profesora dijo “pueden comenzar”, pero el verdadero examen no comenzaba ahí. Digo esto porque una joven compañera se levantó al podio y así, con una mirada seria pero nerviosa se dirigió al salón. Todos levantamos la mirada para escuchar a Gabrielle Thurin, quien nos impartiría el verdadero examen final. Thurin nos habló de lo precario e injusto que es tener un examen que determine nuestro conocimiento, un examen que nos califique y encaje en una mirada tradicional del sujeto estudiante. Será esta estudiante que dependiendo de una simple letra tendrá mayor o menor éxito en la vida, o mejor dicho, más o menos capital económico y todo lo que conlleva el mismo.

Las palabras de Thurin calaron en mis huesos, se me pararon los pelos y de momento sentí que estaba con ella ahí en el podio del L-2. Me sentí nervioso pues sabía que lo próximo sería un reto a la Academia, y así sucedió. Thurin declaró que ella no tomaría el examen, que asumía las consecuencias pero que en una clase de Teoría del Derecho en la cual se visualizó más de una vez al campo Jurídico como una élite, como un espacio cerrado en el cual se reproduce una jerarquía súper influyente en la sociedad; tomar un examen vencería el propósito. Thurin entregó su examen con apenas su número de estudiante en el papel, y así salió del salón. Así comenzó el verdadero examen, pues cada estudiante tendría una pugna interna tanto sobre el sistema de calificación y competencia, como sobre las consecuencias que tendría levantarse y dejar el examen en blanco.

Escuche la voz de mi amigo diciéndome “pues nos vamos”, mientras yo le afirmaba terminando de guardar mis bolígrafos en el bulto. Me sentía acelerado, con el vértigo necesario para lanzarse al vacío, el cual era el vacío correcto, de hecho dada las circunstancias era el único vacío. Salir del salón, fumarme un cigarrillo y compartir con las decenas de compañeros que voluntariamente entregaron el examen en blanco; fue el final de ese viaje, fue reafirmar y respaldar el acto de valentía de nuestra compañera.

¿Qué importa?

Hay formas de percibir lo que sucedió en el L-2. Por una parte, podría entenderse que el reto a la autoridad fue producto de un análisis de unas teorías particulares estudiadas en clase, por lo que el gesto fue la respuesta del examen en sí mismo. La otra forma es que fue una protesta evidente no solo al sistema de calificaciones, sino a la Academia. Partiendo de lo anterior, entendemos que por actos como éste se forjan nuevos retos tanto para la profesora como para la Academia. Me aventuro a analizarlos.

Sobre la profesora:

La profesora debe tomar una decisión sobre la calificación. Es inevitable pues su trabajo le exige registrar esas notas al sistema, así como dicta la Academia, hay que otorgarle un valor al conocimiento del estudiante con la finalidad de insertar un mejor o peor producto en el mercado (en este caso de abogados). ¿Cuáles serían las opciones? Tomando en consideración que unos pocos alumnos sí tomaron el examen, la profesora podría (1) someter al Registrador las notas de participación en clase y los trabajos entregados restando la calificación del examen, que bien podría resultar en la F de fracaso para muchos (en esta clase el examen final tiene un valor indeterminado según el prontuario); (2) considerar el valor del examen con un peso tal que al restarlo esa F sea automática para aquellos que abandonaron el salón; (3) también podría otorgarle incompletos como calificación de clase a éstos estudiantes; (4) o finalmente, podría entender que el peso simbólico que tiene el gesto de entregar un examen vacío, es una forma de expresión del conocimiento tan o más valida que el examen mismo.

Sobre la Academia:

Este acto de protesta podría tomar diferentes formas dependiendo de la existencia o inexistencia de una discusión al interior de la Academia, sobre el sistema de calificación y la reproducción jerarquizada de la educación legal. De haber una discusión vigente, esta protesta agudizará las posturas entre aquellos agentes jurídicos perpetuadores del sistema de calificación y a su vez entre los y las profesoras que entienden que la calificación obtenida en un examen son simples silogismos no representativos del conocimiento adquirido o dejado de adquirir por el estudiante.

