Desde la cercanía: la experiencia educativa de un curso de Derecho en “Recinto 292”

A Camilo: Te dedicamos la luminosidad del cielo de marzo.

Antes del comienzo del semestre en curso tenía la certeza de que el semestre tenía un reto especial. Era imposible saber que sería distinto a otros por los terremotos de enero y mucho menos porque una pandemia emplazaría toda nuestra cotidianidad. Lo que sí sabía era que el semestre incluía un curso distinto, uno en el que, con suerte, nos propondríamos repensar las premisas -a veces inarticuladas otras no tanto- de la educación jurídica. El curso me incluía junto a siete estudiantes de la Escuela de Derecho UPR y diez estudiantes de bachillerato de la Facultad de Estudios Generales privados de libertad y encerrados en el Anexo 292 del sistema correccional: ESGE 4995/DERE 7996 Temas en Derecho Público: El Derecho y el Sistema Penitenciario. Gracias a la iniciativa de la profesora Edna Benítez, coordinadora del Programa Colaborativo entre la Universidad de Puerto Rico y el Departamento de Corrección y Rehabilitación, adscrito a la Facultad de Estudios Generales (FEG), he participado ofreciendo cursos de derecho en las facilidades penitenciarias pero era la primera vez que la clase se ofrecería a los estudiantes del Anexo 292, la mayoría de los cuales está a punto de terminar sus grados de bachillerato. Lo innovador, además, es que gracias a este Programa colaborativo y el Departamento de Corrección pudimos integrar estudiantes de la Escuela de Derecho con estudiantes del Anexo para juntas y juntos analizar, disectar, pensar a sus anchas temas de Derecho y sus instituciones.

Lo primero que hicimos fue partir de la premisa de que tanto el contenido como la metodología no estaría pre-configurada. Les estudiantes, todes, participaron en la selección de los temas que trabajaríamos durante el semestre y también en las formas y acercamientos desde los cuales trabajaríamos los temas. Así, fuimos desarrollando un sílabo que tomó en cuenta algo que uno de les estudiantes, Raúl Reyes Chalas, dijo al saque: “¡Aquí no vengan a enseñarnos a hacer mociones!”. Y seguimos ese mantra al pie de la letra, pues las mociones presuponen un esquema predeterminado, un sistema legal que queríamos precisamente pensar y poner en cuestionamiento, particularmente porque es el sistema que les ha costado el encierro, la distancia social y ciudadana. Nosotres, teníamos como convicción y objetivo principal, construir un curso desde la cercanía. Así que el diseño del curso estuvo precisamente enmarcado en comenzar desde las raíces del sistema legal, entenderlas, pensar cómo llegamos aquí y por qué; considerar nuestros lugares de enunciamiento y, sobre todo, concebir, acaso, un imaginario distinto desde una ética emancipatoria.

¿Cuáles son los rasgos y premisas del fenómeno jurídico? ¿Qué narrativas sobresalen en el campo del derecho? ¿qué relación guarda el capital económico, simbólico, cultural con las formas hegemónicas que asume lo legal y sus instituciones? Lenguaje y argumentación jurídica, interpretación, epistemología, fueron temas constantes de nuestras reuniones. Además, nos acercamos a las raíces del Derecho Privado y qué nos dicen sobre los sujetos que se construyen desde el derecho, las desigualdades, las exclusiones, las carencias por un lado y los privilegios por otro. Las premisas del castigo, del derecho penal, la interseccionalidad de clase, racial, de género. Debates largos y tendidos. Bourdieu, Marx, Benente, Zaffaroni, Larrauri, Lorde, Faccio, Crenshaw….No hemos terminado pero sí, lo que vivimos ha sido un verdadero proceso universitario de pensamiento, cuestionamiento, interacción.

Pero todo esto, desde la cercanía. Se dirá, ¿cuánto de cercanía es posible en un escenario penitenciario, de restricción de libertad, de encierro, de lejanía, de cadenas? Cierto, pero es que precisamente por eso nos propusimos una cercanía distinta, no tanto la física, sino la humana, en todos los sentidos. No era una clase, era una reunión de personas interesadas en aprender, en escuchar, en procesos que reconocieran la importancia de los silencios, sin sentirse intimidados por estos. Los cuerpos y las cuerpas en circulo y la discusión precedida de rondas en las que cada cual podía articular lo que quisiera decir, compartir o callar. Escuchar, escuchar, escuchar. Compartir reflexiones. No temerle a les otres cuando se comparten experiencias y, como diría uno de les estudiantes, Jedery Santana, reconocer visiones de mundo distintas. Tragar hondo ante experiencias y anécdotas duras, durísimas, que nos dicen tanto del mundo en que vivimos, pero también celebrar las fortalezas de otres. Quedarse en silencio para acoger en serio la pregunta constante de Raúl: “¿Por qué ustedes están aquí?” Compartir reflexiones escritas para en la próxima reunión reaccionar. Un trabajo duro, fuerte, de rigor, pero inconmensurable.

Y el COVID-19 nos interrumpió pero la cercanía que nosotres reivindicamos allí, continúa. A nuestres compañeres del 292 les pensamos a diario, estamos preparando los temas, lecturas, metodologías para hacer en el futuro nuestro ejercicio final: una asamblea constituyente que nos permita plasmar el mundo e imaginario distinto que hemos discutido durante el semestre y concebir un derecho más cercano a prácticas emancipatorias. Y el goce, el placer por el conocimiento, por la escucha y por el respeto a las experiencias de les otres, a sus saberes y al pensamiento que se produce desde allí.

Esta es la introducción de una serie de entradas en las que les estudiantes de la Escuela de Derecho (esperamos que eventualmente les estudiantes del 292 puedan compartir las suyas) comparten su experiencia, el significado de esto para la educación jurídica y sus reflexiones en general sobre este curso-reunión que ha sido pensado y planificado desde la cercanía.

Érika Fontánez Torres

Érika Fontánez Torres es Catedrática de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. Enseña los cursos de Derecho civil patrimonial y Teoría General del Derecho. Trabaja temas relacionados al Derecho y la Teoría Social y Política, la Sociología y la Teoría General del Derecho. Ha hecho investigación socio-jurídica aplicada a los temas de Propiedad, Género, Democracia y Medioambiente. Es abogada colaboradora de la Clínica de Asistencia Legal de la misma Escuela. Visita sus blogs y Observando al Derecho: Miradas desde la Teoría Social.