Expandir el lente (Por Ana S. Pagán Cardona)

Séptimo artículo de la serie especial: http://derechoalderecho.org/recinto292/

Por Ana S. Pagán Cardona

¿Porque le tenemos miedo a la cárcel? ¿Por la Autoridad o por los confinados? Supongo que depende a quién le preguntes. La cultura popular suele temerle más a los confinados que a los que los mantienen enjaulados. Mientras que se hace muy poco para rehabilitar a un confinado, los guardias penales también sufren abusos de poder entre su jerarquía. Los guardias penales a veces celan a los confinados por cosas como el programa de educación universitaria de nuestros compañeros. Los confinados lo ven como un derecho a educarse. Los guardias lo ven como un privilegio injusto ya que ellos y sus familiares a lo mejor no tienen accesos a una educación universitaria gratis. Es una controversia entendible. Luego de entrevistar a ex-guardias penales y a ex-confinados entendí que el verdadero delincuente es el Estado que le falla a ambos. Por esto y más, me dicen que solo los que entran a la cárcel saben lo que pasa en la cárcel. Entonces decidí ir a la cárcel con la Profa. Érika Fontánez.

La verdad es que no pensaba mucho en los confinados. Este último año aprendí que ese era el punto. El historial del castigo muestra cómo un castigo público se utilizaba para promover el miedo entre las masas. Por lo que el que controlaba el castigo controlaba a las masas. Se viraron las masas cuando decidieron que había castigos que implicaban el abuso de poder. La empatía y la necesidad humana por la justicia llevo a la creación de las cárceles. El castigo se convirtió en algo privado para evitar que se involucrara la voluntad de las masas. Por eso ahora a cárcel es lo que escogemos sea. No nos importa qué pasa con los confinados porque el sistema penal de hoy día esta diseñado para olvidarnos de los que delinquen. “El que las hace, las paga.” Sabemos que no siempre es así. Todos delinquimos en algún punto en nuestras vidas. No voy a ponerme a confesar todos las veces que he violado la ley pero. lo que me diferencia de mis compañeros confinados es el hecho que a ellos los cogieron y a mí no.

“Las discusiones criticas que surgen en clase me obligan a expandir mi lente teórico. Con los compañeros en la 292 hemos podido desmenuzar el estado del Derecho según su origen, su aplicación a lo largo de los años y su eficacia. En la Escuela de Derecho aprendemos a aplicar una doctrina a favor de nuestros clientes hipotéticos, pero la teoría que se discute en la 292 nos ayuda a entender qué doctrina es mejor para las realidades que no siempre se consideran en la Escuela.”

Este curso me ha obligado a analizar y criticar el estado del Derecho de tal manera que no surge en la Escuela de Derecho. En la Escuela de Derecho acostumbran enseñar la norma con muy poca teoría para justificar el uso del Derecho. Las discusiones criticas que surgen en clase me obligan a expandir mi lente teórico. Con los compañeros en la 292 hemos podido desmenuzar el estado del Derecho según su origen, su aplicación a lo largo de los años y su eficacia. En la Escuela de Derecho aprendemos a aplicar una doctrina a favor de nuestros clientes hipotéticos, pero la teoría que se discute en la 292 nos ayuda a entender qué doctrina es mejor para las realidades que no siempre se consideran en la Escuela. Los compañeros no están estudiando para el JD pero están mejor preparados analíticamente para completar el JD comparado a los estudiantes de Derecho, según mi experiencia. Increíblemente, puedo decir que las discusiones sobre el estado del derecho más analíticas y teóricas que he tenido han sido en el Anexo 292. Las discusiones sobre el derecho privado versus derecho publico produjo argumentos sobre la eficacia de la protección que estos buscan. Por ejemplo, el curso en la 292 nos ha permitido conocer el sujeto del derecho penal de una manera especifica que resulta en conocer sobre las consecuencias o resultados del encarcelamiento. El curso también me ha llevado a entender conceptos y materias que todavía no he llegado en la Escuela. Básicamente, la 292 me ha enseñado a nunca perder la realidad que ningún ser humano deja de ser humano cuando comete un delito. Supongo que no quiero devaluar al ser humano que ha cometido errores más delictivos que los míos. Claro esta que venimos de mundos diferentes.

“No llevamos mucho tiempo encerrados pero la gente insiste en compararse con los confinados. Mientras tanto yo ni me puedo imaginar lo que es verdaderamente ser confinada.”

La ultima discusión que tuve en la 292 fue sobre el deber de rehabilitación del Departamento de Corrección y Rehabilitación. Un compañero de la 292 y yo discutimos cómo el programa de Educación Universitaria para Confinados ha aportado muchísimo a la rehabilitación de su persona. Discutimos el trabajo del profesor Fernando Picó y las ideas presentadas en su documental (y libro) “El día menos pensado”. Nos parece que la pena de cárcel no hace nada por la rehabilitación del confinado. Aunque el sistema penal es justificado con la idea que la pena previene el delito, tenemos a nuestros compañeros para probar que la educación y la preparación adecuada para reintroducirse a la sociedad exitosamente surge de programas como este. También hablamos de cómo el confinado continua cargando con una pena (ya cumplida) cuando salé y no consigue trabajo (por atropellos del sistema penal como es el récord penal). Esto es una persona que desde adentro se educó y llegó a la conclusión que la ineficiencia del derecho penal y el sistema penitenciario violentan sus derechos civiles según dispone la Constitución. Es algo que nunca jamas pude haber aprendido en la Escuela de Derecho.

No llevamos mucho tiempo encerrados pero la gente insiste en compararse con los confinados. Mientras tanto yo ni me puedo imaginar lo que es verdaderamente ser confinada. Antes justificaba la preparación y capacidad de mis compañeros con el confinamiento. Pues no tienen más nada que hacer pero estudiar. Por eso son tan buenos estudiantes. Dos meses encerrada en mi casa sin que algo me falte y he captado que soy pésima estudiante.

Mayo 2020

Érika Fontánez Torres

Érika Fontánez Torres es Catedrática de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. Enseña los cursos de Derecho civil patrimonial y Teoría General del Derecho. Trabaja temas relacionados al Derecho y la Teoría Social y Política, la Sociología y la Teoría General del Derecho. Ha hecho investigación socio-jurídica aplicada a los temas de Propiedad, Género, Democracia y Medioambiente. Es abogada colaboradora de la Clínica de Asistencia Legal de la misma Escuela. Visita sus blogs y Observando al Derecho: Miradas desde la Teoría Social.