La Academia podría despachar la situación en la cual más de cuarenta estudiantes entregaron en blanco un examen final, si se le afirma a la profesora la libertad de cátedra correspondiente, suponiendo que la entrega en blanco del examen era la contestación al examen en si mismo. De ser así, tendríamos poco de que hablar pues el discurso a partir del cual nace la protesta, habría sido sólo una contestación de examen perpetuando a su vez aquello a lo cual el mismo discurso le va en contra. Comprendo que la situación no fue así. Pienso que la acción genuina de la mayoría de las y los estudiantes que abandonaron el salón fue aquella de ser solidarios, no sólo con la persona que realizó el acto, sino con la idea que lo motivó. De ser así, la Academia tendría que atender el asunto.

No obstante, un acto aislado de protesta no bastaría para hacer un movimiento. La estructura que gobierna la Escuela de Derecho y las escuelas en general en Puerto Rico cuentan con años de imposición, hasta el punto de que el ciudadano la acepta, así como se acepta un contrato de adhesión. Precisamente es esto lo que nos provoca el titubeo al actuarle en contra a algo que está cementado, tanto cultural como socialmente. Sobre el sistema de calificación y de méritos en las escuelas, titubeamos pues el hecho de darle cara al sistema nos colocaría en una situación desfavorable en cuanto a nuestro futuro laboral, que podría repercutir en nuestras aspiraciones individuales. Se trata de una competencia insaciable donde el mínimo desliz puede colocarnos varios perfiles debajo de nuestros compañeros en la oficina del abogado reclutador. Por todo esto es que el acto de protesta tiene una connotación tan importante para el objeto de discusión, pero es vulnerable a perder su rumbo si no provoca algo más que la entrega de un examen vacío.

Sobre los estudiantes:

Entiendo que tras el discurso de Thurin, las y los estudiantes que la seguimos tuvimos diferentes razones para abandonar el salón. Propongo tres razonamientos posibles (1) se entendió que la verdadera respuesta al examen era aplicar algunas lecturas del tema de desobediencia civil, cuales proponían que a pesar de que la desobediencia civil acarrea unas consecuencias, la misma es fundamental para retar el estado de derecho; (2) se entendió que las circunstancias se prestaban para no tener que tomar un examen, sin prever mayores repercusiones; (3) se simpatizó con la idea que expresó la compañera, y se actuó genuinamente en solidaridad y en modo de protesta. Nos inclinamos a la tercera, pues esta razón fortalecería un cuestionamiento legítimo a la educación jurídica.

Entiendo que aún está por verse el resultado del efecto en cadena que comenzaron los actos de las y los estudiantes de derecho en el L-2, si se visualizan como actos de protesta. Es evidente que la protesta en sí conlleva un llamado al cambio y no podemos pecar de inocentes pensando que un cambio al estado de cosas sería uno fácil. Todo lo contrario, se percibe dificilísimo pues un cambio de tal magnitud no es posible sin que se proponga a su vez una reforma holística de la educación jurídica y la educación en general. Lo que hay que sostener es que este acto debe avivar la discusión, no sólo del sistema de educación sino de la profesión jurídica misma.

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  • Christian Arvelo

    No he cogido la clase y me han hablado muy bien de ella. La tomaria en el futuro.

    Me parece interesante el debate que ha causado esto entre los estudiantes. Sin embargo, creo que hay que mirar lo que sucede luego del performance. Si bien es cierto que la experiencia puede ser algo inusual y novel, entiendo que el ejecicio se hizo en un espacio propicio para que se llevara a cabo.

    Me interesa bastante saber lo que pensaron los que tomaron el examen comoquiera. Por que lo tomaron? Por que no unirse a sus compa~eros? Igual, me gustaria saber si los que cometieron el acto lo hubiesen cometido con otros profesores.

    Claro, esto soy yo cuestionando (y con la boca es un mamey), pero hasta me puse a pensar lo que hubiese hecho en esa situacion. No se, si el objetivo era crear una discusion… se logro. Si el objetivo era hacer un cambio… eso esta por verse.

    *Mis disculpas por los acentos.

  • Gabriela

    Entiendo que este tipo de movimiento tiene mucho peso. La estudiante se atrevió a hacer un acto de liderazgo que muchos sentimos, pero ante el cual poco actuamos. Se debe tomar en consideración esto y más… debemos comenzar a entender que no todos los estudiantes somos iguales, que no nos deben medir con una sola herramienta de calificación y que somos únicos en desarrollar cada cual su modo de aprendizaje. Hay muchas maneras de evaluar y desarrollar a los estudiantes… más en una escuela que quiere abrirse a la diversidad dentro de su campo. Yo tampoco se que hubiera hecho en una situación como esta, pero le aplaudo. Creo que es una manera de comenzar a desarrollar el dialogo para buscar maneras alternas de forjar el futuro del derecho en Puerto Rico.

