Clase social y raza en el Derecho

¿Cuál es el punto de partida en la carrera de la vida? Supone ser el nacimiento. En ese momento, se dice, todos nacemos iguales. ¿Nacemos iguales desde el desprendimiento del cordón umbilical? ¿Y qué sucede después? La igualdad es el supuesto, la ficción jurídica por excelencia en el derecho. Excepto que no es así. Y lo sabemos, por más que nuestras instituciones y premisas nos hagan actuar como si así fuera.

Por eso es tan relevante traer a discusión cómo la realidad se aparta de esa ficción jurídica y qué podemos/debemos hacer frente a esto. Por eso, no es lo mismo un feminismo igualitario que un feminismo negro, de clase, lésbico. Por eso las subjetividades queer importan y para las personas trans no son suficientes los derechos formales reconocidos del matrimonio igualitario. Por eso, la exigencia de título de propiedad para recibir los derechos de recuperación tras el embate del cambio climático impacta desproporcionadamente a los barrios en comparación con quienes viven en urbanizaciones cerradas. Más si eres una persona sin hogar, más si eres negra, más si eres una mujer negra, pobre y de 75 años. Por eso hay que hacer distinciones y escuchar los reclamos de quienes abogan porque el derecho las vea.

Clases sociales y raza (clasismo, racismo) en y por el Derecho fueron los temas de las últimas dos clases del curso de Teoría General del Derecho de este semestre académico. Conversar sobre estos temas siempre es un reto, puede ser incómodo y requiere de cierta solemnidad, todo lo cual acogieron con seriedad los dos grupos que organizaron los temas. Laura Vélez, Daniela Ojeda, Santiago Aponte, Julián González y Luis E. Martínez, planificaron y facilitaron una clase memorable no solo para discutir el tema, sino para ilustrar concretamente la interseccionalidad de clase, raza, género y relacionarla con las prácticas del mundo jurídico.

“Pensamos que no es muy tarde para sensibilizarnos sobre estos temas”, comenzó Laura al explicar, en un salón horizontal, el objetivo del grupo. Antes tuvimos acceso a los términos, conceptos, lenguaje y planteamientos que nos darían herramientas para hacer una dinámica grupal en la que nos posicionaríamos como sujetos complejos atravesados por categorías que producen las subjetividades que nos adelantan o nos atrasan en la carrera diaria del vivir.

Los planteamientos de los critical legal studies, como Duncan Kennedy y de otras autoras como Audre Lorde, María Acaso y Silvia Nuere, servirían de fondo para entrelazar los planteamientos de clase, raza y género en el Derecho. En específico discutimos, facilitado por Luis, cómo las prácticas jerárquicas del derecho están impregnadas por asuntos de clase. También examinamos lo que Acaso y Nuere llaman “el currículo oculto”, que opera tanto en la educación jurídica como en la profesión. Se refieren a las pautas y prácticas que se establecen como estándares y referentes “objetivos” y “neutrales” pero que cargan supuestos que mantienen en sitio las diversas opresiones y discriminaciones como las de clase, raciales y de género. Develar el currículo oculto es una de las tareas más difíciles porque cuando se señalan temas como los de la pertinencia de clase y raza estos tienden a cuestionarse con incredulidad, se llama a la calma, se suelen exponer ejemplos de cómo X es ejemplo de lo contrario o se tildan de exageración. Hablar de estos temas es en sí mismo un desafío. El currículo oculto incluye elementos arquitectónicos, la estética, las prácticas sociales aceptadas y validadas, entre otras. Así lo exponen estas autoras:

El principal objetivo del currículum oculto es perpetuar de forma
implícita un conjunto de conocimientos que no resultaría correcto tratar de forma explícita a través del discurso educativo tales como el
posicionamiento del centro en cuanto a los sistemas de reparto de poder,
el alineamiento con una clase social determinada así como la defensa de
una raza, de un género, de una cultura y de una religión sobre las demás.

En todos los niveles de la educación formal […] lo que se
transmite a través del currículum oculto son conocimientos que asientan
las bases del sistema patriarcal capitalista y que perpetúan el actual
reparto asimétrico del poder.

El currículo oculto opera en asuntos como las prácticas de reparto del poder centralizadas y verticales frente a las democráticas, el predominio de lo masculino sobre lo femenino, el predominio de quienes controlan el capital y las practicas de explotación por desposesión -las clases sociales de más alto poder adquisitivo sobre otras-, el predominio de lo entendido como blanco frente a lo negro o que no se considera “blanco”, la hegemonía cultural de ciertas prácticas culturales y religiones sobre otras. Por el currículo oculto, explicaron Santiago y Julián, transitamos a través de toda nuestra educación y en la educación jurídica este toma formas particulares sobre las cuales también conversamos.

Acompañados por un cuento para niños y niñas (leído por Julián usando lenguaje inclusivo) -de contenido profundo y pertinente para retomar planteamientos básicos sobre el tema de clases sociales- vimos las relaciones de clase producidas por el sistema económico capitalista actual. Pero para el estudiantado que presentó el tema, así lo dijeron, las clases sociales no se circunscriben a los temas económicos, sino que están atravesadas también por otras subjetividades. Por eso, luego de la discusión pasamos al patio de la Escuela para problematizar el nacimiento o punto de partida que supone la ficción del derecho, ese en que todos y todas son iguales ante la ley.

