Por qué la Ley 7 es inconstitucional

En una columna publicada el 14 de julio adelanté que la Ley 7 de 2005, según enmendada en 2005, era inconstitucional, mucho antes de que fuera discutido públicamente. La ley señala que para ocupar el cargo de Gobernador permanentemente los secretarios deben ocupar su puesto en propiedad, excepto el Secretario de Estado. De ahí el argumento de que un Secretario de Estado en receso, sin haber sido confirmado, puede ocupar el puesto permanentemente. Aquí elaboro por qué la Ley 7 de 1952, según enmendada, es inconstitucional.

Texto

 La Constitución faculta a un Gobernador a “[n]ombrar, en la forma que se disponga por esta Constitución o por ley, a todos los funcionarios para cuyo nombramiento esté facultado”. Const. Pr. Art.IV, § 4. El Gobernador también podrá hacer nombramientos cuando la Asamblea Legislativa no esté en sesión. Ahora bien, “todo nombramiento que requiera el consejo y consentimiento del Senado o de ambas cámaras quedará sin efecto al levantarse la siguiente sesión ordinaria.” De modo que un Gobernador puede hacer nombramientos de receso, pero ese nombramiento pierde su efecto cuando finaliza la siguiente sesión ordinaria.

En cuanto al nombramiento de los Secretarios de Gobierno, la Constitución dispone que necesitan el consejo y consentimiento del Senado. Ahora bien, “[e]l nombramiento del Secretario de Estado requerirá, además, el consejo y consentimiento de la Cámara de Representantes, y la persona nombrada deberá reunir los requisitos establecidos en la sección 3 de este Artículo.” Const. Pr. Art.IV, § 6.  Los requisitos de la sección 3 son los requisitos para ser Gobernador: treinta y cinco años de edad y residente de Puerto Rico los pasados cinco años. De modo que la sección claramente exige conjuntamente la confirmación de la Cámara y cumplir con los requisitos de la sección 3 porque el Secretario de Estado es quien sucede al Gobernador. Consecuentemente, la sección 7 dispone que cuando ocurra una vacante absoluta “dicho cargo pasará al Secretario de Estado.” No dispone que tiene que ser un nombramiento en propiedad, pero ya previamente dispuso que para ser confirmado debe tener el consentimiento y consejo de la Cámara y Senado. La sección 9 fortalece esta interpretación, pues reconoce que si al principio de un cuatrienio un Gobernador ha nombrado a un Secretario de Estado pero este no ha “tomado posesión,” la Asamblea Legislativa escoge al Gobernador. Ese Secretario de Estado nombrado, pero no confirmado, no sucede al Gobernador. En fin, una persona nombrada, pero que no haya tomado posesión en propiedad por no tener confirmación de Cámara y Senado, no puede suceder al Gobernador. 

Historia

La historia de nuestras cláusulas apoya esta interpretación. Antes de aprobarse la Constitución, la Escuela de Administración Pública presentó un informe donde abogó por qué el sucesor del Gobernador tuviera una base democrática. Se propuso que el sustituto fuera un Vicegobernador electo o un Secretario de Estado que “debe contar con la aprobación del poder legislativo o alguna de sus cámaras.” La Nueva Constitución153 (1954).

Durante la Convención Constituyente la propuesta inicial de la Comisión de la Rama Ejecutiva incluía un puesto de Vicegobernador. El delegado Gutiérrez Franqui  se opuso a la creación del puesto de Vicegobernador y optó por acoger la segunda opción: un Secretario de Estado con confirmación por ambas cámaras legislativas. Gutiérrez Franqui expresó: “Se dispone que el Secretario de Estado, al ser nombrado por el Gobernador, deberá recibir no meramente la confirmación por el Senado, que se requiere para los demás secretarios de gobierno, sino que en este caso específico habrá de requerirse la confirmación tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, actuando separadamente y por mayoría absoluta.” El delegado Iriarte criticó que el Secretario de Estado no sería electo por el pueblo, sino que será nombrado como cualquier secretario, a lo que el delegado Gutiérrez contestó que “[c]on la excepción de que será confirmado por ambas cámaras legislativas.” Diario de Sesiones 2885-2889. De modo que quien propuso que el Secretario de Estado sucediera al Gobernador hizo constar que debía ser confirmado por la Cámara precisamente para darle una base democrática a la sucesión del Gobernador. 

Conclusión

Permitir que una persona nombrada en receso suceda permanentemente al Gobernador iría contra nuestro diseño constitucional. Hay una facultad que no tiene ninguna persona nombrada por receso y es tener un puesto permanentemente. Si Rosselló no hubiese renunciado, tan pronto se acabara la sesión extraordinaria sin consentimiento de ambas cámaras hubiese perdido efecto el nombramiento de Pierluisi como Secretario de Estado.  Si Pierluisi no puede ser Secretario de Estado permanentemente tampoco puede ser Gobernador de forma permanente. En Estados Unidos se llega a un resultado similar que el que aquí propongo, no puede haber un Vicepresidente de receso que sustituya al Presidente porque se necesita la confirmación de Cámara y Senado. Cualquier interpretación contraria ignora no solo el texto y la historia constitucional, sino que elimina por completo la base democrática que debe tener un Secretario de Estado. Cualquier Gobernador, no solo Rosselló, podría, mientras hay un receso legislativo, sustituir a su Secretario de Estado, renunciar, y ese nuevo Secretario de Estado se convertiría en Gobernador aunque no haya tenido confirmación de Cámara o Senado. ¿Pensaría la comunidad jurídica igual si Rosselló hubiese nombrado a su papá o a Elías Sánchez?

Columna del 14 de julio de 2019: https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/crisisconstitucionalposiblesescenarios-columna-2505489/

Alvin Padilla Babilonia

El Lcdo. Alvin Padilla Babilonia es egresado de la Universidad de Puerto Rico (B.A., J.D.) y Yale University (LL.M.). Fungió por dos años como oficial jurídico de la Jueza Presidenta Oronoz Rodríguez. Actualmente participa en el Fox International Fellowship de Yale University.