  • Guillermo

    No creo ni por un segundo, a menos que surja más evidencia, que ella estuviera preparada para el examen. Los cuarenta que la siguieron tampoco podían saber eso.

    Es como Picasso, antes de romper esquemas hay que demostrar que uno es excelente cuando los sigue. Aquí falta ese paso crucial. Y además se les falta el respeto a los que tomaron el examen que tal vez tuvieron que dedicarle un tiempo a prepararse, en detrimento de otras clases; cosa que la estudiante que comenzó el revuelo probablemente no hizo y así pudo posiblemente salir mejor qie ellos en esos otros exámenes.

    En fin, F para todos.

    • Gabriela

      Cuando la curva empieza en un 77 (hablo de otra clase no de esta en particular), es bien dificil demostrar que alguien es excelente (según los estándares de calificación). No hay que ser experto par darse cuenta que los tiempo y las generaciones cambian y que el sistema tiene que adaptarse.

      • Guillermo

        Favorezco el cambio democrático y participativo. Lo que critico es el método unilateral, impositivo, acomodaticio y de última hora diseñado a drede para poder esconder la realidad sobre el nivel real de preparación de la que lo ideó y los que la siguieron.

        • Elijah Snow

          No sé pero creo que convenie temente olvidas que ella aceptó las consecuencias de entregar el examen en blanco. Dudo mucho que no haya estado preparada para el examen. Eso es simplista y reduccionista hasta decir basta. Y es victim-blaming. Por amor a Gandalf, las botellas son reales y los nervios también, por más preparado que uno esté. Please. Parece como si hubieses sido el preppy estudiante perfecto valedictorian creme de la creme… Te leo y siento toda esa coraza de embuste que construyes a tu alrededor para justificar lo injustificable. Madura.

          • Guillermo

            Cito del texto, solo uno de varios ejemplos:

            “Tomando en consideración que unos pocos alumnos sí tomaron el examen, la profesora podría (1) someter al Registrador las notas de participación en clase y los trabajos entregados restando la calificación del examen, que bien podría resultar en la F de fracaso para muchos (en esta clase el examen final tiene un valor indeterminado según el prontuario); … (4) o finalmente, podría entender que el peso simbólico que tiene el gesto de entregar un examen vacío, es una forma de expresión del conocimiento tan o más valida que el examen mismo.”

            Ninguna de esas dos alternativas marcadas con los números 1 y 4 respectivamente tiene nada que ver con aceptar las consecuencias de entregar el examen en blanco, al menos las consecuencias ordinarias.

            Yo pongo en duda que haya estado preparada porque el trabajo en los finales es mucho y los exámenes de Erika requiren que uno conozca bien el tema, no solamente los lineamientos generales.

            No hay ningún victim-blaming porque no hay víctima. Erika, conociéndola, probablemente está de acuerdo con el argumento de la protesta, al menos hasta cierto punto. Si le hubieran planteado el punto a tiempo hubiera acomodado el asunto. En guerra avisada no muere gente.

            Sobre mi desempeño y madurez, es un ataque ad homiem irrelevante.

          • Carlos J Encarnacion

            El unico hecho que sostiene el argumento especulativo suyo es que ella esperó hasta el mismo examen final para protestar. Ya que se pone el peso de la culpa en la afectada y los que la acompañaron

            en la rebelion y por defecto se sugiere la inocencia en la profesora. Pero sin ese argumento es poner la culpa en la victima. Tal vez el error de los estudiantes fue no protestar hasta el ultimo momento, tal ves reconocian la futilidad de la acción, y conociendo como funcionan las cosas en la UPR, ha sido así desde hace decadas, lo era cuando yo estudié en los 70s, lo sigue siendo hoy, los estudiantes no tienen muchos recursos de defensa contra las arbitrariedades de la institución, puedo especular que estos estudiantes tenian pocas opciones a la hora de matricularse con esta profesora, tal vez era una ultima opción, y tal vez tenían una necesidad apremiante de cumplir con el curso. Pero no existe un momento prescrito para protestar y el mejor momento es cuando el problema esta en efecto, así los hizo Rosa Parks y Mohamed Alí. Lo malo es que usualmente los primeros en protestar son lo que sufren las cosecuecias, como le pasa a la chica es este caso. Los que optaron por tomar el examen y no solidarizarse representan a los que disfrutan de los beneficios del sacrificio de otros pero nunca se arriezgan (y esto, es en parte especulación mía), pero al menos, el suceso generó una discusión. Habrá que ver, como comenta Christian mas abajo, si la discusión llegará a generar cambio…