A través de la personificación del personaje asignado nos tocaba movernos pasos al frente o atrás según las ventajas, privilegios o discriminaciones u opresiones que la sociedad marca. Las preguntas que iba esbozando Daniela y que nos posicionarían al frente o atrás de la línea de nacimiento iban separando a unas de otras a partir de asuntos como poder adquisitivo, acceso a la educación, prácticas culturales, identidad de género, derechos sexuales, identificación racial, entre otras. Sorprendió cómo muchos quedaban atrás de la línea de nacimiento y otros, aún dando pasos contradictorios, lograban ubicarse más al frente a partir de los privilegios de los cuales gozaban desde el nacimiento mismo. El ejercicio sirvió luego para reflexionar sobre la importancia de estos temas para el derecho, no solo al momento de ejercer la práctica, sino en la vida cotidiana de la Escuela donde las disparidades, prejuicios y microviolencias son parte del día a día y del currículo oculto.

Este grupo, tres de los cuales son educadorxs, trajeron a la clase sus experiencias con metodologías educativas alternativas y crearon el espacio adecuado y protegido para poder hablar con seriedad y profundidad el tema. Generaron el entorno adecuado para que la rabia e indignación de anécdotas y experiencias pudieran compartirse en libertad. Una clase memorable.

Clase y raza, pero sobre todo el racismo, fue el tema del viernes pasado, a cargo de Luz Clemente, Jessica Adams y Carlo Muratti quienes comenzaron con un ejercicio de autoidentificación. No cabe hablar de raza sin racismo, el primero responde al último y no al revés pues la raza es una construcción que identifica a un otro: “Race is the child of racism, not the father” dice Ta-Nehisi Coates. Son las distinciones de raza a partir del racismo sobre lo que se han levantado las instituciones modernas, entre ellas y principalmente el Derecho y la propiedad. Y, por más que se quiera negar, ocultar y simular distinto, Puerto Rico también se sostiene sobre prácticas y entendidos racistas.

El grupo discutió los planteamientos de las corrientes críticas conocidas como critical race theory y su importancia. Es importante tener claro que el racismo no se agota con hablar de eventos concebidos como momentos “excepcionales”, “exabruptos” o “infortunios” de sujetos racistas, aunque claro está, a través de estos podemos denunciar y develar la fibra que los sostienen y lo hacen posible. El planteamiento de la teoría crítica racial , como explicó Jessica, es que la estructura misma, en nuestro caso el Derecho y sus instituciones, está hecha y se sostiene sobre prácticas opresivas racializadas que surgen y resurgen como microagresiones cotidianas. Por eso el planteamiento de la interseccionalidad de raza, clase y género vuelve a ser fundamental.

Organizaron tres ejercicios argumentativos de situaciones de hecho en que la teoría crítica racial nos daría herramientas para develar las desigualdades y microagresiones producidas por el racismo institucionalizado: un desahucio en Piñones en que una mujer negra es asesinada (caso de Adolfina Villanueva), una política pública carcelaria (la privatización de las cárceles) y una sala de un juez en que se agrede a una abogada (por su pelo grifo).

Posteriormente, Carlo ilustró el acercamiento de la teoría crítica racial con estadísticas del Departamento de Corrección, tema que pudimos integrar con presentaciones anteriores, particularmente la presentación del grupo que entrevistó a exconfinados y a ex oficiales de custodia. En la exposición de Jessica también se integró con el documental The 13th que fue parte del material asignado en el curso.

Luz presentó una serie de entrevistas, a la profesora Eileen Ramos de la UPR-Carolina, a la Decana Vivian Neptune y al profesor Michel Godreau, para poner sobre la mesa ciertas experiencias e ilustrar las variantes e intersecciones de raza, género y clase y ofreció ejemplos y anécdotas de cómo lo racial está presente en la educación jurídica y en la entrada y pertenencia a la profesión. Al final Luz culminó con un llamado solemne y poderosísimo a develar estos temas, a reflexionar sobre la ausencia de estos y a cuestionarnos el entorno que habitamos.

Estas dos presentaciones junto a la reflexión de la última clase dieron cierre a un semestre en que la teoría se convirtió en la mejor forma de acercarnos a las realidades del Derecho y la educación jurídica, a las realidades de un país que necesita urgentemente de un Derecho y una educación jurídica que nos acerque más a una sociedad más justa, donde el nacimiento y la igualdad no sean meramente la ficción de un mero punto de partida.

Érika Fontánez Torres

Érika Fontánez Torres es Catedrática de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. Enseña los cursos de Derecho civil patrimonial y Teoría General del Derecho. Trabaja temas relacionados al Derecho y la Teoría Social y Política, la Sociología y la Teoría General del Derecho. Ha hecho investigación socio-jurídica aplicada a los temas de Propiedad, Género, Democracia y Medioambiente. Es abogada colaboradora de la Clínica de Asistencia Legal de la misma Escuela. Visita sus blogs y Observando al Derecho: Miradas desde la Teoría Social.