          • Guillermo

            Estos estudiantes escogieron la clase y la profesora. La profesora es la “dueña” de este blog que les da hasta el espacio para explicarse públicamente en él. Esta no es una profesora frente a la cual estas acciones tengan prospectos futiles. Al contrario, ya los convocó a reunirse para conversar lo sucedido. Eso era totalmente predecible y se lo digo yo como estudiante que fui de ella. Estaría horrorizada de que tan siquiera se especule que ella este de alguna forma atada a las “arbitrariedades de la imstitución.” Usted está presumiendo que la estudiante es víctima cuando la profesora no tenía ni la intención de victimizar y sí tenía la apertura al diálogo del cambio. Lea el resto de los artículos de ella aquí en su blog y juzgue usted si esta es una opresora que viene a aplicar la norma sistémica sin darle pensamiento. Por eso es que yo puedo poner el peso en la estudiante, porque conozco el contexto lo suficiente. El propio comentario de la estudiante sobre lo sucedido alaba a la profesora.

          • Carlos J Encarnacion

            Hay un dicho: “Uno no se gradúa gracias a la universidad, uno se gradúa a pesar de ella.” Te concedo el punto de que yo no conozco a esa profesora en particular y no se como es ella. Solo puedo hablar en base a mis experiencias como estudiante de la UPR, en los 70 y 90. Recuerdo una profesora de economía que era siempre la ULTIMA opción Sara Rosa de León, me matriculé en una de sus secciones porque necesitaba la clase y ya no quedaban secciones abiertas, sobra decir que me di de baja y eso me atraso por ese pre requisito. Recuerdo también como un profesor de Derecho mercantil, muy bueno, nos contó: “Hoy llegó un compañero a la oficina (a mitad de semestre) y dijo, hoy se me dio de baja el último… con una cara de orgullo que me dio vergüenza ajena.” En aquel tiempo se les pagaba el semestre a los profesores sin importar que la sección entera se diera de baja, en realidad no se como es la cosa hoy. Pero un solo examen en un semestre es puramente abusivo, considerando lo difícil que es estudiar en la UPI y lo fuerte que es la competencia. La gran mayoría de esos chicos han sacrificado mucho para lograr entrar a esa institución, especialmente vida social y tiene un efecto desastroso el bajar el promedio y peor aún, no lograr graduarse. La UPR tiene first choice a la hora de escoger graduados de superior, por lo tanto, tiene materia prima de la mejor, o la mejor materia prima y es trágico ver el numero de estudiantes que no terminan, que no se gradúan. Cualquier empresa que produzca un porciento tan alto de producto rechazado merece salir del mercado. Hay algo muy malo con el sistema, ha sido así por generaciones y debe ser evaluado bien concienzudamente. Este no es un Chorrera College, es la UPR. En mi caso en particular, yo decidí a ultima hora intentar estudiar algo después de 4to año, no era de los mas brillantes y lo más que logré en mis años de gallito fue un 3:00, Sobra decir que fue bien difícil para mi, pero siento por estos chicos y siento que es tiempo pasado que la UPR sea re evaluada y que no se sigan arruinando las vidas y las esperanzas de tantos jóvenes talentosos. Es mi sentir, usted tiene la última palabra…

          • Guillermo

            Entiendo perfectamente y si se tratara de estudiantes subgraduados lo de un solo examen está ya prohibido. Pero estos son estudiantes graduados de una escuela profesional. De hecho, aunque yo no favorezco el sistema de un solo examen, en el contexto de la profesión de abogado, como en la de médico, tiene una justificación: que a los clientes (como a los pacientes) los issues nos les surgen a cuenta gotas. Y en las escuelas graduadas en general las pruebas son más esporádicas y más difíciles que en subgraduadas por diferentes razones. Esta clase es una electiva que ni siquiera es tema de reválida, así que es de las electivas electivas de verdad. Estaba llena porque la profesora tiene su fanaticada, incluyendo la propia estudiante que se fue. Por eso es que aquí ningún estudiante es víctima.

    • Manuel D Silva

      Esperemos q los movimientos de Martin Luther King no haya sido pq era racista en vez de rehusarse a seguir con el sistema impuesto. Su argumento es especulativo por lo tanto carece de menos bases q las pruebas de evidencia q solicita. No hay falta de respeto a nadie. El sistema está dañado. La profesora hace lo q le dicen. Los estudiantes decidieron tomar o no el examen aun estando preparados. El movimiento fue directo contra el sistema podrido y enmohecido. Si el q tomó el examen se siente insultado, vease q hubo un conflicto interno moral en sí mismo.

      • Guillermo

        La única forma que tenemos de determinar si estaban preparados es el examen mismo. Parte de esa forma incluye la presunción estríctamente necesaria de que la presona que no contesta o que contesta mal es porque no se preparó, o al menos no se preparó totalmente. No se puede revertir esa presunción llamándola especulativa. Es axiomática. En casos necesarios se proveen acomodos razonables precisamente para mantener el carácter axiomático de la presunción.

        El sistema puede bien estar dañado, pero la forma de cambiarlo no es cambiando las reglas del juego acomodaticiamente y unliateralmente a última hora. Si querían cambiar las reglas, como mínimo debieron hacerlo a través de un proceso participativo y deliberativo. Así es que lo hacía Martin Luther King, se sentaba con el NAACP y con otros pastores y otros líderes comunitarios, llegaban a un consenso, se dirigían a la autoridad, trataban de convencerla y si no funcionaba entonces venía la protesta. Aquí se saltaron todos los pasos y fueron directo a la protesta. Inaceptable.

        Además, nótese que la protesta, tal como se describe, no es en contra del examen como método evaluativo, es en contra del concepto mismo de la nota. En otras palabras, es una protesta en contra de la potestad de la profesora de evaluar el nivel de aprovechamiento del estudiante. Así cualquiera.

    • Carlos J Encarnacion

      ¡Seguro que si! F de, Fuck the victim! Eso se va volviendo un tema recurrente en esta isla, se culpa a la victima. Malcolm X le llamaba a gente así House Niggers. https://www.youtube.com/watch?v=bwM5tpw2XMA

      • Guillermo

        ¿Pero cómo es que los estudiantes son víctimas? Si fuera un examen de Godreau o de J.J. o de Avilés o, tal vez, de Neptune pues tal vez quepa hablar de un elemento de victimización. ¡¿Pero un examen de Erika?! ¡Por Dios! ¿Quién los victimiza? ¿Quién los agrede? El sistema no obliga a Erika a dar un solo examen, que conste. Tampoco la obliga a decir que su peso es indeterminado. Pero el sistema necesita alguna metodología evaluativa. Es decir, cuando la Universidad da fe de que su egresado o egresada conoce cierta materia, tiene que tener elementos de juicio para hacerlo, y la nota es la forma en que sus agentes le proveen esos elementos. Se pueden concebir sistemas sin notas, claro, pero el momento de concebirlos no es el día del examen, unilaterlamente, sin que todos los estudiantes estuvieran en igualdad de condiciones; sin que la profesora y todos los estudiantes tuvieran la oportunidad de opinar al respecto.

  • Ricardo Fonseca

    Siempre he pensado que los sistemas de evaluación dentro de la UPR, y voy un poco más allá, dentro de las profesiones como Ingeniería, Abogacía, Contabilidad y Arquitectura, son totalmente absurdos. Medir en examenes la calidad de un profesional, o que una persona está capacitada para ejercer profesiones tan amplias, es simplemente retrógrada.

    He conocido tremendos abogados que han revalidado dos veces, y abogados sumamente mediocres que pasaron con 90pico la reválida. Los mismo con ingenieros y contables… Es que lo que buscamos no son notas, lo que deberíamos buscar sin liderazgo, iniciativa, destrezas sociales, toma de decisiones. De que ^*#% me sirve un abogado inteligente que se sepa el derecho de la A a la Z si no sabe exponer ideas, llegar a acuerdos y saber orientar a una persona?

    Academia, es mejor que se pongan a analizar lo que ustedes ofrecen, porque de verdad ante los ojos de personas que hemos pasado por su sistema, ustedes son parte del problema.

  • Carlos J Encarnacion

    Si mal no recuerdo, en los años 70 en la UPI, si un profesor daba un solo examen en el semestre, por regla, la nota minima que podia dar era C.

  • Joooo

    Soy egresado de la Escuela de Derecho UPR de hace recientemente, tomé el curso de Teoría del Derecho (no con Erika Fontanez, con otro profesor) y puedo decir que fue el curso más dificil que tomé en mi tiempo en la Escuela. Además, nunca cogí clases con Erika pero sí tenia fama de ser una profesora dificil en el sentido de que si querias sacarle A tenías que ganarte la nota. Entiendo la frustración que puede haber con este sistema de evaluación en el que todo el semestre se reduce a un solo examen pues la vivi y estoy en cierto grado de acuerdo con que no deberia ser asi, pero me está un poco curioso que haya ocurrido en esta clase particular y con esta profesora hmmmmm…..

  • Texabara Madg

    Cuando le hagan eso a otro profesor, especialmente en clases de temas de revalid, entonces hablamos.

  • Ayma Rodz

    La estudiante sabía que sólo habría un método de evaluación DESDE EL PRINCIPIO DEL SEMESTRE…. Estaba plenamente apercibida. Si tenía “issues” con el sistema de calificación era al principio del curso que debía abordarlo, no al final, para darle la oportunidad a la profesora a hacer los cambios que entendiera necesarios. En vez, decidió hacer una “protesta” cuando ya no había tiempo para buscar una solución. ¿Dónde está la justicia o la responsabilidad social en este intento de “jaque”? Mientras, su profesora (de quien no sé nada) se preparó para clase y dedicó todo un semestre a dar su cátedra esta estudiante parece tener la expectativa de que se le dé crédito o calificación a base de… ¿qué? En la vida hay múltiples situaciones en las que sólo tenemos un turno al bate. En el Derecho también. Que se acostumbre.

  • rasputin

    Estudiante: El s;ilabo es un contrato entre tu y el profesor que establece, entre otras cosas, como se te evaluará. Si accediste a quedarte en la clase es por que se entiende que estás de acuerdo con los métodos de evaluación estipulados en el sílabo. Si tienes quejas, debiste presentarlas temprano en el semestre cuando te repartieron el silabo.

    • Juan del Pueblo

      Sin haber tomado este curso primero no hubieses tenido el conocimiento para hacer lo que hiciste al final del mismo, estudiante. Te felicito.

  • Alva C.

    Entiendo el punto de la protesta (es muy válido), pero no veo su potencial de cambiar los paradigmas por los que se rige el mundo de la Academia o la forma en que la Facultad de Derecho evalúa a sus estudiantes. Al una persona solicitar para ser estudiante de leyes, está aceptando que se someterá a un sistema de rigor académico, comprometiéndose a asistir a clases o lecturas, trabajar en proyectos, y estudiar para tomar exámenes que midan el conocimiento impartido por sus profesores. Así que mi pregunta es, si estos/as estudiantes cumplieron con todos los requisitos de admisión y fueron aceptados/as a la escuela de derecho más selectiva de Puerto Rico, ¿por qué protestan al sistema por un simple examen? ¿No tuvieron que tomar el EXADEP y el LSAT para entrar a esa facultad, y no son estos exámenes estandarizados mucho más difíciles que un examen final de un sólo curso? Además, cuando un/a profesor/a asigna el prontuario del semestre, uno/a debe leerlo para saber los métodos de evaluación y las expectativas que se tienen del/la estudiante para con el curso (en guerra avisada no muere gente). Estoy segura que, de haber sido comunicada la inquietud a la profesora durante las primeras semanas de clase, ella hubiese modificado el currículo a tiempo según los acuerdos a los que hayan llegado sobre el tema y a las soluciones o alternativas propuestas.

  • Grace Vargas

    … el estudiante Coss Charriez cierra su argumento con lo siguiente:

    ” Es evidente que la protesta en sí conlleva un llamado al cambio y no podemos pecar de inocentes pensando que un cambio al estado de cosas sería uno fácil.
    Todo lo contrario, se percibe dificilísimo pues un cambio de tal magnitud no es posible sin que se proponga a su vez una reforma holística de la educación jurídica y la educación en general. Lo que hay que sostener es que este acto debe avivar la discusión, no sólo del sistema de educación sino de la profesión jurídica misma. ”

    … y el argumento para la protesta:

    ” Todos levantamos la mirada para escuchar a Gabrielle Thurin, quien nos impartiría el verdadero examen final. Thurin nos habló de lo precario e injusto que es tener un examen que determine nuestro conocimiento, un examen que nos califique y encaje en una mirada tradicional del sujeto estudiante. Será esta estudiante que dependiendo de una simple letra tendrá mayor o menor éxito en la vida, o mejor dicho, más o menos capital económico y todo lo que conlleva el mismo…”

    … si bien es cierto que la educación — no meramente la del campo del derecho — basada en evaluaciones y competencias debiera ser distinta, esta no es otra cosa que parte y reflejo de todo el sistema que vivimos …

    no vivimos en una sociedad de aspiraciones colectivas, sino individuales … tampoco de enfoque cooperativista, sino competitivo … vivimos en una sociedad con un sistema económico capitalista, que se basa en la adquisición y acaparamiento de recursos, capital y poder, mediante la competencia …

    y es y ha sido la Academia, parte propulsora y protectora de la continuidad del sistema …

    por eso entiendo que aunque el argumento tiene base, le faltó contexto … tal vez debió ser levantado desde el concepto amplio de una sociedad que urge cambios trascendentales … pues a fin de cuentas, toda sociedad se crea y se fundamenta en el conocimiento adquirido — cultural y académico — … entonces, debiera ser la educación la punta de lanza y estandarte para lograr los cambios significativos que requiere toda una sociedad para que no califiquen a nadie, como dice Thurin:
    ” que dependiendo de una simple letra, tendrá mayor o menor éxito en la vida …” …

    y por supuesto !, bajo la premisa de que en esa nueva sociedad, la definición de éxito será una muy distinta a la que tergiversadamente nos enseñaron …

    • Alva C.

      Cierto. Las universidades, siendo epicentros del conocimiento, definitivamente promueven nuevos paradigmas y cambios en el sistema impulsados por intelectuales, profesores y estudiantes. La Academia es el foro perfecto para fomentar discusiones que lleven a movimientos sociales trascendentales. Me imagino que, en las Escuelas de Derecho, estas discusiones se intensifican, pues la intención didáctica de los educadores de esa facultad es fomentar el pensamiento crítico y desarrollar las habilidades analíticas de los estudiantes y, al mismo tiempo, entrenarlos para mantener la objetividad necesaria para entender la Ley. Como dijo Aristóteles, “La ley es la razón desprovista de pasión.” Y, sin embargo, los estudiantes de derecho en esta isla son sumamente apasionados, lo cual es algo positivo, algo que beneficia a nuestro país. Sea lo que sea que se discuta o argumente, sin duda será dentro de lo razonable. Confío en que estos jóvenes transformarán el sistema de una forma u otra; en ellos reside el poder de hacerlo.

  • Edumorfosis

    Esta generación de estudiantes se ha dado cueta de que nuestro Sistema Educativo es anacrónico y obsoleto. Aprobar exámenes estandarizados NO es una condición de aprendizaje. Por lo tanto, aprobar un examen de reválida tampoco certificará que el estudiante ya cuenta con el conjunto de habilidades y destrezas intelectuales, cognitivas, físicas y emocionales necesarios para convertirse en un profesional exitoso. Puedo afirmar que los profesores son expertos en contenido, pero la mayoría carece de modelos, técnicas y estrategias pedagógicas para fomentar aprendizajes. El formato pedgógico que utilizan estos profesores de leyes proviene de siglo 18 cuando se concibió el sistema educativo. La
    sociedad de ese entonces requería ir a la universidad para contemplar el discurso retórico del educador, tomar notas de su cátedra y estudiarlas para aprobar un examen estantadizado.

    Pero ahora todo es diferente. Tenemos que comprender que los estudiantes de hoy ya NO SON las mismas personas para quienes fue concebido nuestro sistema educativo. Es decir, contamos con aprendices del siglo 21 que no encajan con el sistema educativo del siglo 18, ni con la clase magistral
    del educador del siglo 20. Si seguimos pensando que enseñar es DECIR, aprender es REPETIR, repetir lo que dicta el profesor es APRENDER y el conocimiento es lo que contiene el libro de texto, sequiremos
    quedándonos atrás con respecto a los grandes avances de las demás universidades internacionales.

    Aplaudo lo que hicieron los estudiantes, pero me apena que la inflexibilidad del sistema los repruebe. A los profesores no les importa cuántos estudiantes aprueban o reprueban. Ellos seguirán en su ‘zona de comfort’ enseñando lo que es más fácil evaluar y no lo que es verdaderamente esencial aprender en el
    siglo 21. El sistema educativo opera de esa manera anacrónica y no hay protesta social alguna que promueva – al menos- un acto de reflexión sobre su estructura operacional industrializada.

    Sigamos sosteniendo este sistema burocratizado en el que se contratan profesionales baratos que hagan lo que sus superiores les ordene, en vez de contratar a los mejores profesionales capaces de hacer por sí solos lo que saben hacer con lo que aprendieron.

    No es mucho lo que podremos lograr si luchamos contra este sistema educativo anacrónico que tenemos. Lo que sí podemos hacer es co-rear un nuevo modelo pedagógico que convierta en obsoleto el actual sistema…

    • Sergio

      Que bueno encontrarte en este sitio amigo ubicuo !

  • Eduardo Ruiz Colon

    Si la profesora es Erika Fontanez, a quién sólo conozco por referencia puedo asumir dos cosas: (1) la protesta ocurrió debido a que por motivo de la clase la profesora dio a entender que era un ejercicio válido y posiblemente aceptable como lo son los cierto y falso de Godreau; (2) y la estudiante la identificó y la ejecutó a la perfección para bien o para mal.

    Me apenaría mucho por la UPR Derecho que la “protesta” proviniera del típico estudiante egresado de una escuela elite privada, de urbanizacion cerrada (la cual posiblemente se oponen a la entrada de los testigos de Jehová a ella), de padres que pudieran pagar $60,000 en lugar de $12 mil por estudiar en la UPR Derecho. Seria excelente ese tipo de protesta…. negarse a pagar tan poco por estudiar en la UPR Derecho pero eso nunca lo veremos.

    Ojalá sea el primer párrafo y no el segundo la realidad de la protesta la cual estimo de poco valor académico, intelectual o práctico.

  • Eduardo Ruiz Colon

    En segundo lugar, esta “protesta” y el debate que ha surgido es reflejo de la falta de un debate serio, inteligente y útil en la UPR Derecho. Wow, aqui me tienen opinando sobre el bienestar individual de un grupo de estudiantes que la naturaleza, las circunstancias y el estado con pocas excepciones le ha dado unos privilegios excepcionales sobre los demás ciudadans y los malgastan en tonterías que sólo benefician su resumé y la competencia por los 20 puestos en los BIG 5.

    Es hora de transcender y Puerto Rico necesita que ustedes se ocupen en cosas mas importantes como son los derechos de los padres no custodios, del derecho de familia mas allá de los derechos de los GLTBTT, de las minorías , del acceso a la justicia, del acceso a la UPR Derecho por parte de grupos menos aventajados, etc.

    En la Inter Derecho nadie se puede dar ese lujo que ustedes se dan y no es porque son menos inteligentes, es que no tienen tiempo para perder y Puerto Rico tampoco. Mientras se nos va la vida, los testigos de Jehová de Puerto Rico han dado una de las batallas más importante de los derechos civiles a nivel de EEUU y cuanto de ustedes los esperan los sábado a la puerta de sus urbanizaciones para garantizarle dicho derecho adquirido más de 70 años atrás. No es firmar una peticion inutil para liberar a Oscar, es que PR necesita mucho de los mas aventajados en intelecto, educación y dinero.

  • Cristina

    Cuando estudiaba también me frustraba eso de un solo examen, pero Ya soy abogada hace muchos años, tengo canas y me doy cuenta que un solo examen es en si una lección. En la vida laboral, con tus clientes solo tienes un turno al bate. No dos ni tres oportunidades. Frente al juez, frente a tu cliente, solo hay una oportunidad. Respeto a la chica que se paró al frente. No sé que pasó por su cabeza pero ciertamente lo pensó, lo meditó y se tiró al medio. Eso tiene agallas. Me preocupa sin embargo los 40 que la siguieron, que luego de seguirla y según este escrito no saben realmente porque lo hicieron. Luego de que se fueron conjeturan del verdadero propósito y sus consecuencias. Actuaron por impulso. Hasta la solidaridad hay que meditarla y reflexionarla.